La nueva vida del padre del niño que emocionó al mundo cuando murió





Abdalá Kurdi fue el único sobreviviente de un naufragio de una pequeña embarcación en la costa de Turquía en septiembre de 2015. Perdió a toda la familia, pero la muerte de Alan, de tres años, chocó el mundo y planteó la crisis de los refugiados en la agenda de los refugiados. decisores del primer mundo.





La foto de Alan, de bruces sin vida en la línea en que las olas mojaban las arenas de una playa de la costa de Turquía, corrió el mundo y movilizaron anónimos y gobernantes, alertando de la crisis de refugiados en el mundo.

Casi cuatro años después, el padre de Alan Kurdi, Abdalá, vive en las afueras de Erbil, en la región autónoma del Kurdistán iraquí. "Juro que Alan está en esta casa, lo estoy viendo, ahora mismo, frente a mí", dijo en declaraciones al diario español El Mundo.

Abdalá perdió a la mujer, Rehana, ya sus dos hijos, Alan, tres años, y Galib, de cinco, tratando de llegar a Europa. "Estoy vivo y al mismo tiempo no estoy", se desahogó, con la voz apagada y el rostro triste, cuenta el reportaje de aquel periódico español, que fue a Irak saber de la vida del padre del niño que, en la muerte, se hizo símbolo de millones de refugiados.

"Emocionalmente estoy paralizado. Ojalá que nadie pase por lo que pasé y tenga que cargar la culpa que llevo", dice Abdalá, que dedicó la vida, rescatada al mar mediterráneo, a ayudar a los demás. Con el apoyo de su hermana, Tima, a vivir en Canadá, creó una fundación que apoya a niños que sobreviven en los campos de refugiados o en los barrios pobres del Kurdistán.

"Todo lo que me interesa son los niños, como se visten, como se ríen, todo lo que quiero es que tengan ropa y estén alegres", dijo. "Intento ofrecer a los niños todo lo que no pude dar a mis hijos", argumenta Abdalá. "Trabajé para que nada les falte, pero no pude darles lo que merecían. Imaginen mi impotencia como padre", agregó, en un viaje al pasado, negro.

"Dejamos a Siria porque los amigos que teníamos en Europa nos dijeron que allí se podía trabajar y estudiar, que se podía vivir como seres humanos, arriesgamos nuestras vidas debido a la guerra ya la falta de trabajo, cualquiera lo haría para bien sus hijos ", recuerda Abdalá.





El sueño murió en una playa de Turquía. En septiembre de 2015, el rostro medio sumergido de Alan trajo a la luz los miles de almas que se arriesgaron en los últimos años a intentar llegar a Europa, tugados por la guerra, el hambre y la falta de perspectivas.

"Nadie tiene gusto de ser refugiado", argumenta Abdalá. "Quiero vivir cerca del lugar donde enterré los míos y poder visitar las campas todos los días", añade, expresando el deseo de tener la familia, esparcida por el mundo, reunida en Damasco, en Siria.

"Hasta mi muerte voy a hacer todo lo que pueda para ayudar a la infancia, sólo quiero que después de mi muerte me recuerdan como aquel que ayudó a los pobres ya los niños y que Alá me recompense por eso", se desahogó.

Manuel Rivas

Fernando Rivas. Compagino mis estudios superiores en ingeniería informática con colaboraciones en distintos medios digitales. Me encanta la el periodismo de investigación y disfruto elaborando contenidos de actualidad enfocados en mantener la atención del lector. Colabora con Noticias RTV de manera regular desde hace varios meses. Profesional incansable encargado de cubrir la actualidad social y de noticias del mundo. Si quieres seguirme este es mi... Perfil en Facebook: https://www.facebook.com/manuel.rivasgonzalez.14 Email de contacto: fernando.rivas@noticiasrtv.com

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