La postura de Trump sobre la pandemia ahuyenta a los líderes republicanos y expone las diferencias internas





El fracaso del presidente Donald Trump para contener la epidemia de coronavirus y su negativa a promover pautas claras de salud p√ļblica han llevado a muchos republicanos de alto rango a perder la esperanza de que en alg√ļn momento jugar√° un papel constructivo en la lucha contra la crisis.





Algunos concluyen que necesitan evadir a Trump e ignorar o incluso contradecir sus pronunciamientos.

En los √ļltimos d√≠as, algunas de las figuras m√°s prominentes del Partido Republicano fuera de la Casa Blanca han roto con Trump en temas como el valor de usar una m√°scara en p√ļblico y seguir las recomendaciones de expertos en salud como el Dr. Anthony Fauci, a quien El presidente y otras figuras de extrema derecha dentro de la administraci√≥n han estado criticando amargamente personalmente.

Estos republicanos parecen estar impulsados ‚Äč‚Äčpor una serie de fuerzas que se suman, incluido el deterioro de las condiciones en sus propios estados, la aparente indiferencia de Trump al problema y el enfoque de una elecci√≥n presidencial en la que Trump est√° perdiendo seriamente en las encuestas de opini√≥n de su oponente. Dem√≥crata, Joe Biden.

Los gobernadores republicanos, que antes dudaban, ahora emiten √≥rdenes que imponen m√°scaras y medidas restrictivas a las empresas, en contra de las demandas de Trump. Algunos de estos gobernadores han estado hablando por tel√©fono para intercambiar ideas y quejas. Han estado buscando otros interlocutores en la presidencia que no sean el presidente, incluido el vicepresidente Mike Pence, quien, a pesar de hacerse eco p√ļblicamente de las opiniones de Trump, los gobernadores lo ven mucho m√°s atento al desastre en curso.

¬ęEl presidente estaba aburrido¬Ľ por la pandemia, dijo David Carney, asesor del gobernador de Texas, el republicano Greg Abbott. Carney se√Īal√≥ que Abbott dirige sus solicitudes a Pence, con quien habla dos o tres veces por semana.

Algunos parlamentarios republicanos en el Senado han estado presionando en privado a la administraci√≥n para restablecer las sesiones informativas. [entrevistas coletivas di√°rias] dirigido por figuras como Fauci y la Dra. Deborah Birx, quienes durante la primavera mantuvieron al p√ļblico actualizado regularmente con la informaci√≥n m√°s reciente sobre la pandemia, hasta que Trump rob√≥ su podio con sus propios mon√≥logos en la sala de prensa.





Hablando la semana pasada en su estado, Kentucky, Mitch McConnell, el líder de la mayoría republicana en el Senado, rompió con Trump en casi todos los puntos importantes relacionados con el virus.

McConnell enfatiz√≥ la importancia de usar la m√°scara, expres√≥ una confianza ¬ętotal¬Ľ en Fauci e inst√≥ a los estadounidenses a seguir las pautas del Centro para el Control y la Prevenci√≥n de Enfermedades (CDC), que Trump ha ignorado o rechazado.

¬ęLa cruda verdad que todos deben entender es: esto no va a desaparecer hasta que tengamos una vacuna¬Ľ, dijo McConnell el mi√©rcoles (15), contradiciendo las predicciones optimistas de Trump.

El resultado es una ruptura poco comentada pero cada vez mayor entre Trump y los líderes de su partido, mientras que el virus asola importantes campos de batalla políticos en el sur y el oeste del país, como los estados de Arizona, Texas y Georgia.

En medio de la creciente alarma en una gran parte del país, Trump a veces parece habitar un universo diferente, prediciendo incorrectamente que la epidemia se disiparía en poco tiempo y afirmando falsamente que la propagación del virus es simplemente una función de un aumento de las pruebas.

Con sus impacientes decretos y demandas, Trump ha estado obstaculizando los esfuerzos para mitigar la crisis y, al mismo tiempo, se ha distanciado de participar en estos esfuerzos.

Las interrupciones emergentes en el partido Trump tomaron tiempo en desarrollarse, pero se han profundizado rápidamente desde que una nueva ola de casos de coronavirus comenzó a barrer el país el mes pasado.

En los √ļltimos d√≠as de junio, el gobernador de Utah, el republicano Gary Herbert, se uni√≥ a otros gobernadores en una conferencia telef√≥nica con Mike Pence e inst√≥ a la administraci√≥n a hacer algo m√°s que combatir la sensaci√≥n de ¬ęcomplacencia¬Ľ hacia el virus.

Como reveló una grabación de la conferencia, Herbert dijo que ayudaría a estados como el suyo si Trump y Pence alentaban el uso de máscaras en todo el país.

Pence le dijo a Herbert que hab√≠a tomado nota de la sugerencia y que usar una m√°scara ser√≠a ¬ęun mensaje muy consistente¬Ľ de la administraci√≥n.

Pero Trump no hizo ning√ļn llamamiento en ese sentido en ning√ļn momento. D√≠as despu√©s, el presidente dijo que el virus ¬ęsimplemente desaparecer√°¬Ľ.

Trump solo hizo recomendaciones condicionales sobre el uso de una m√°scara y rara vez se lo vio usando una m√°scara en p√ļblico, √©l mismo. En una entrevista que le dio a Fox y que se transmiti√≥ el domingo, el presidente dijo que no emitir√≠a una orden nacional que imponga el uso de una m√°scara porque los estadounidenses merecen ¬ęuna cierta libertad¬Ľ a este respecto.

Algunos de los estados donde la epidemia ha empeorado m√°s en las √ļltimas semanas son gobernados por republicanos que han pasado meses evitando imponer estrictos ‘bloqueos’, en algunos casos porque los l√≠deres estatales dudaron en distanciarse de un presidente de su propio partido que rechaz√≥ estas medidas. .

Esta din√°mica ha sido especialmente pronunciada en estados del sur como Mississippi, Alabama y Florida, donde los gobernadores contin√ļan resisti√©ndose a la adopci√≥n de medidas de salud p√ļblica muy restrictivas o solo las han adoptado recientemente.

Pero muchos legisladores republicanos están exasperados por los mensajes contradictorios de la administración, la guerra abierta entre el personal del presidente y las demandas del presidente de que los estados reabran sus economías más rápidamente, bajo pena de castigo del gobierno federal.

El senador republicano Ben Sasse de Nebraska quiere que la administraci√≥n brinde informaci√≥n de salud p√ļblica m√°s extensa y actualizada a la poblaci√≥n. Conden√≥ la hostilidad abierta hacia Fauci por parte de algunos funcionarios de la administraci√≥n, incluido el asesor comercial Peter Navarro, quien escribi√≥ una columna de opini√≥n atacando a Fauci, el principal experto nacional en enfermedades infecciosas.

¬ęQuiero m√°s sesiones informativas, pero a√ļn m√°s importante, quiero que toda la Casa Blanca comience a actuar como un equipo que tiene la misi√≥n de abordar un problema real¬Ľ, dijo Sasse. ‚ÄúEl ataque de Navarro esta semana, que parec√≠a algo de los Tres Chiflados, dise√Īado para complacer a los adolescentes, es otra forma de socavar la confianza del p√ļblico de que estos muchachos entienden que decenas de miles de estadounidenses han muerto y decenas de millones est√°n desempleados. ¬ę

El senador republicano Roy Blunt, de Montana, fue m√°s sucinto: ¬ęCuanto m√°s dejen los informes a los profesionales, mejor¬Ľ.

Un grupo de gobernadores republicanos ha estado realizando llamadas de conferencia regulares durante meses, generalmente de noche y sin funcionarios. La información proviene de dos estrategas del partido familiarizados con las conversaciones.

A diferencia de las teleconferencias dirigidas por Pence que se centran en el virus, no participan funcionarios demócratas o de la Casa Blanca, por lo que las conversaciones se han convertido en una especie de espacio seguro en el que los gobernadores pueden pedir consejo a sus colegas, discutir las mejores prácticas y, si les da la gana, desahoguen el liderazgo y la administración erráticos del presidente.

El propio Trump parece estar menos interesado en los desafíos específicos del virus y sentirse frustrado principalmente porque el virus no desapareció como predijo. La desconexión está creciendo entre él y otros líderes republicanos, sin mencionar a los votantes.

Una encuesta de opinión de ABC News y el Washington Post publicado el viernes indicó que la mayoría de la población desaprueba la forma en que Trump ha estado lidiando con la crisis del coronavirus, mientras que dos tercios de los estadounidenses dijeron que no creen o creen muy poco en el declaraciones del presidente sobre la enfermedad.

Algunos de los asesores m√°s cercanos de Trump est√°n firmes en la posici√≥n de que la mejor manera de avanzar es minimizar los peligros de la enfermedad. Mark Meadows, jefe de gabinete de Trump, ha expresado particularmente su opini√≥n de que la Casa Blanca deber√≠a evitar llamar la atenci√≥n sobre el virus, seg√ļn personas familiarizadas con las discusiones.

Meadows se opone a cualquier información sobre el virus. Otros asesores de Trump, incluidos Hope Hicks y Jared Kushner, están abiertos a celebrar reuniones informativas, siempre que no ocurran en la Casa Blanca, donde Trump puede asistir y cuidar de ellos. Al equipo de Pence le gustaría mantener más sesiones informativas con expertos en salud, pero algunos de los asesores de comunicaciones de Trump no quieren que el diputado esté presente en estas reuniones informativas.

Muchos legisladores republicanos comparten el disgusto de Trump por las pr√°cticas de control de enfermedades.

El gobernador de Georgia, Brian Kemp, un republicano estrechamente alineado con Trump, emitió una orden el miércoles que prohíbe a los gobiernos locales imponer la máscara y abrió una demanda contra el alcalde de Atlanta Keisha Lance Bottoms por imponer ese requisito. Kemp emitió la orden horas después de que Trump visitó su estado y se negó a usar una máscara en el aeropuerto de Atlanta.

Pero algunos republicanos no ven otra alternativa posible que romper con Trump en relaci√≥n con sus pol√≠ticas p√ļblicas, incluso si no con su visi√≥n pol√≠tica m√°s amplia.

Glenn Hamer, presidente de la C√°mara de Comercio e Industria de Arizona, una poderosa entidad comercial en el estado crucial, cree que el gobernador republicano Doug Ducey est√° tomando un camino prudente, divergiendo de las demandas de Trump de acci√≥n p√ļblica, pero sin criticar al presidente por emitirlos.

¬ęTodos saben que el presidente no responde bien a las cr√≠ticas, sean constructivas o no¬Ľ, dijo.

Hamer, que formó parte de un grupo de líderes empresariales que envió una carta a la Casa Blanca pidiendo directrices nacionales más claras sobre las máscaras, dijo que Trump plantea un desafío a los líderes republicanos que desean fomentar un comportamiento responsable.

¬ęCuando se trata de m√°scaras, es dif√≠cil cuando el l√≠der del partido da un mal ejemplo, √©l mismo¬Ľ, coment√≥.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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