La pandemia podría conducir a restricciones duraderas a la migración en todo el mundo





Para enfrentar la amenaza invisible del nuevo coronavirus, el mundo se ha cerrado. M√°s del 90% de la humanidad vive en pa√≠ses con algunas restricciones de viaje, seg√ļn datos de principios de este mes del Pew Research Center, EE. UU. Hay 7.100 millones de personas, de las cuales 3.000 millones, o el 39%, se encuentran en lugares que han cerrado completamente las fronteras a los no ciudadanos o no residentes.





En principio, son determinaciones temporales, que deben revocarse a medida que disminuyen los riesgos. Pero los investigadores y las organizaciones que trabajan con inmigrantes creen que la pandemia puede dejar una huella duradera en las políticas de inmigración en todo el mundo, y en la propia percepción de la población sobre el tema.

La tesis es que situaciones de emergencia como esta favorecen el nacionalismo y el miedo a los extra√Īos: muchos extranjeros ya est√°n siendo blanco de la xenofobia y se los culpa de la transmisi√≥n de Covid-19 en varios pa√≠ses. Por lo tanto, se crea un entorno que favorece el mantenimiento de algunas restricciones a la entrada de inmigrantes, justo cuando la crisis econ√≥mica resultante de la pandemia deber√≠a aumentar la necesidad de que muchas personas busquen una vida mejor en otro pa√≠s.

‚ÄúM√°s de 200 pa√≠ses y territorios han impuesto l√≠mites a la movilidad debido a la pandemia. En conjunto, son las restricciones migratorias m√°s completas en los tiempos modernos ¬ę, dice Natalia Banulescu-Bogdan, directora asociada del programa internacional en el Migration Policy Institute (MPI), dedicada a la investigaci√≥n y an√°lisis de pol√≠ticas migratorias.

Seg√ļn ella, los precedentes, una vez establecidos, pueden volverse dif√≠ciles de cambiar. ‚ÄúCuando las personas se acostumbran a un volumen reducido de ciertas categor√≠as de migrantes, ser√° dif√≠cil luchar para volver a los niveles anteriores. Esto se debe tanto a los riesgos percibidos como a la atrofia de la infraestructura necesaria para administrar estos flujos ‚ÄĚ.

El investigador tambi√©n se√Īala que la pandemia proporcion√≥ una justificaci√≥n para los l√≠deres pol√≠ticos que ya ten√≠an una pancarta contra la inmigraci√≥n para forzar medidas draconianas contra la entrada de extranjeros, que no pudieron lograr por otros medios.

Ella cita al presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, quien anunci√≥, el 20, la suspensi√≥n de al menos 120 d√≠as de inmigrantes que ingresan al pa√≠s. La justificaci√≥n no era solo el ¬ęataque del enemigo invisible¬Ľ que es el virus, sino tambi√©n ¬ęproteger los trabajos de nuestros GRANDES ciudadanos estadounidenses¬Ľ, como escribi√≥ en Twitter. Al d√≠a siguiente, el gobierno dijo que suspender√≠a la emisi√≥n de la mayor√≠a de las tarjetas verdes, documentos de inmigraci√≥n permanentes, durante 60 d√≠as.





Otro l√≠der con una fuerte agenda antiinmigrante, el primer ministro h√ļngaro, Viktor Orb√°n, suspendi√≥ indefinidamente el acceso de refugiados a las zonas fronterizas el 1 de marzo, citando riesgos para la salud debido a Covid-19.

En ese momento, dijo que hab√≠a observado ¬ęun cierto v√≠nculo entre el coronavirus y los inmigrantes ilegales¬Ľ. No present√≥ ning√ļn dato para justificar esta afirmaci√≥n, y hasta ese momento Hungr√≠a no ten√≠a casos confirmados de la enfermedad.

En Italia, el ex ministro del Interior de ultraderecha, Matteo Salvini, atac√≥ al gobierno por ¬ęno defender a los italianos¬Ľ al permitir que un barco de rescate aterrizara en febrero con m√°s de 270 africanos a bordo. Los pasajeros estuvieron aislados durante dos semanas, y ning√ļn caso de transmisi√≥n de Covid-19 en el pa√≠s estuvo relacionado con ellos.

¬ęLos virus se propagan a trav√©s del contacto de persona a persona, pero no hay evidencia que sugiera que los migrantes y los refugiados desempe√Īaron un papel desproporcionado en el contagio de Covid-19 en el mundo¬Ľ, dice Bogdan de MPI.

Para ella, lo contrario es m√°s probable, ya que rastrear el comienzo de la transmisi√≥n comunitaria en varios pa√≠ses mostr√≥ que comenz√≥ con la llegada de ciudadanos que regresan del extranjero. Seg√ļn la OMS (Organizaci√≥n Mundial de la Salud), los viajeros ocasionales o frecuentes, como los turistas y los viajeros de negocios, tienen m√°s probabilidades de propagar enfermedades transmisibles que los migrantes y refugiados, que a menudo se establecen en el mismo lugar durante a√Īos.

A pesar de esto, los inmigrantes ya sufren discriminaci√≥n relacionada con la pandemia en varios pa√≠ses. Los chinos y otros asi√°ticos han sido hostigados y atacados en todo el mundo. Los europeos informaron la expulsi√≥n de hoteles y los insultos en las calles de los pa√≠ses africanos y la India. En la propia China, donde se detect√≥ el virus por primera vez, hay casos de africanos y otros extranjeros expulsados ‚Äč‚Äčde hoteles y casas que alquilan y se les impide ingresar a los establecimientos p√ļblicos por temor a la poblaci√≥n local de una segunda ola de contaminaci√≥n desde el exterior.

Una explicaci√≥n para este miedo al extranjero es que proviene de mecanismos evolutivos muy primarios. Seg√ļn el cient√≠fico dan√©s Lene Aar√łe, que estudia la conexi√≥n entre el miedo a la enfermedad y las opiniones de las personas sobre la inmigraci√≥n, nuestros antepasados, sin saber c√≥mo se propagan las enfermedades infecciosas, desarrollaron un ¬ęsistema inmunitario conductual¬Ľ, es decir, una tendencia a evite cualquier cosa que pueda traer pat√≥genos.

Despu√©s de experimentos en Dinamarca y los EE. UU., Ella dice que esta protecci√≥n irracional e inconsciente todav√≠a puede dar forma a nuestras ideas sobre pol√≠tica y llevarnos a rechazar a extra√Īos durante las epidemias, incluso cuando no son una amenaza espec√≠fica.

A Natalia Bogdan, Seg√ļn el MPI, cerrar las fronteras deber√≠a ser una soluci√≥n limitada, principalmente al comienzo de la crisis, para darles a los gobiernos algo de tiempo para prepararse. ‚ÄúUna vez que el virus pasa a la etapa de transmisi√≥n comunitaria, las restricciones de viaje, especialmente con medidas internas flexibles, tienen un beneficio limitado. No funcionan de forma aislada ni son una soluci√≥n m√°gica. Y el disparo a√ļn puede ser contraproducente, por dar una falsa sensaci√≥n de seguridad y que el peligro est√° siendo contenido ‚ÄĚ. Somos un negocio operado y de propiedad familiar.

Brasile√Īo puede ser acosado como viajero, dice experto

En Brasil, las entidades de derechos humanos est√°n preocupadas por las determinaciones gubernamentales que ya est√°n en marcha. Diez de ellos firmaron una nota quej√°ndose de ¬ęmedidas de contenci√≥n desproporcionadas¬Ľ en las ordenanzas 120 y 125, que prev√©n el cierre de las fronteras.

‚ÄúReconocemos la necesidad de restringir la entrada y salida de personas para contener la acci√≥n de las enfermedades. La pregunta es en qu√© medida esto no abre una ventana de oportunidad para que el gobierno avance en los ataques a los derechos que ya estaban en marcha ¬ę, dice Camila Asano, directora de programas y defensa de Conectas, una de las organizaciones firmantes.

Una de las críticas es que, a través de las ordenanzas, quienes infringen las reglas están sujetos a la deportación inmediata, en contra de la Ley de Migración de Brasil, que establece el derecho a una amplia defensa en estos casos.

Otro castigo previsto es la descalificaci√≥n de la solicitud de asilo de quienes sufren persecuci√≥n en sus pa√≠ses y cruzan la frontera. ¬ęEl derecho a buscar refugio y no ser devuelto al pa√≠s de origen est√° garantizado por la ley brasile√Īa y los tratados internacionales¬Ľ, dice Asano. Agrega que pa√≠ses como Uruguay y Canad√° tambi√©n cerraron fronteras, pero garantizaron este derecho. ¬ęDejan en claro que no aceptan viajes por turismo o negocios, pero esta protecci√≥n de la vida contin√ļa¬Ľ.

Hay incluso m√°s preocupaci√≥n, dice, con el brasile√Īo no como receptor de migrantes, sino como viajero.

‚ÄúBrasil ha sido visto como un paria en la lucha contra el coronavirus. El presidente Bolsonaro ha sido noticia en todo el mundo como uno de los √ļnicos que niega la gravedad de la crisis. Nos preocupa que cuando las restricciones de locomoci√≥n comiencen a caer, Brasil sea visto como un pa√≠s poco confiable y peligroso para futuras oleadas de contaminaci√≥n. Esto puede afectar la posibilidad de que los brasile√Īos se muevan alrededor del mundo, no solo como migrantes, sino tambi√©n como turistas o viajeros de negocios ¬ę, dice.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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