La masacre de El Mozote necesita condena, aunque simbólica





En diciembre de 1981, el Ej√©rcito de El Salvador, financiado por los Estados Unidos, ingres√≥ a la aldea de El Mozote (a 180 km de la capital del pa√≠s). En la plaza principal, los soldados reunieron a la poblaci√≥n. Vendieron y ejecutaron a los hombres. Luego las mujeres, no sin primero violar a varias de ellas. Finalmente, asesinaron a los ni√Īos, as√≠ como al √ļnico soldado que se hab√≠a negado a disparar a menores. El n√ļmero total de civiles muertos en la operaci√≥n fue de 960 personas.





Oficialmente, las fuerzas de seguridad dijeron que el objetivo era buscar guerrillas izquierdistas del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN).

El Salvador estaba experimentando una guerra civil (1980-1992) que dejar√≠a 75,000 muertos. La participaci√≥n estadounidense, con apoyo log√≠stico y pol√≠tico, fue parte de una estrategia de la administraci√≥n Ronald Reagan (1981-1989) para apoyar a los gobiernos que eliminaron la ¬ęamenaza comunista¬Ľ impulsada por las revoluciones cubana (1959) y sandinista (1979).

Después del asesinato, los soldados prendieron fuego a cuerpos y casas y abandonaron el lugar, tal vez pensando que nadie se daría cuenta de la desaparición de esas personas. Silenciados por el gobierno, los medios locales apenas publicaron nada sobre el tema.

Durante d√©cadas, los cr√≠menes de El Mozote estuvieron en el limbo entre el encubrimiento realizado por el Estado y la desconfianza de muchos salvadore√Īos de que ni siquiera hab√≠a sucedido.

Sin embargo, dos periodistas extranjeros decidieron visitar el sitio y escuchar el testimonio de testigos. El estadounidense Raymond Bonner, del New York Times, y el mexicano Alma Guillermoprieto, del Washington Post. La masacre luego gan√≥ importancia internacional, aunque la Casa Blanca y el gobierno salvadore√Īo negaron la magnitud de la tragedia y clasificaron a los muertos como todas las guerrillas ca√≠das en combate.

Sin embargo, la queja atrajo la atención de organizaciones internacionales hasta que, basándose en la experiencia de médicos forenses extranjeros, las Naciones Unidas consideraron la masacre como un crimen de lesa humanidad cometido contra civiles inocentes.





En El Salvador, las cosas solo comenzaron a cambiar en 2016, cuando se revocó la ley de amnistía y el tribunal inició el juicio de 16 ex militares involucrados en abusos contra los derechos humanos.

La semana pasada, por primera vez frente a un tribunal, uno de ellos, el ex general Juan Rafael Bustillo, de 88 a√Īos, confirm√≥ que el asesinato tuvo lugar y que fue realizado por el batall√≥n Atl√°catl, un grupo de √©lite del Ej√©rcito salvadore√Īo entrenado en los Estados Unidos.

Bustillo, sin embargo, dijo que las cosas se hab√≠an salido de control ese d√≠a porque un oficial, el coronel Domingo Monterrosa, ya muerto, hab√≠a vivido ¬ęun momento de locura¬Ľ.

Por muy buenas que sean las investigaciones a partir de ahora, es demasiado tarde para se√Īalar con certeza las responsabilidades y distribuir castigos justos. Solo ser√° necesario conformarse con la Justicia que es posible en ese momento.

Aun as√≠, si el personal militar anterior involucrado recibe alg√ļn tipo de condena y los gobiernos de ambos pa√≠ses admiten su grado de participaci√≥n, ya ser√° un s√≠mbolo muy importante para ayudar a pacificar una regi√≥n que contin√ļa siendo violenta y causa inestabilidad en el vecindario.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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