La escena m√°s extra√Īa de ¬ęThe Babadook¬Ľ es la combinaci√≥n perfecta de historias y sustos





La escena m√°s aterradora de The Babadook





Esta aterradora escena en ¬ęThe Babadook¬Ľ marca al personaje de Nightmarish Storybook tomando el control de la narrativa

(Bienvenido a La escena más aterradora de la historia, una columna dedicada a los momentos de horror más palpitantes. En esta edición: un aterrador personaje emergente de un libro de cuentos abandonó las páginas y se deslizó hacia la realidad para crear una pesadilla en El Babadook.)

El debut cinematográfico de Jennifer Kent presentó un nuevo monstruo increíble en El Babadook. El personaje de pesadilla de un libro de cuentos emergente aterrorizó a una madre soltera y a su hijo, confiando en el terror psicológico para derribar a sus guardias hasta que pudiera tomar el control. Si bien Kent empleó un lenguaje y tácticas de terror familiares para crear una atmósfera inquietante, lo que dejó a los críticos delirados fue cómo la cineasta usó a su monstruo como una metáfora del dolor y la depresión profundamente arraigados. Es posible que Babadook se haya convertido en un ícono gay, pero el personaje comenzó como una encarnación escalofriante de emociones reprimidas que incluso se alejan de alguien desde adentro.

La escena crítica de la película, que ve romperse esa presa de emociones reprimidas, también resulta ser la más petrificante. Kent lanza una avalancha de miedo para conducir a casa cuando una mujer que lucha pierde el control y deja que el dolor se apodere. El Babadook se desliza de las páginas de un libro a la realidad, creando una pesadilla para quienes la rodean.

La puesta en marcha

El debut en largometraje de la escritora y directora Jennifer Kent sigue a una madre soltera, Amelia (Essie Davis), que lucha por criar a su revoltoso hijo Samuel (Noah Wiseman). Todav√≠a aturdida por la p√©rdida de su esposo, que muri√≥ en un accidente automovil√≠stico mientras ella estaba de parto, Amelia est√° agotada por el comportamiento err√°tico de Samuel que aleja a todos los que lo rodean. Solo empeora con la misteriosa llegada del espeluznante libro de cuentos emergente Se√Īor Babadook. La paranoia profunda se establece cuando la pareja se pregunta si el Babadook se est√° manifestando en sus vidas.





La historia hasta ahora

Con solo seis a√Īos, Samuel es m√°s que un pu√Īado para cualquier padre. Amelia hab√≠a tenido que lidiar con problemas escolares, en parte porque su hijo trajo armas y se enfrent√≥ al extranjero a los miembros de la familia cuando Samuel empuj√≥ a su primo fuera de la casa del √°rbol. Cuanto m√°s err√°tico crece su comportamiento, tambi√©n crece el estr√©s de su madre. Es hasta el punto en que se est√°n aislando del mundo exterior. La llegada del extra√Īo libro y la escalofriante figura en sus p√°ginas exacerba los problemas en su hogar. Es tan petrificante que Amelia lo rompe y lo tose.

Solo que el libro vuelve a aparecer en la puerta de su casa, las p√°ginas est√°n pegadas con cinta adhesiva y se est√°n formando nuevas palabras siniestras. Se producen nervios desgarrados, pesadillas y alucinaciones, y Amelia busca ayuda a la polic√≠a. Por supuesto, piensan que ella lo est√° perdiendo porque no hay pruebas de ning√ļn acecho o amenaza leg√≠tima. Luego, Amelia es visitada por trabajadores sociales que verifican a Samuel y su falta de registro escolar. Todo esto hace que Amelia se vuelva vertiginosa, ya que est√° perdiendo el poco control que tiene sobre ella y la vida de su hijo. Cuanto m√°s desesperada y encerrada se vuelve Amelia, m√°s Babadook invade su hogar.

La escena

A altas horas de la noche, con Sam metido en su cama, Amelia da vueltas y vueltas en un ataque de insomnio. Mientras mira hacia el techo, un inquietante sonido de ara√Īazos proviene de la puerta cerrada de su dormitorio. Amelia da un suspiro de alivio cuando su perro, Bugsy, ladra desde el otro lado. Ella se levanta, lo deja entrar y vuelve a meterse en la cama. El lento rasgu√Īo en la puerta comienza de nuevo. Esta vez, la puerta se abre sola. Una figura oscura se desliza hacia adentro y se hunde en las sombras negras de la habitaci√≥n. Amelia se tapa la cabeza con las mantas. Con un gru√Īido inhumano y gutural, escucha al Babadook croar su nombre. Sin prisa, baja las s√°banas y mira hacia el techo: el Babadook se desliza. Se detiene sobre ella, abre los brazos y salta a su boca abierta.

Esta escena marca el punto medio de la pel√≠cula. M√°s importante a√ļn, es un punto de inflexi√≥n significativo en la narrativa. Hasta este momento, el tenue control de Amelia sobre su cordura y depresi√≥n se alejaba cada vez m√°s gracias a una serie de interacciones dolorosas con todos los que la rodeaban. La llegada de Babadook es un conducto para su dolor. Cuanto m√°s la consum√≠a, m√°s poder le daba inconscientemente al Babadook. Esta escena fundamental muestra el momento en que, sin saberlo, cede y deja que su dolor tenga el control total. A partir de ahora, Amelia pose√≠da representa una grave amenaza para Samuel y Bugsy.

Es apropiado que un momento tan vital de la historia merezca el mayor susto de la pel√≠cula. Kent usa casi todas las herramientas de terror a su disposici√≥n para crear una avalancha sensorial de terror. El dise√Īo de producci√≥n, espec√≠ficamente la casa de Amelia, inquieta de inmediato con su paleta monocrom√°tica at√≠pica. Eso se nota m√°s en el dormitorio de Amelia, que parece sacado de Se√Īor Babadook. La iluminaci√≥n resalta esto a√ļn m√°s y proporciona sombras impenetrables para que las pesadillas de los libros de cuentos permanezcan invisibles. El r√°pido deslizamiento del Babadook por el techo, un truco de c√°mara acelerado que le da a la entidad una cualidad inhumana, efectivamente pone nerviosa. El dise√Īo de sonido lo aprieta; El jadeo aterrorizado de Amelia, ahogado por el terrible croar de los crescendos de Babadook, se convierte en un potente susto mientras se lanza hacia ella.

Kent usa la elaboraci√≥n de miedo convencional no solo para aterrorizar al p√ļblico, sino tambi√©n para recordar el estado emocional de Amelia. El horror como motivo de met√°fora nunca ha sido tan visceral; El dolor reprimido durante mucho tiempo de Amelia esper√≥ como un monstruo enjaulado hasta que su control se erosion√≥ por completo. La escena encapsula su terror absoluto y el impacto inesperado de ese dolor, a trav√©s del Babadook, trag√°ndola por completo.

Publicaciones interesantes de la Web:

Manuel Rivas

Fernando Rivas. Compagino mis estudios superiores en ingeniería informática con colaboraciones en distintos medios digitales. Me encanta la el periodismo de investigación y disfruto elaborando contenidos de actualidad enfocados en mantener la atención del lector. Colabora con Noticias RTV de manera regular desde hace varios meses. Profesional incansable encargado de cubrir la actualidad social y de noticias del mundo. Si quieres seguirme este es mi... Perfil en Facebook: https://www.facebook.com/manuel.rivasgonzalez.14 Email de contacto: fernando.rivas@noticiasrtv.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *