La distancia de Obama pone nerviosos a los demócratas





Hace dos semanas, los productores de cine Barack y Michelle Obama celebraron el Oscar recibido por ¬ęAmerican Industry¬Ľ, uno de los primeros documentales producidos por su nueva compa√Ī√≠a.





A finales de a√Īo, el ex presidente y pol√≠tico estadounidense m√°s elocuente en las √ļltimas d√©cadas, el autor m√°s vendido ¬ęAudacity of Hope¬Ľ y ¬ęThe Origin of My Dreams¬Ľ, hizo una declaraci√≥n p√ļblica a trav√©s de Twitter.

Aprovech√≥ la atenci√≥n de 113 millones de seguidores para publicitar su lista de reproducci√≥n de lo mejor de 2019, ¬ędel hip-hop al pa√≠s¬Ľ, en caso de que ¬ęest√© buscando compa√Ī√≠a en un largo viaje en auto o quiera ayuda para hacer ejercicio¬Ľ.

Un marciano recién llegado al planeta tendría dificultades para comprender que el mismo Obama es el líder espiritual del partido en la lucha de la muerte para desalojar una presidencia imperial, evitar una mayor erosión de las libertades democráticas y la injerencia extranjera en las elecciones.

Es parte de la liturgia de la posici√≥n de los ex presidentes mantener la distancia ol√≠mpica de las campa√Īas durante el proceso electoral primario para resurgir en la convenci√≥n, ungir al candidato de su partido y salir a la campa√Īa.

Pero la liturgia requiere la expectativa de continuar los rituales. El tren normal ha estado fuera de la estaci√≥n desde hace alg√ļn tiempo y el partido de Barack Obama est√° tratando de adaptarse a un pa√≠s en creciente amenaza de monopartismo ultraconservador y gobierno minoritario.

El fiasco de conteo de votos en el caucus de Iowa en enero llamó la atención sobre la capacidad del liderazgo demócrata de entregar primarias ágiles y transparentes. Y los dedos acusadores se volvieron hacia Tom Pérez, el líder del partido desde 2017, generalmente percibido como una opción impuesta por Obama. Pérez es un dominicano-estadounidense que fue Secretario de Trabajo en el segundo mandato de Obama.





El candidato orgánico para el liderazgo del partido fue el representante Keith Ellison, de Minnesota, apoyado incluso por líderes moderados en el Congreso, a pesar de estar a favor de la candidatura de Bernie Sanders contra Hillary Clinton en 2016, pero cuyas posiciones políticas progresistas no diferían significativamente de aquellas por Tom Perez.

Seg√ļn los informes, P√©rez fue reclutado por la Casa Blanca en 2016, y la explicaci√≥n ser√≠a en inter√©s de plantar un soldado leal y mantener canales abiertos para el acceso a consultores y cabilderos dem√≥cratas cuyos conflictos de intereses no estar√≠an en la mira de los l√≠deres.

El equipo designado por Pérez para organizar la convención demócrata que nominará al candidato del partido en Milwaukee en julio es uno que apoya a los partidarios de la pre candidatura comatosa de Joe Biden, delegados con vínculos con cabilderos y francamente hostiles al ala. Partido progresista representado por el favorito de facto de la época, Bernie Sanders.

Esto es en un a√Īo en que la responsabilidad en julio es mayor y es posible que haya una convenci√≥n mediada, es decir, con Bernie Sanders siendo desafiado por no llegar a la mayor√≠a, aunque obtuvo m√°s delegados que sus oponentes.

Ante el silencio del inspirador primer presidente negro en la historia de Estados Unidos, el hombre apodado ¬ęen el drama de Obama¬Ľ, la intriga en la trastienda ha aumentado y se ha desatado.

Amigos dicen que Obama est√° calentando sus motores para salir a la carretera despu√©s de julio. Pero tambi√©n dicen, y fuentes cercanas lo han negado esta semana, que est√° tan asustado por el izquierdismo del posible candidato Bernie Sanders que har√≠a alguna declaraci√≥n p√ļblica.

Sanders y Obama están lejos de ser amigos. Sanders dijo la semana pasada que está en contacto regular con él, algo que fuentes cercanas al ex presidente dijeron a los periodistas que eran una versión muy creativa de la realidad.

Para empeorar las cosas, el video de una entrevista de Sanders en un canal en su estado de Vermont en 2012 comenzó a circular, acusando a Obama de haberse movido impunemente hacia la derecha y sugiriendo que él, Sanders, debería desafiar a Obama en las elecciones primarias de reelección.

Al mismo tiempo, el republicano de coraz√≥n y repentino dem√≥crata por conveniencia Michael Bloomberg, est√° lloviendo comerciales de campa√Īa en los que aparece junto a Obama cuando era alcalde de Nueva York, lo que implica ser admirado por √©l, cuando, de hecho, la relaci√≥n de dos hace fr√≠o y no hay un gran respeto mutuo.

En 2016, Barack Obama empujó al vicepresidente errante Joe Biden, su amigo, fuera del camino de Hillary Clinton, creyendo que ella estaba en condiciones de ser elegida y protegería su legado.

Un legado en economía, medio ambiente, educación y tecnología, tercamente desmantelado por Donald Trump, porque fue, en gran medida, construido por órdenes ejecutivas, ya que los republicanos habían recuperado las mayorías legislativas y, en palabras del líder obstruccionista del Senado Mitch McConnell , la misión principal del partido era hacer de Obama el presidente de un solo mandato.

Los ocho a√Īos de Obama coincidieron con una masacre legislativa federal y estatal para el Partido Dem√≥crata. El orador inspirado, en el testimonio de ayudantes cercanos, detestaba a los minoristas en pol√≠tica, mano a mano con los opositores.

Incluso Bill Clinton, esposo de su primer Secretario de Estado y quien ayud√≥ a salvar su campa√Īa de reelecci√≥n en 2012, no merec√≠a una invitaci√≥n para tomar un caf√© en la Casa Blanca durante su primer mandato.

S√≠, Obama fue salvajemente deformado por la propaganda de la derecha racial estadounidense. Ser√° para siempre el transformador seminal que, por el simple hecho de ser elegido, marc√≥ la historia de la rep√ļblica cuya constituci√≥n, hasta 1964, garantizaba la segregaci√≥n racial. En una nota personal, debo agradecerle su salud por escribir esta columna, diez a√Īos despu√©s de la aprobaci√≥n de Obamacare.

Los rumores anecd√≥ticos apuntan a un Obama cada vez menos interesado en la pol√≠tica, que apenas mantiene contacto regular con Tom P√©rez y el establecimiento del partido. ¬ŅCu√°l ser√° el costo del simbolismo de la era de Obama?

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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