La estrategia: retrasar y deslegitimar





Las elecciones de Estados Unidos dejaron a los ciudadanos del pa铆s, y al resto del mundo, al filo de la navaja. Mientras escribo esta columna (mi茅rcoles por la tarde), no solo no sabemos qui茅n gan贸 las elecciones presidenciales, sino que es m谩s probable que nos lleve un par de d铆as estar seguros. 驴Por qu茅 un pa铆s con tales ventajas econ贸micas y tecnol贸gicas tarda tanto en anunciar los resultados electorales? La respuesta tiene dos partes. El primero tiene que ver con las reglas electorales. El segundo, con las condiciones espec铆ficas de esta elecci贸n.





Estados Unidos es la 煤nica democracia del planeta que elige al jefe del ejecutivo a trav茅s de un colegio electoral. Cada uno de los 50 estados de la naci贸n (y el distrito de Columbia, que es el hogar de la capital federal), tiene un n煤mero determinado de votos en la universidad. Hay excepciones, pero en t茅rminos generales, el candidato que obtenga la mayor铆a de los votos en la elecci贸n de cada estado obtiene toda la representaci贸n de ese estado en el colegio electoral. Es imposible determinar qui茅n gan贸 las elecciones antes de contar todos los votos en un n煤mero suficiente de estados para que un candidato alcance la marca de 270 de los 538 esca帽os del colegio electoral.

Adem谩s, en los Estados Unidos no existe una autoridad federal nacional. Cada estado tiene sus propias autoridades electorales, las cuales, dependiendo de las reglas estatales, pueden ser elegidas por voto popular, seleccionadas por el gobernador o por la legislatura estatal, o integradas por una comisi贸n bipartidista. Las autoridades electorales estatales tienen amplios poderes. Estas personas u organizaciones deciden cu谩les son los requisitos y mecanismos para que los ciudadanos puedan votar (es decir, tipo de identificaci贸n, documentos requeridos para el registro, voto por correo, etc.); el per铆odo en el que se aceptan los votos (es decir, si habr谩 votaci贸n anticipada o no, si las personas pueden registrarse como votantes el d铆a de la votaci贸n o no, etc.); y c贸mo se lleva a cabo el recuento de votos (es decir, antes de las elecciones, el d铆a de las elecciones, etc.)

Si bien el sistema es cuestionable desde un punto de vista te贸rico y democr谩tico, hasta el a帽o 2000 ninguna de estas condiciones institucionales hab铆a sido particularmente problem谩tica en t茅rminos de resultados electorales. Pero el pa铆s ha cambiado mucho desde entonces. Estados Unidos sufre hoy de una polarizaci贸n extrema. Los republicanos y dem贸cratas se ven a s铆 mismos como enemigos. Las elecciones se convirtieron en juegos de suma cero, en los que la victoria de uno equivale a la desaparici贸n del otro. Esta polarizaci贸n tuvo dos consecuencias. Primero, las divisiones geogr谩ficas entre los estadounidenses est谩n aumentando. La gran mayor铆a de los estados son s贸lidamente dem贸cratas o s贸lidamente republicanos, lo que concentra la disputa electoral en un n煤mero limitado de estados: en el presente caso, Arizona, Florida, Georgia, Iowa, Michigan, Nevada, New Hampshire, Carolina del Norte, Ohio. , Pensilvania, Texas y Wisconsin.

En segundo lugar, y quiz谩s m谩s grave, la polarizaci贸n increment贸 la intensidad con la que se viven los resultados electorales, generando incentivos perversos para que las reglas del juego sean manipuladas, en los estados competitivos. En elecciones pasadas, estados como Texas y Georgia (tradicionalmente republicanos, pero donde las posibilidades de victoria de los dem贸cratas son cada vez mayores) implementaron leyes de identificaci贸n restrictivas que dificultan el voto de los j贸venes y las minor铆as, han eliminado los colegios electorales en 谩reas pobladas en su mayor铆a negros o hispanos (cuyos residentes suelen favorecer al Partido Dem贸crata) y excluyeron a un n煤mero significativo de votantes (en su mayor铆a dem贸cratas) de los registros electorales.

Se produjeron maniobras similares en el caso del voto por correo. Para limitar la propagaci贸n del coronavirus, este a帽o hubo un impulso importante para permitir que m谩s personas votaran por correo. La politizaci贸n de la pandemia, sin embargo, dej贸 en claro que ser铆an los dem贸cratas, no los republicanos, quienes se aprovechar铆an de estos cambios, lo que desencaden贸 una serie de batallas pol铆ticas y judiciales por la elegibilidad para votar por correo y por las condiciones de escrutinio de estos. deseos. Los dem贸cratas, por su parte, buscaron ampliar su elegibilidad para votar por correo, aumentar los plazos para el conteo de votos (es decir, incluir los votos que llegaron despu茅s del 3 de noviembre) y establecer reglas para acelerar el conteo de estas papeletas. Los republicanos, sin embargo, buscaron limitar la elegibilidad para votar por correo, reducir las fechas l铆mite para el conteo de votos y proteger las reglas que retrasar铆an el conteo de estas boletas.

En el pasado, la forma en que se contaban los votos por correo en los estados donde esta pr谩ctica era minoritaria era irrelevante. Su n煤mero no ser铆a suficiente para cambiar los resultados en esos estados. Este a帽o, sin embargo, el n煤mero de votantes que votaron por correo ha crecido significativamente. En 2016, 65 millones de personas votaron por correo; este a帽o, se estima que el total alcanz贸 los 92 millones. En tres de los estados m谩s importantes en las elecciones actuales – Pennsylvania, Wisconsin y Michigan -, el voto por correo creci贸 2.807%, 797% y 277% en comparaci贸n con 2016, respectivamente. Es imposible saber qui茅n gan贸 en esos estados sin contar los votos por correo, y las encuestas y otros datos electorales indican que la mayor铆a de esos votos favorecen a los dem贸cratas.





Con eso en mente, la estrategia de Donald Trump y del Partido Republicano era frenar y deslegitimar. La tendencia inicial en Pensilvania, Michigan y Wisconsin favoreci贸 al presidente. Pero se basa en los votos emitidos en persona el 3 de noviembre (en su mayor铆a republicanos) y (todav铆a) no cuenta los votos recibidos por correo (en su mayor铆a dem贸cratas). Estos 煤ltimos votos dan a los dem贸cratas una oportunidad real de ganar en al menos dos de los tres estados. Siguiendo la l铆nea de otros presidentes con tendencias autoritarias, Trump sin embargo declar贸, en la madrugada del mi茅rcoles, que hab铆a ganado las elecciones en los tres estados en disputa, estableci贸 que cualquier cambio en el resultado ser铆a fraudulento y pidi贸 que el escrutinio sea interrumpido. Su discurso prepar贸 el escenario para que 茅l desafiara y delegara cualquier cambio que pudiera causar el voto postal.

Lo que suceder谩 a partir de ahora es incierto. Si Joe Biden gana en dos de los tres estados que definen la elecci贸n (Wisconsin, Pennsylvania o Michigan), y si mantiene el liderazgo en Arizona y Nevada, obtendr谩 los 270 votos que necesita para ganar. Sin embargo, esto no significa que el presidente acepte los resultados. Es posible que acuda a los tribunales, aprovechando las dudas que sembr贸 en la madrugada del d铆a 3. Es una mala noticia para la democracia en Estados Unidos.

Cuatro a帽os de cooptaci贸n y ataques del presidente y sus aliados han debilitado instituciones cruciales en el marco democr谩tico estadounidense. Si los tribunales se pronuncian a favor del presidente, profundizar谩n la deslegitimaci贸n generada por el proceso cada vez m谩s partidista y abrasivo que result贸 en el nombramiento de los 煤ltimos jueces designados para la Corte Suprema. Si se pronuncian contra el presidente, sus seguidores actuar谩n, creyendo que los dem贸cratas (en alianza con los tribunales) se han robado las elecciones. En ese sentido, incluso si una victoria de Biden bloquea el camino de un populista autoritario como Trump (y eso es algo positivo), cualquiera de estos escenarios exacerbar谩 los problemas estructurales que enfrenta la democracia estadounidense.

Traducci贸n de Paulo Migliacci

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac铆 en Cuba pero resido en Espa帽a desde muy peque帽ito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes茅 por el periodismo y la informaci贸n digital, campos a los que me he dedicado 铆ntegramente durante los 煤ltimos 7 a帽os. Encargado de informaci贸n pol铆tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:聽https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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