La fuerza de Covid





En artículos anteriores, mi perspectiva sobre Covid y el impacto que las medidas tomadas tienen y tendrán en la sociedad y la economía portuguesa ya se ha hecho evidente.





También me parece que ya es evidente que el drama, el miedo y el terror que las entidades públicas, a saber, el Gobierno y la DGS, quieren asociar con Covid tiene algún interés más que la salud pública. O junto con el número diario de muertes con Covid asociado, también dirían el número de muertes por falta de diagnóstico o seguimiento de otras enfermedades. No valoro una enfermedad más que otra, ni lamento más una muerte que otra. Todos son de lamentar. Pero, por eso mismo, todos tienen que ser igualmente relevantes para el Estado y la DGS.

Hay datos oficiales disponibles que indican que 6.000 personas más han muerto este año que el año anterior, de las cuales 1.900 son muertes relacionadas con Covid. Y de estos 1.900 me gustaría saber cuáles son estrictamente explicados por Covid. También sabemos que de estos 1.900, la gran mayoría son personas mayores de 80 años.

¿Estoy diciendo que está bien acelerar la muerte de personas mayores de alguna manera? No. Estoy diciendo antes que no me parece razonable que para evitar este aplazamiento a 1.500 personas, otras 4.000 tengan que morir porque no cuentan con la asistencia o asistencia necesaria.

Tres de Covid mueren al día y 100 por enfermedad cardíaca. Tres mueren de Covid al día y 16 de neumonía. El conjunto de enfermedades respiratorias mata a 40 personas al día en Portugal, 14.000 al año. A causa de la gripe estacional, solo en la temporada 2018/2019, 3.000 portugueses murieron a causa de la infección con el virus de la influenza. Desde 2015, las enfermedades respiratorias han sido responsables del 19% de las muertes. (Fuente: Sociedad Portuguesa de Neumología). ¿Por qué Covid surge de la nada y se vuelve más importante que cualquier enfermedad? ¿Especialmente cuando se demuestra que ya no es grave?

No es razonable para mí que, según las cifras comprobadas de Covid, toda una población de aislamiento, depresión, egoísmo y falta de respeto se esté enfermando. Y literalmente matando a personas que tienen cánceres no diagnosticados, diabetes y enfermedades renales por monitorear, enfermedades crónicas y tantas otras que tienen que ser diagnosticadas, monitoreadas y tratadas de manera oportuna y han visto pospuestas consecutivamente sus consultas y pruebas de detección.

A los niños se les impide ir a la escuela es «un delito». Además de la educación deficiente que ciertamente les traerá el no ir a la escuela, me preocupa más el impacto en su desarrollo social, en el crecimiento, en el manejo de las emociones y los afectos. La escuela es el espacio, por elección, para jugar. ¿Cómo pueden los niños de primer grado crecer sanos en casa? Además de ser evidentemente incompatible con el teletrabajo de los padres. Los que aún tienen trabajo, claro.





Me gustaría conocer el aumento en el número de personas sin hogar y la necesidad de comidas que diariamente distribuyen cientos de voluntarios. También es curioso no escuchar sobre brotes de Covid en esta población. ¿Cómo se explica esto? ¿No hay casos? ¿No son tratados? ¿O son súper disciplinados, cumplen con todas las reglas y mantienen la distancia cuando hacen fila para recoger su comida? Ah, dirán que no están identificados como “grupo” para que no haya discriminación. La identificación sería como en los hogares. Con números.

Si pudieras percibir el miedo de todo esto al principio, después de seis meses, es evidente la imposibilidad de mantener toda esta “puesta en escena” en el tiempo. Poniendo en escena no en la existencia de un virus, que no pongo en tela de juicio, sino en su peligro efectivo que obliga a matar a miles de personas por causas distintas al Covid, para hundir a la población, especialmente a los más jóvenes y a los mayores, en la enfermedad mental, miedos y ansiedades, quitar la libertad a todos los portugueses y permitir la reducción de los derechos y garantías privados.

Sí, que mientras la DGS anuncia tres o cuatro muertes con Covid, se aprobó una nueva ley, que pasó desapercibida para muchos, y que permite al Estado expropiar propiedades a su gusto. Todo a nombre, por supuesto, del llamado Covid, que no podría haberse presentado al Gobierno de António Costa en mejor momento. El primer beneficiario fue Centeno y luego, paso a paso, es el socialismo en todo su esplendor. Si parece una exageración mía, consulte aquí la Propuesta de Ley N ° 52 / XIV (aprobada de inmediato), pero de la cual dejo aquí un pequeño extracto – dice en su Art.

  1. Declarar la utilidad pública, con carácter de urgencia, de las expropiaciones de inmuebles y los derechos inherentes necesarios para llevar a cabo las intervenciones que se consideren integradas en el ámbito del PEES.
  2. Consagrar, para la realización de intervenciones que se consideren integradas en el ámbito del PEES, restricciones de utilidad pública en los predios necesarios para el cruce u ocupación por conductos subterráneos y vías de circulación derivadas de la construcción de redes o infraestructuras afectadas o por ser afectadas, a saber: servicios de transporte y movilidad, medio ambiente y energía, así como estudios geológicos, levantamientos y demás estudios requeridos, garantizando siempre la compensación correspondiente, en los términos generales de la ley, y la eventual restauración de la situación anterior, en los términos de la ley. .

«La realización de estudios geológicos, levantamientos y otros estudios requeridos …», ¿en serio? ¿Expropias urgentemente para estudiar? Nunca el Atlántico ha sido tan estrecho. A este ritmo, nos inclinamos contra Venezuela.

Lo más grave es que me da la idea de que en Portugal los pobres no quieren mejorar, quieren sobre todo que los que tienen más que ellos sean como ellos. Olvidan que el estado se sustenta con los impuestos de todos y que cuanto más rico tiene el país, mejores somos nosotros. Yo, que ni siquiera pienso en el edificio de Robles, me gustaría tener lo que muchos tienen. Sería una muy buena señal para mí y para Portugal.

El autor escribe según la ortografía antigua.

Ana Gomez

Ana Gómez. Nació en Asturias pero vive en Madrid desde hace ya varios años. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los especialmente los deportes, estando especializada en deporte femenino y polideportivo. También me considero una Geek, amante de la tecnología los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir competiciones deportivas de distinta naturaleza puesto que se trata de una editora con gran experiencia tanto en medios deportivos como en diarios generalistas online. Mi Perfil en Facebook: https://www.facebook.com/ana.gomez.029   Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

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