La Ley de Washington en apoyo de los invasores del Congreso tiene poco p√ļblico y demasiada polic√≠a





Una protesta por el fin de los castigos para los invasores del Congreso, convocada por un ex colaborador de Donald Trump este s√°bado (18), en Washington, tuvo poco p√ļblico y una alta presencia de polic√≠as.





El acto reuni√≥ a unas 400 personas, seg√ļn la polic√≠a, que esperaban al menos 700. La protesta dur√≥ alrededor de una hora y termin√≥ pac√≠ficamente. El p√ļblico llen√≥ el √°rea cercana al escenario, pero la mayor parte del √°rea reservada para el acto, frente al Congreso, qued√≥ vac√≠a. En algunas partes, parec√≠a haber m√°s periodistas que manifestantes.

LOS hoja presenci√≥ al menos tres peque√Īos incidentes, que fueron r√°pidamente contenidos. Decenas de polic√≠as salieron de varias direcciones para contener a un activista enmascarado que gritaba palabras contra los manifestantes. Un fot√≥grafo vestido con casco, chaleco antibalas y pantalones militares fue detenido para ser investigado.

La policía dijo que había realizado al menos cuatro arrestos, un hombre con una pistola y otro con un cuchillo en el evento. Otros dos fueron detenidos en un automóvil por tener órdenes de arresto emitidas en Texas en su contra.

El acto de este s√°bado, denominado ¬ęJusticia para J6¬Ľ, expres√≥ su apoyo a los acusados ‚Äč‚Äčde participar en la invasi√≥n del Congreso y record√≥ la muerte de Ashli ‚Äč‚ÄčBabbitt, una activista baleada por un polic√≠a.

Al abrir el evento, el organizador Matt Braynard busc√≥ distanciarse de las partes y dijo que el acto no ten√≠a relaci√≥n con Donald Trump o Joe Biden. ¬ęSi odias a Trump, no nos odies a nosotros tambi√©n¬Ľ, dijo. ¬ęEste acto no es de derecha ni de izquierda. Si los detenidos fueran dem√≥cratas, nosotros tambi√©n estar√≠amos aqu√≠¬Ľ.





Braynard contribuy√≥ a la campa√Īa de Trump. Cre√≥ un movimiento para defender a los manifestantes que participaron en la invasi√≥n del Capitolio el 6 de enero. Ese d√≠a, sus partidarios intentaron bloquear la certificaci√≥n de la victoria electoral de Joe Biden y lograr que el republicano permaneciera en el cargo ilegalmente.

Con cinco muertos y cientos de heridos, la invasión terminó sin que se alcanzaran sus objetivos. Desde entonces, el FBI ha sido duro con las investigaciones y ha arrestado a más de 600 participantes de la insurgencia.

Los organizadores del acto dicen estar de acuerdo en que hay castigo para los invasores que causaron da√Īos o enfrentaron a la polic√≠a, pero que la mayor√≠a de los que ingresaron al Congreso ese d√≠a estaban siguiendo a la multitud durante una protesta y luego se fueron sin causar da√Īo. Y que este segundo grupo no deber√≠a ser objeto de penas m√°s severas, ya que solo estar√≠an ejerciendo su derecho a expresarse.

El expresidente Trump hab√≠a apoyado p√ļblicamente los actos, pero no asisti√≥. ¬ęNuestros corazones y mentes est√°n con las personas procesadas injustamente en relaci√≥n con la protesta del 6 de enero por las elecciones presidenciales ama√Īadas¬Ľ, escribi√≥ el jueves (16).

Entre los activistas que asistieron al evento, muchos criticaron a Biden. Tomas Smith, un joven negro, llevaba un cartel que llamaba al actual presidente un ¬ędictador¬Ľ por defender la vacunaci√≥n obligatoria contra Covid. ¬ęHan muerto civiles en Afganist√°n y nadie habla de un juicio pol√≠tico para Biden¬Ľ, dijo.

¬ęJoe Biden no toma ninguna decisi√≥n. Simplemente hace lo que le dicen. Apenas puede pensar¬Ľ, critic√≥ un joven blanco, que se neg√≥ a dar su nombre y lleg√≥ vestido con sombrero de castor, chaleco de cuero beige y pantal√≥n militar.

Algunos manifestantes tambi√©n portaban carteles y banderas que se refer√≠an a China y Rusia, advirtiendo que Estados Unidos podr√≠a convertirse en un pa√≠s comunista y autoritario. Otros s√≠mbolos que sol√≠an frecuentar los actos de Trump, como la bandera amarilla con una serpiente y la frase ¬ęno me pises¬Ľ, adoptada por movimientos de derecha como el Tea Party, circularon por todo el acto.

Al otro lado de la plaza, una decena de activistas llegaron a criticar el acto, con carteles que dec√≠an que Trump era un ¬ęperdedor¬Ľ y que dec√≠an que la mentira y la libertad de expresi√≥n son cosas diferentes. Un orador interpret√≥ un rap que satiriz√≥ al ex presidente. La polic√≠a trat√≥ de evitar el enfrentamiento entre los dos grupos.

Las protestas de este s√°bado fueron vistas por la polic√≠a como una oportunidad para entrenar en nuevas formas para defender al Congreso y evitar escenas como la de enero. Uno de los principales cambios estaba precisamente en preparaci√≥n: las autoridades comenzaron a buscar m√°s informaci√≥n, a anticiparse a los manifestantes y a intercambiar m√°s datos entre ellos. La b√ļsqueda de datos se realiza en redes sociales y en solicitudes de autorizaci√≥n de actos en la calle.

Esta vez, la policía tomó medidas mucho más estrictas. Pidió refuerzos a más de 1.600 agentes, que aparentemente circulan por la región. Rodeó el área alrededor del Congreso con vallas y barreras de hormigón. Se trajeron camiones a la región, para ser utilizados como barreras instantáneas si era necesario. La plaza frente a la Casa Blanca también estaba cerrada.

El grupo Look Ahead America, que organiz√≥ el acto, present√≥ una denuncia ante la Comisi√≥n de Derechos Humanos de la ONU para cuestionar c√≥mo se est√° tratando a los invasores de enero y pedir sanciones. En un comunicado, pidi√≥ a los ¬ęgobiernos de todo el mundo¬Ľ que impongan restricciones de viaje a Biden, el fiscal general Merrick Garland, el director del FBI Christopher Wray y otros funcionarios ¬ęimplicados en esta flagrante violaci√≥n de los derechos humanos¬Ľ.

Los acusados ‚Äč‚Äčest√°n siendo procesados ‚Äč‚Äčpor diversas razones, seg√ļn su nivel de participaci√≥n en las escenas de violencia y la planificaci√≥n de la acci√≥n. Al menos 185 han sido procesados ‚Äč‚Äčpor atacar o impedir a los agentes de seguridad, incluidos 55 que utilizaron armas peligrosas en el ataque, m√°s de 550 fueron acusados ‚Äč‚Äčde ingresar a un edificio federal sin permiso y 40 por conspirar para obstruir un procedimiento del Congreso. A principios de septiembre, seis acusados ‚Äč‚Äčhab√≠an sido condenados.

El FBI contin√ļa investigando un grupo de m√°s de 200,000 pistas recibidas de ciudadanos, para identificar a m√°s activistas que han participado en los actos de alguna manera, y contin√ļa buscando m√°s informes.

Pese al apoyo de Trump, la cumbre republicana, en cambio, ha buscado distanciarse de los hechos. Los l√≠deres del partido en la C√°mara y el Senado dijeron que ninguno de los parlamentarios del partido deber√≠a participar en las protestas, aunque algunos de ellos han criticado las demandas contra los invasores en los √ļltimos meses.

Entre los dem√≥cratas, como era de esperar, hubo duras cr√≠ticas. Nancy Pelosi, presidenta de la C√°mara, acus√≥ a los participantes de ¬ęvolver a celebrar a la gente que sali√≥ a matar¬Ľ el 6 de enero.

En las √ļltimas semanas, ha habido al menos dos intentos de ataque en Washington. El 19 de agosto, un hombre detuvo una camioneta cerca de la Biblioteca del Congreso y dijo que ten√≠a una bomba, lo cual era una mentira; se rindi√≥ despu√©s de unas horas. El lunes (13), un supremacista blanco armado con un machete fue detenido cerca del Comit√© Nacional Dem√≥crata.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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