La migración enfrenta a los candidatos en las elecciones finales de Chile





Entre los dos carriles de la concurrida avenida Bernardo O’Higgins, arteria principal de Santiago, hay una serie de tiendas de campa√Īa. De diferentes colores, se alinean hasta donde alcanza la vista y est√°n m√°s concurridos en la bulliciosa zona comercial alrededor de la Estaci√≥n Central.





Sus habitantes son, en general, extranjeros. Migrantes de √ļltima ola, provenientes de pa√≠ses de la regi√≥n que han sufrido problemas pol√≠ticos o consecuencias del impacto econ√≥mico de la pandemia. Los que llegaron en mayor volumen el a√Īo pasado fueron los venezolanos, seguidos de los haitianos y peruanos, seg√ļn el Departamento de Migraci√≥n.

¬ęYo estaba en el norte, pero all√≠ la recepci√≥n que tuvimos fue muy hostil, quemaron todas las mantas que ten√≠amos y hasta los biberones, cosas de los ni√Īos, una falta de respeto que no pens√© que sentir√≠a en Chile¬Ľ, dice. Zully Isler, 31 a√Īos, procedente de Guanare, Venezuela, con dos hijos y su esposo. Se refiere a la serie de ataques violentos sufridos en septiembre por inmigrantes venezolanos en Iquique (a 1.500km de Santiago, cerca de la frontera con Per√ļ), por parte de chilenos contra la inmigraci√≥n.

La inmigraci√≥n es uno de los temas que genera un intenso debate en Chile, que el pr√≥ximo domingo (19) elige al sucesor del presidente derechista Sebasti√°n Pi√Īera. Los dos candidatos en la disputa de la segunda vuelta tienen puntos de vista opuestos sobre c√≥mo abordar el tema.

El izquierdista Gabriel Boric, a la vanguardia en las encuestas, defiende una política de mejor acogida y critica al actual presidente por haber creado un sistema burocrático y caro para regularizar la situación de los migrantes. Boric propone controles para prevenir la migración ilegal y la de personas que han cometido delitos en su país de origen.

El ultraderechista José Antonio Kast tiene una postura más dura. Propone redactar un estatuto de expulsión, que deportaría a todos los que no hayan entrado legalmente, y aboga por que se refuercen los puestos fronterizos con policías, así como los cruces clandestinos. También quiere construir torres de control y un muro en partes de la región fronteriza.

En la encuesta m√°s reciente del instituto Cadem, Boric tiene el 40% de intenciones de voto, contra el 35% de Kast, con un 25% de indecisos. En la √ļltima semana de la campa√Īa, las encuestas a boca de urna est√°n prohibidas, y esta fue la √ļltima en realizarse antes del per√≠odo de prohibici√≥n.





A los 51 a√Īos, Jean Herivoux es haitiano y lleva m√°s de 15 a√Īos en Chile. Vive en Quilicura, una regi√≥n ubicada al norte de la regi√≥n metropolitana de Santiago, que es el hogar de tantos haitianos que se llama Peque√Īo Hait√≠. ‚ÄúHemos venido mucho en las √ļltimas d√©cadas, por la pobreza, la violencia, las tragedias clim√°ticas. Hoy la gente sigue viniendo, pero hay muchos que quieren irse, por los prejuicios, el racismo y porque todo se ha encarecido y m√°s dif√≠cil. aqu√≠ con la pandemia. Muchos son informales, perdieron el trabajo y se quedaron sin nada ‚ÄĚ, dice el comerciante.

En las calles de Quilicura, las tiendas tienen carteles en franc√©s y se puede escuchar una mezcla de idiomas en las calles. Los peque√Īos restaurantes de comida haitiana re√ļnen a los residentes a la hora del almuerzo.

Herivoux dice que tiene un primo que, ya cansado de intentar ganarse la vida en Chile, decidió irse primero con un grupo de haitianos a Colombia. Allí, desde el puerto de Necoclí, cruzó la peligrosa región de Darién y se encuentra en Panamá, intentando ingresar a Estados Unidos.

¬ęEs el sue√Īo de muchos aqu√≠, sobre todo de los m√°s j√≥venes. Irme. Yo, gente de mi edad o m√°s, creo que es mejor quedarme en Chile, porque ya tenemos algo aqu√≠, nos acomodamos y este viaje es muy dif√≠cil¬Ľ. , adem√°s de no saber c√≥mo seremos recibidos en Estados Unidos ‚ÄĚ.

Seg√ļn el Departamento de Migraci√≥n, hay 1,4 millones de migrantes en Chile, lo que equivale al 7% de la poblaci√≥n. Este n√ļmero ha ido creciendo cada a√Īo. En 2009, solo hab√≠a 200 mil. Alrededor del 66% de los chilenos cree que la inmigraci√≥n es algo malo para el pa√≠s. En 2009, esta cifra fue mucho menor, un 44% (seg√ļn una encuesta de Pulso Ciudadano).

La administraci√≥n de Pi√Īera fue dudosa con respecto a los inmigrantes. En su campa√Īa de apoyo a Juan Guaid√≥ contra el dictador Nicol√°s Maduro, en Venezuela, que comenz√≥ en 2019, el mandatario prometi√≥ recibir a los venezolanos que llegaran por motivos pol√≠ticos o por la crisis humanitaria en Venezuela. Incluso se reuni√≥ con el presidente de Colombia, Iv√°n Duque, en C√ļcuta, en la frontera entre Venezuela y Colombia, y en un discurso dijo que los venezolanos ser√≠an bienvenidos en Chile.

En la pr√°ctica, sin embargo, la realidad fue diferente. A los venezolanos que llegan al pa√≠s se les entrega un documento de ciudadan√≠a v√°lido por un a√Īo, pero hay pocas garant√≠as de que la persona tenga oportunidades laborales o acceso a una vivienda. Con la crisis econ√≥mica generada por la pandemia y el aumento de las protestas en el norte del pa√≠s, Pi√Īera decidi√≥ impulsar las deportaciones de ilegales, lo que gener√≥ expresiones de repudio por parte de la oposici√≥n y organismos internacionales como Amnist√≠a Internacional y Naciones Unidas.

En el discurso de campa√Īa de Kast, los inmigrantes est√°n asociados con la delincuencia y la falta de trabajo. Su narrativa encaja con la reacci√≥n de los chilenos que se propusieron quemar las pertenencias de venezolanos en Iquique. Pero, seg√ļn Herivoux, Kast tambi√©n est√° en sinton√≠a con un sentimiento que ve entre otros inmigrantes, que llevan m√°s tiempo en el pa√≠s. ¬ęHay gente que llega, se instala y luego no quiere que venga m√°s gente. Aunque son extranjeros, y muchos de ellos no votan, este grupo piensa que Kast organizar√° la econom√≠a y evitar√° que entren m√°s forasteros. para tomar los pocos trabajos que hay ‚ÄĚ, dice.

El discurso de Boric, por otro lado, es abordar la inmigraci√≥n como un problema m√°s amplio, que involucra relaciones internacionales y varios ministerios. En las √ļltimas semanas, en su esfuerzo por ganarse el apoyo de los votantes de centro, el izquierdista ha prometido m√°s vigilancia en las fronteras y ha dicho que ser√° ¬ęimplacable contra el crimen y el narcotr√°fico¬Ľ. Sin embargo, dice que ¬ęChile tiene una tradici√≥n hist√≥rica de recibir inmigrantes¬Ľ y que una nueva pol√≠tica migratoria debe ser ¬ęjusta y humana¬Ľ.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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