La escuela creada por la dictadura en Portugal reuni贸 a l铆deres de los movimientos de liberaci贸n africanos





Hasta principios de la d茅cada de 1960, no hab铆a establecimientos de educaci贸n superior en las colonias portuguesas y la educaci贸n secundaria estaba distribuida de manera desigual. Por ello, j贸venes 鈥攅n su mayor铆a hombres鈥 de los distintos territorios coloniales se dirigieron a Portugal para cursar estudios universitarios.





Una parte significativa de estos estudiantes eran descendientes de portugueses que viv铆an en 脕frica, otra parte estaba formada por africanos (de Angola, Cabo Verde, Guinea, Mozambique y Santo Tom茅 y Pr铆ncipe), indios (de Goa, Dam茫o y Diu) y de Macao. Con el fin de paliar el sentimiento de extra帽eza y desarraigo, en los primeros a帽os de la d茅cada de los 40 surgieron agrupaciones basadas en el origen por iniciativa de los estudiantes.

Desde el punto de vista del Estado Novo portugu茅s, dictadura nacionalista y colonialista, esta dispersi贸n contradec铆a la tan cacareada unidad nacional. As铆 lo transmiti贸 a los estudiantes Marcelo Caetano, comisionado nacional de Mocidade Portuguesa, presidente honorario de la Casa de Estudiantes de Angola, y dictaminar铆a la uni贸n de todos los estudiantes en una sola asociaci贸n.

El 3 de julio de 1944, el ministro de Colonias, Francisco Vieira Machado, visit贸 la Casa dos Estudantes de Angola, para reunirse con los 贸rganos de gesti贸n de la Casa dos Estudantes do Imp茅rio (CEI), que ya se estaba organizando en ese momento. El gobierno esperaba que la CEI fuera un espacio para la formaci贸n de 茅lites coloniales comprometidas con la defensa de la misi贸n hist贸rica de Portugal de poseer, colonizar y civilizar los dominios de ultramar.

La nueva asociaci贸n, presidida por Alberto Marques Mano de Mesquita 鈥攅studiante de derecho de Angola, sobrino del respectivo gobernador鈥 inici贸 sus funciones el 1 de octubre y, al mes siguiente, se instal贸 en la Avenida Duque d’脕vila, en Lisboa. La sede contaba con un sal贸n de baile, una sala de juegos, un bar 鈥攕贸lo en 1948 se fund贸 el comedor鈥, una biblioteca, oficinas y una sala de trabajo para los 贸rganos directivos.

La vivienda estaba ubicada en otra vivienda (inicialmente en la Rua Carlos J. Barreiros, n潞 28). La delegaci贸n de Coimbra comenz贸 a operar en diciembre de 1944 en la Rua Aires de Campos. La C谩mara estaba dividida en secciones que agrupaban a los miembros por territorio de origen con sus propias direcciones, bajo una direcci贸n general com煤n. Su actividad incluy贸, adem谩s de la asistencia social a los socios, aspectos culturales y deportivos.

Si bien el grupo fundador fue conservador, desde temprana edad el CEI acogi贸 a j贸venes con perspectivas progresistas y comenz贸 a alejarse de los prop贸sitos que lo legitimaron ante el poder pol铆tico y justificaron el apoyo financiero de gobiernos, autoridades locales y empresas coloniales. En la asamblea general extraordinaria de miembros celebrada en el Liceu Cam玫es en junio de 1945, la opci贸n por la v铆a democr谩tica interna tuvo 茅xito y continuar谩 siendo defendida por los estudiantes durante los pr贸ximos 20 a帽os.





Casi todos los elementos que integraron los 贸rganos de gesti贸n del CEI para el curso escolar 1945/1946, tanto en Lisboa como en Coimbra, firmaron las listas de adhesi贸n a la MUD (Movimiento por la Unidad Democr谩tica, organizaci贸n pol铆tica en oposici贸n a la dictadura de Salazar) y poco luego se unieron a la MUD Juvenil. En 1948 y 1949, los estudiantes que dirig铆an el CEI aparecieron junto a la oposici贸n, a favor de la candidatura de Norton de Matos a la presidencia de la Rep煤blica.

El pensamiento colonial de Norton en esta etapa no constituy贸 un obst谩culo para que el joven angole帽o Agostinho Neto, que estudiaba medicina en Coimbra, apelara a votar por el candidato que defend铆a la democracia. A mediados de la d茅cada de 1950, elementos de la secci贸n de India se negaron a firmar una declaraci贸n de repudio a las afirmaciones de Nerhu hostiles a la pol铆tica portuguesa en India.

Desde 1948, el CEI publica un bolet铆n que, en su diversidad, ha abordado las situaciones de inequidad vividas en cada territorio del imperio portugu茅s y las formas de superarlas, articulando tantas veces nacionalismo y humanismo.

La junta electa para el a帽o escolar 1951/52 tuvo como vicepresidente al estudiante de agronom铆a guineano Am铆lcar Cabral, y entre los asociados se encuentran M谩rio Pinto de Andrade y Marcelino dos Santos, tres futuros fundadores de movimientos anticoloniales en Guinea y Cabo Verde, Angola y Mozambique, respectivamente.

La 鈥渃asa com煤n鈥, como luego la denomin贸 el escritor Orlando da Costa, pronto se convirti贸 en un espacio de debate de ideas, conciencia cultural y pol铆tica. Este hecho no escap贸 al PIDE (la m谩quina represiva del Estado Novo), que desde 1946 lo manten铆a bajo vigilancia, ni al Comisariado Nacional de la Juventud Portuguesa, alarmado por la evidencia de que la Casa estaba traicionando los fines por los cuales fue creado. El ministro de Ultramar, Sarmento Rodrigues, discuti贸 el problema con Salazar.

La subversi贸n de lo que el r茅gimen esperaba de la C谩mara determin贸 que se impusiera una comisi贸n administrativa el 30 de mayo de 1952, por decisi贸n conjunta de los Ministerios de Educaci贸n Nacional y Extranjero. La delegaci贸n de la PIDE y el mando distrital de Legi茫o Portuguesa en Coimbra ya ven铆an denunciando la vinculaci贸n de los 贸rganos de direcci贸n de la CEI local con la oposici贸n, con la MUD Juvenil, con el PCP, y en concreto con Joaquim Namorado, y la colaboraci贸n con el Ateneu. de Coimbra, 鈥渁sociaci贸n esencialmente comunista de j贸venes trabajadores鈥.

La comisi贸n administrativa s贸lo ser铆a destituida el 25 de enero de 1957. Seg煤n nuestros estatutos, la CEI dej贸 de organizarse en secciones, consideradas por el r茅gimen como posibles focos de separatismo, y asumi贸 el compromiso de no inmiscuirse en asuntos de orden pol铆tico o pol铆tico. naturaleza religiosa. Con la reanudaci贸n de la gesti贸n democr谩tica de la asociaci贸n, el CEI atraves贸 una fase de intensa y renovada actividad, en la que destacaron las iniciativas de los departamentos cultural y editorial.

Partiendo de la cultura colonial, en estrecho di谩logo con los movimientos culturales que exist铆an en las colonias, gracias a la intermediaci贸n, es decir, de la gente de mar (miembros del African Maritime Club), pero tambi茅n con movimientos transfronterizos, la CEI promovi贸 nuevas y aut贸nomas expresiones literarias. , que encarnar铆an las literaturas africanas en portugu茅s.

La conciencia anticolonial y el nacionalismo africano tuvieron traducciones primordiales en textos literarios (poes铆a y prosa) publicados en el bolet铆n Mensagem, en la colecci贸n 鈥淎utores ultramarinos鈥, en las antolog铆as de poetas angole帽os, mozambique帽os y de Santo Tom茅 y Pr铆ncipe. Las actividades culturales y recreativas, desde coloquios hasta veladas musicales, desde bailes hasta deportes, encubrieron la circulaci贸n de ideas y textos anticoloniales e informaci贸n sobre movimientos independentistas, sin embargo, creados en las colonias y en el exterior.

Tras la aparici贸n de un manifiesto titulado 鈥淢ensaje al pueblo portugu茅s鈥 elaborado por la delegaci贸n de la CEI en Coimbra, que apoyaba las acusaciones realizadas en la ONU contra la pol铆tica colonial portuguesa, denunciaba trabajo forzoso, hambre, represi贸n, falta de inversi贸n en la educaci贸n de Africanos, y defendiendo el reconocimiento inmediato del derecho de los pueblos de las colonias a la autodeterminaci贸n, el 30 de diciembre de 1960 se impuso nuevamente una comisi贸n administrativa a la CEI.

Un desacuerdo entre la sede y la delegaci贸n de Coimbra sobre la distribuci贸n de fondos sirvi贸 como justificaci贸n oficial para la medida. En febrero y marzo de 1961 comenz贸 el levantamiento contra el dominio portugu茅s en Angola. El retorno a la gesti贸n democr谩tica del CEI, el 29 de julio, se produjo poco despu茅s de la salida clandestina de Portugal de unas seis docenas de hombres y mujeres j贸venes -entre ellos muchos miembros del CEI- que colaborar铆an con las luchas independentistas en el exilio. en la guerrilla. Pide, que s贸lo se enter贸 de la filtraci贸n a posteriori, llegar铆a a considerar que el CEI de Lisboa hab铆a funcionado como el principal centro de contrataci贸n.

En los a帽os siguientes, el gobierno se embarc贸 en una estrategia encaminada a acabar con la CEI, sin el peso de una extinci贸n formal cuyas repercusiones tem铆a. Cre贸 la Procuradur铆a de Estudiantes Extranjeros, que asumi贸 las funciones de asistir y enmarcar a los j贸venes extranjeros que ven铆an a estudiar a la metr贸poli, mont贸 un 鈥渃erco econ贸mico鈥 al CEI y redobl贸 la vigilancia y persecuci贸n de sus 贸rganos directivos. Estos 煤ltimos no se dejaron intimidar y, hasta el final, tomaron posiciones valientes frente al aparato pol铆tico-represivo del Estado Novo.

Denunciaron el estrangulamiento financiero al que el gobierno hab铆a sometido a la asociaci贸n, las embestidas de la polic铆a pol铆tica 鈥攃apturas, incautaciones de documentos y detenciones de afiliados鈥 y la obstrucci贸n a la realizaci贸n de las actividades programadas.

A principios de 1965, un coloquio dirigido por Magalh茫es Godinho fue prohibido con la intervenci贸n de la PSP (Polic铆a de Seguridad P煤blica), por orden del Ministerio de Educaci贸n Nacional. En un comunicado final, el CEI enmarca esa prohibici贸n en una actitud sistem谩tica de 芦negaci贸n de la autonom铆a, alienaci贸n y entumecimiento de la personalidad del estudiante extranjero, en un intento de infravalorar su conciencia despierta禄.

En mayo de 1965 se otorg贸 el Gran Premio de Novela de la Sociedad Portuguesa de Escritores al libro 芦Luuanda禄, de Luandino Vieira, preso en Tarrafal por v铆nculos con el MPLA (Movimiento Popular para la Liberaci贸n de Angola). El autor ya hab铆a sido distinguido con el primer premio Jo茫o Dias, del CEI, en 1962, por sus cuentos 芦Vidas Novas禄. La concesi贸n del premio SPE provoc贸 una violenta reacci贸n del gobierno y de la polic铆a. Adem谩s de haber dado lugar al cierre de la SPE, destac贸 la promoci贸n de la C谩mara de las literaturas africanas emergentes, consideradas 鈥渟ubversivas鈥 y 鈥渄esnacionalizadoras鈥.

Un detallado informe secreto sobre el CEI elaborado por la Oficina de Asuntos Pol铆ticos del ministro de Ultramar, Silva Cunha, reconoci贸 que el CEI hab铆a sido un 鈥渄olor de cabeza鈥 para el r茅gimen desde una edad temprana y los intentos de controlarlo no hab铆an tenido 茅xito. Por decisi贸n conjunta de los Ministerios de Ultramar, Educaci贸n Nacional e Interior, el 6 de septiembre de 1965 se complet贸 el cierre demorado del CEI.

La Casa no era una entidad monol铆tica ni est谩tica: entre los 鈥渃hicos del CIS鈥 tambi茅n hab铆a mujeres, aunque en n煤meros mucho menores 鈥攁lrededor del 20 %鈥 y raras veces en puestos ejecutivos; reuni贸 a j贸venes de diferentes or铆genes 茅tnicos y geogr谩ficos; teniendo en cuenta su lugar de nacimiento, se destacaron en primer lugar Angola y Portugal, seguidos de Mozambique, Cabo Verde y, finalmente, India, Guinea, Santo Tom茅 y Pr铆ncipe y Macao. -, condiciones socioecon贸micas y diferentes posiciones pol铆ticas y convicciones religiosas.

Sin embargo, la defensa de la democracia y la autonom铆a fue una constante de los 贸rganos de gobierno libremente elegidos. No siendo el 煤nico, fue sin duda uno de los espacios donde se imaginaban nuevas y aut贸nomas expresiones culturales y pol铆ticas y se forjaba la complicidad con el futuro.

La mayor铆a de la masa asociativa de la CEI no se posicion贸 contra la dictadura y el colonialismo, sino que pas贸 all铆 un per铆odo crucial de sus vidas, de formaci贸n personal e intelectual, l铆deres, militantes y simpatizantes de los movimientos de liberaci贸n que se involucrar铆an en la guerra contra el dominio portugu茅s en Angola, Guinea y Mozambique. Algunos llegaron a la vieja metr贸poli ya conscientes de la iniquidad de la explotaci贸n colonial y del cambio radical que se requer铆a. Otros iniciaron en la CEI el 鈥渞edescubrimiento de 脕frica鈥, la participaci贸n ciudadana y la militancia nacionalista, que luego se desarroll贸 de diferentes formas.

El CEI fue parte de una historia compartida de solidaridad anticolonial construida por hombres y mujeres j贸venes a escala mundial. Como dijo 脫scar Monteiro, inspir谩ndose en Lu铆s Bernardo Honwana (autor de 芦Matamos al perrito禄), 鈥渓a casa era, a pesar de su peque帽ez, poco m谩s que un rinc贸n (…) un peque帽o faro en juventud para un nuevo mundo禄.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac铆 en Cuba pero resido en Espa帽a desde muy peque帽ito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes茅 por el periodismo y la informaci贸n digital, campos a los que me he dedicado 铆ntegramente durante los 煤ltimos 7 a帽os. Encargado de informaci贸n pol铆tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:聽https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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