La nueva relación de los contribuyentes con la Administración Fiscal





Mucho ha ocurrido en nuestro pa√≠s. Lejos van los tiempos en que dec√≠amos alto y buen sonido para quien nos quisiera o√≠r "esto s√≥lo en este pa√≠s", "este pa√≠s no presta", "all√° afuera es que es". No, hoy estamos llenos de nosotros mismos. Somos de los pa√≠ses con las mejores autopistas del mundo, hemos sido los primeros en implementar un sistema de pago autom√°tico de peajes llamado V√≠a Verde, que es hoy uno de los mayores sistemas de pagos del mercado (de estacionamientos, combustibles, carsharing) a competir con los bancos en los pagos de todo lo dem√°s. Tenemos un Ronaldo, una Torre de Bel√©m, y somos los primeros en usar la √ļltima versi√≥n del archivo SAF-T, entre muchos otros ejemplos. Quinientos a√Īos despu√©s, volvimos a ser los mayores.





Apuesto a que el lector no ha percibido este √ļltimo ejemplo, pero cree en m√≠, va a percibir.

Está en curso una auténtica revolución en la actividad de liquidación y cobro de impuestos que pasa por el final de toda reserva a la intimidad de la vida privada ante la Administración Fiscal. El SAF-T (Estándar Audit File For Tax Purposeses un archivo que es obligatoriamente disponibilizado por las empresas y que permite a la Administración Fiscal conocer permanentemente la contabilidad de los contribuyentes, casi en tiempo real. A partir del SAF-T mucho cambiará, empezando por las inspecciones fiscales, que pasarán a tener lugar en las pantallas de la Autoridad Tributaria, al margen del procedimiento, o sea, sin pasar por consideraciones de derechos libertades y garantías.

El procedimiento que quedará será todo él relegado a la impugnación graciosa (reclamación y recurso jerárquico) oa los tribunales fiscales que, como todo el mundo sabe -o si no sabe debía saber-, están más insolventes que las propias empresas. Los contribuyentes van a ser candidamente cilindrados y por la información que Рen la mayoría de los casos sin tener conciencia Рregularmente están transmitiendo a la Autoridad Tributaria.

Los plenos efectos de esto s√≥lo ser√°n sentidos por la generalidad de la poblaci√≥n dentro de dos o m√°s a√Īos, pero el d√≠a va a llegar.

El d√≠a en que escribo este texto llega la cereza sobre la torta: fue publicado el tan esperado Decreto-Ley n¬ļ 47/2019 del 11 de abril. No deja de ser curioso los t√©rminos magn√°nimos en que el Gobierno pone a la medida lo que los fiscales ya esper√°bamos: la creaci√≥n de un "mecanismo de alerta temprana sobre la situaci√≥n econ√≥mica y financiera de las empresas". Esto dicho as√≠ hasta parece admirable, altamente De alta tecnolog√≠a, completamente simplexque el Estado en la cima de su benevolencia pase a enviar cada a√Īo a los miembros de los √≥rganos de administraci√≥n de las empresas un e-mail alert√°ndolos precozmente sobre su situaci√≥n econ√≥mica y financiera. No se equivocan: este sistema de alerta es la zanahoria con que se hace andar el asno sin ver la ca√Īa que la sostiene. S√≥lo ahora se ha publicado porque s√≥lo ahora es que el Estado pas√≥ a tener acceso permanente, casi en tiempo real, a la contabilidad de las empresas.

Se presta así un servicio no solicitado que no es más que el fin de aquello a lo que el anciano Prof. Saldanha Sanches en 2003 llamaba sistema privado de autoevaluación del impuesto o de gestión privada del riesgo fiscal, que estaba ligado a una cierta relación del Estado con los contribuyentes, un sistema que permitía "garantizar un equilibrio entre los poderes de control que deben asignarse a la administración fiscal y los derechos de los contribuyentes".





Y son ecos de este fin lo que encontramos en el pre√°mbulo del Decreto-Ley n¬ļ 47/2019. Con expresiones como "relanzamiento de la econom√≠a", Viene el Estado ahora admitir el objetivo incompatible con el principio de la libre iniciativa econ√≥mica de"promover estructuras financieras m√°s equilibradas, reduciendo los pasivos de las empresas econ√≥micamente viables"(!). Esta medida viene as√≠ "diseminar el mecanismo de alerta temprana desarrollado por el IAPMEI", S√≥lo que integrando ahora"los datos que las empresas informen a la Administraci√≥n Tributaria y el Banco de Portugal".

No se preocupe: como el Reglamento General sobre Protección de Datos (RGPD) no se aplica al Estado, sus datos más personales están perfectamente inseguros.

Y como este mecanismo tan obviamente benigno y de uso voluntario que el IAPMEI, I. P. dispon√≠a desde 2015 ha tenido "reducido uso","con s√≥lo un tercio de las empresas registradas para concluir el proceso", El Gobierno ahora lo hace obligatorio. Pero no para todos: quedan naturalmente fuera de las sociedades abiertas (de manera que no perturbar los mercados), actividades financieras y de seguros (para no conocer su verdadero estado) y entidades del sector p√ļblico (v√©anse saber por qu√© ).

Este comentario no pretende ser un comentario, sino una informaci√≥n, para que el lector tome sus propias conclusiones. Es como el Decreto-Ley n¬ļ 47/2019, que pretende ser un no asunto: es un no-comentario.

Abogado en la SGFC

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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