La era de los extremos





A finales del siglo XX, Eric Hobsbawm, destacado historiador, publicó la obra “La era de los extremos: el breve siglo XX, 1914-1991”, en la que miraba un período de grandes cambios, un siglo breve y extremo, que dividía en tres partes principales: “La era de la catástrofe”, “La edad de oro” y “El derrocamiento”. Desaparecido en 2012, a los 95 años, Hobsbawm aún pudo presenciar la verdadera “Era de los Extremos”, el siglo XXI.





Nunca, como hoy, la humanidad ha estado tan dividida y tan asimétrica, donde el gris tiende a desaparecer de la paleta de colores, con solo lugar para el blanco y negro. Las sociedades están cada vez más divididas, con la clase media cada vez más pequeña y los ricos y los pobres adquiriendo cada vez más protagonismo.

A nivel de naciones, las brechas de desarrollo también se acentúan cada vez más, entre los desheredados de la Tierra, que aumentan en el Sur, y los favorecidos en el Norte, en números cada vez menores. La demografía también nos muestra una división notable entre países en desarrollo, con una población joven y en crecimiento, y países desarrollados, con una población que envejece y disminuye.

Dentro de las naciones, hay una creciente radicalización de las personas, con los partidos de centro-izquierda inclinándose cada vez más hacia la izquierda y los partidos de centro-derecha golpeándose cada vez más entre sí por la derecha, dejando centro cada vez más huérfano.

Junto a estos movimientos, están surgiendo y ganando cada vez más protagonismo partidos de extrema derecha y de extrema izquierda que buscan (y logran) atraer al electorado a través de promesas poco realistas, garantizando a los muchos descontentos una nueva esperanza, basada en mensajes de carácter populista capaces de cosechar el interés de todos los que están cansados ​​y desilusionados con la status quo.

También las costumbres están cambiando, y el mundo que era poco abierto y dependía de ideales anquilizados, ahora se encuentra de repente al revés, con el radicalismo poniéndose en las antípodas de quienes se inscribieron en el siglo 20. Si la sociedad, incluso hace unos años, era discriminatoria en relación a sexo, raza, convicciones políticas o ideológicas, condición social u orientación sexual, ahora es igualmente discriminatoria en relación a quienes se atreven a cuestionar el pensamiento único que se ha pretendido instituir. .

Si durante los últimos siglos fueron marginadas y perseguidas las mujeres, los negros, los homosexuales y todos aquellos que no encajaban en el estándar socialmente aceptado, hoy hay una situación diametralmente opuesta, con quienes se atreven a discutir opciones e ideas en su mayoría transmitidas por partidos y movimientos de izquierda del espectro político para ser calificadas de machistas, racistas, xenófobas u homofóbicas.





Varios temas ya no podrían ser discutidos racionalmente en la sociedad, con todos aquellos que no se inclinan por el pensamiento único de que pretenden imponerse siendo “quemados en la hoguera de la opinión pública”, como hizo la Inquisición en la Edad Media con todos aquellos que se atrevieron a cuestionar los dogmas. Iglesia.

No es de extrañar, por tanto, que todos aquellos que buscan cada vez más oponerse a lo contrario sean cada vez más arrojados a los brazos de los movimientos populistas, quienes, igualmente inescrupulosos, les ofrecen el camino a la tierra prometida, siendo capaz de acomodar a los descontentos con esta verdadera dictadura del pensamiento único.

Es hora de ser tolerantes, aceptar discutir ideas y valores, saber usar argumentos con todos aquellos que defienden posiciones contrarias a las nuestras, dejar de imponer principios como si fueran verdades universales. Solo así seremos capaces de proteger a las democracias y evitar que nos hundamos cada vez más en la degradación social derivada de la extrema posición y división de las sociedades y la humanidad.

Ana Gomez

Ana Gómez. Nació en Asturias pero vive en Madrid desde hace ya varios años. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los especialmente los deportes, estando especializada en deporte femenino y polideportivo. También me considero una Geek, amante de la tecnología los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir competiciones deportivas de distinta naturaleza puesto que se trata de una editora con gran experiencia tanto en medios deportivos como en diarios generalistas online. Mi Perfil en Facebook: https://www.facebook.com/ana.gomez.029   Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

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