La desconfianza de la nueva interferencia rusa se cierne sobre las elecciones estadounidenses





Si la imitación es una forma de adulación, Vladimir Putin debe estar orgulloso. El presidente ruso y ex agente de la KGB, que declaró el fin de la Unión Soviética como el mayor desastre del siglo XX, finalmente puede ver sus artes de la Guerra Fría copiadas en la guerra cibernética del próximo siglo. Los iraníes, los chinos y los antiguos opositores estadounidenses están probando y perfeccionando técnicas para difundir la discordia y la información errónea que eran comunes en la confrontación Este-Oeste hasta fines de la década de 1980.





La campa√Īa presidencial de EE. UU. En 2020 est√° avanzando bajo una nube de desconfianza y se espera una repetici√≥n de la interferencia rusa en 2016. Los bots rusos atacan a Joe Biden o Mike Bloomberg con mayor intensidad, dependiendo de las especulaciones sobre qui√©n puede derrotar mejor a Donald Trump.

Un nuevo informe del servicio de inteligencia de Estonia, la peque√Īa pero cibern√©ticamente sofisticada ex rep√ļblica sovi√©tica vinculada a Rusia por puente, concluye que Mosc√ļ actu√≥ para interferir en varias elecciones occidentales en 2019 y no sufri√≥ consecuencias que pudieran desalentar operaciones similares en 2020.

Tampoco debería sufrir si depende del Partido Republicano, ahora dominado por Donald Trump. Es el presidente que no puede tolerar escuchar referencias a la conclusión de sus servicios de inteligencia sobre el hecho indiscutible de que Putin invirtió en su candidatura en 2016, pirateando correos electrónicos del Partido Demócrata y usando Facebook para pedir manifestaciones falsas en suelo estadounidense.

El martes, los republicanos utilizaron la mayor√≠a del Senado para bloquear las leyes dise√Īadas para fortalecer la seguridad de las elecciones presidenciales. Los dem√≥cratas han sugerido que las campa√Īas alerten al FBI y a la Comisi√≥n Federal Electoral si detectan ofertas de ayuda extranjera. Pidieron un aumento en los fondos para la infraestructura de las elecciones y la prohibici√≥n de conectar m√°quinas de votaci√≥n electr√≥nicas a internet.

Las propuestas tuvieron el mismo destino que otras, ya vetadas por el l√≠der Mitch McConnell, el senador que, notificado de la pirater√≠a rusa en una reuni√≥n secreta bipartidista en septiembre de 2016, amenaz√≥ a Barack Obama a hacer p√ļblico las conclusiones de la inteligencia estadounidense hace dos meses. antes de las elecciones.

Tanto Putin como Trump en 2016 no previeron ni esperaron la derrota de Hillary Clinton. Los trolls y piratas inform√°ticos que sirven al Kremlin, trabajando desde un edificio en San Petersburgo, tambi√©n apoyaron a Bernie Sanders y difundieron sus bendiciones digitales al senador de Vermont durante las primarias de ese a√Īo, recuerda Darren Linvill, investigador de la Universidad de Clemson en Carolina del Sur. El proyecto consist√≠a en pulverizar el odiado centro, el establecimiento pol√≠tico representativo de la democracia liberal, que apoyaba la expansi√≥n de la OTAN (Organizaci√≥n del Tratado del Atl√°ntico Norte) y la democratizaci√≥n en pa√≠ses como Ucrania.





¬ęEl objetivo principal es garantizar un resultado electoral m√°s ventajoso para Rusia¬Ľ, dice una copia previa del informe estonio obtenido por la red estadounidense NBC. Otro objetivo, concluye el informe, es convencer al p√ļblico de que las democracias occidentales ya no son capaces de celebrar elecciones libres, lo que hace que las elecciones rusas irregulares sean menos cuestionables.

El profesor de ciencias de la computaci√≥n Alex Halderman, de la Universidad de Michigan, dice que la descentralizaci√≥n del proceso electoral estadounidense, operado por los estados, est√° lejos de ser segura. Detect√≥ vulnerabilidades en las m√°quinas de votaci√≥n electr√≥nica Diebold, utilizadas en un n√ļmero variable de ubicaciones en 18 estados.

Incluso si los dem√≥cratas tuvieran votos para mantener las m√°quinas de votaci√≥n electr√≥nicas fuera de l√≠nea, Halderman recuerda, ¬ęantes de las elecciones, debe programar las m√°quinas y esto se hace en una computadora en alguna parte¬Ľ, lo que pone el proceso en riesgo de insertar c√≥digo malicioso

Sabemos que los rusos accedieron a algunos registros electorales estatales en 2016. Pero no hay indicios de que hayan intentado ingresar a los sistemas de votaci√≥n electr√≥nica o hayan interferido con el conteo de votos, algo que, seg√ļn Halderman, no es imposible.

¬ŅY por qu√© los rusos se dejaron descubrir paseando por el registro de votantes estadounidense? La profesora Siva Vaidhyanathan, del Departamento de Medios de la Universidad de Virginia en Charlottesville, sugiere que el acto fue intencional.

√Čl cree que el prop√≥sito es exponer fallas en el sistema y socavar la confianza p√ļblica en el proceso democr√°tico. Pero Vaidhyanathan tambi√©n teme un escenario m√°s serio en el que los registros ser√≠an manipulados y los votantes desaparecer√≠an del sistema en estados llamados ¬ęmorados¬Ľ, donde la disputa entre dem√≥cratas y republicanos es apretada. Posible caos el d√≠a de las elecciones.

Tan malo como los escenarios dise√Īados frente al anticuado hardware electoral en los Estados Unidos en 2020, el frente que ahora se presenta, y que ya ha contribuido a llevar a Donald Trump a la presidencia, es la guerra h√≠brida de desinformaci√≥n. Fue la t√°ctica utilizada por Narendra Modi, en India, Rodrigo Duterte, en Filipinas, y por el terminal anal√≥gico Donald Trump, quien, durante las primarias, adem√°s de no tener un presupuesto competitivo, no pudo contratar a ning√ļn consultor republicano experimentado.

Los tres tienen en com√ļn la victoria electoral definida por Facebook, cuajada por propaganda enga√Īosa, nacionalista y conspiratoria. Y con los empleados de Mark Zuckerberg integrados en las campa√Īas, ense√Īando c√≥mo optimizar los servicios de marketing y publicidad de la plataforma. El microtargeting, la activaci√≥n de mensajes en l√≠nea para grupos demogr√°ficos espec√≠ficos, comenz√≥ con la campa√Īa de Barack Obama en 2008. Pero no se us√≥ para difundir conspiraciones o desinformaci√≥n hasta el advenimiento del Trumpismo.

Y quedar√° impune, ya que Zuckerberg decidi√≥ protegerse bajo la Primera Enmienda de la constituci√≥n estadounidense, asegurando que cualquier campa√Īa electoral tenga derecho a difundir informaci√≥n falsa en Facebook.

¬ęEl √©xito de Trump comenz√≥ con la falta de dinero¬Ľ, dice Vaidhyanathan. ¬ęPillaron a Brad Parscale, un extra√Īo que cre√≥ sitios web comerciales para organizaciones Trump y, como no pod√≠an ser competitivos comprando anuncios de televisi√≥n, apostaron todo en Facebook¬Ľ. Parscale hoy es gerente de la campa√Īa de reelecci√≥n de Trump.

En Charlottesville, Darren Linvill ha pasado los √ļltimos tres a√Īos, junto con su colega Patrick Warren, estudiando t√°cticas de desinformaci√≥n extranjeras. Linvill y Warren han acumulado una impresionante base de datos. Despu√©s de que los fiscales del consejero Robert Mueller, acusados ‚Äč‚Äčde investigar la interferencia rusa en las elecciones de 2016, identificaron 3.000 cuentas de Twitter operadas por agentes rusos, utilizaron un nuevo programa y se dispusieron a descargar los tweets, llegando a un banco. datos de 3 millones de publicaciones, un archivo sin precedentes para analizar la influencia de trolls y bots extranjeros.

Linvill dice que la guerrilla digital rusa no se centra en difundir una nueva ideolog√≠a, sino en comer gachas de avena a lo largo del borde de la polarizaci√≥n estadounidense. Y, al contrario de lo que imaginan, hay, seg√ļn √©l, una reuni√≥n de la estrategia de propaganda de la antigua Uni√≥n Sovi√©tica con las t√©cnicas publicitarias estadounidenses celebradas en la serie Mad Men. Divisi√≥n y seducci√≥n, sugiere.

Durante la Guerra Fría en la década de 1960, la inteligencia soviética sembró la discordia entre los estadounidenses blancos y negros que luchan por los derechos civiles. En 2016, los bots rusos llamaron a los estadounidenses negros a reclamar sus derechos en falsas protestas contra la policía, utilizando numerosas cuentas de Facebook.

Pero la interferencia, ya sea de Rusia u otro pa√≠s que busca ventajas con el poder estadounidense, no tiene que tener lugar debido al adoctrinamiento ideol√≥gico grosero. Darren Linvill y Siva Vaidhyanathan est√°n de acuerdo: las campa√Īas de desinformaci√≥n, independientemente de su origen, descansan en un terreno f√©rtil que ya existe en la cultura estadounidense.

Linvill explica que la idea no es adoctrinar, sino mejorar la desinformaci√≥n para que todos, independientemente de la persuasi√≥n ideol√≥gica, tengan una reacci√≥n com√ļn: la aversi√≥n. ¬ęUna vez que nos rechazan aquellos que no est√°n de acuerdo con nosotros¬Ľ, recuerda Lindvill, ¬ęno hay m√°s puntos en com√ļn ni posibilidad de di√°logo¬Ľ.

La responsabilidad de las redes sociales es genial. En opinión de Darren Linvill, Facebook es el gran malhechor, porque tiene recursos, pero no combate la información errónea porque no importa a su modelo de negocio. Twitter, dice, intenta luchar contra los robots y proporciona información que recopila a los académicos. Pero los bots se multiplican con una velocidad que desafía los recursos limitados de Twitter.

Una preocupaci√≥n evidente entre quienes estudian la desinformaci√≥n es un resultado apretado en las elecciones de noviembre. ¬ęSi Trump, una vez m√°s, gana en el colegio electoral sin la mayor√≠a del voto popular¬Ľ, dice Siva Vaidhyanathan, ¬ęser√° la tercera vez que esto ocurra en 20 a√Īos¬Ľ, en referencia a las elecciones de George W. Bush en 2000, y Trump en 2016. ¬ęY eso ser√≠a desastroso para nuestra democracia¬Ľ, dice.

Colaborado Raphael Hernandes


Elecciones que fueron potencialmente influenciadas por bots

México 2012

Twitter fue utilizado como una importante fuente de informaci√≥n, en gran parte porque la prensa en el norte del pa√≠s sufre amenazas y represalias por parte del crimen organizado. Bots us√≥ las redes sociales para tomar hashtags a favor y en contra de los principales candidatos para ‘temas de tendencia’

Reino Unido, 2016

Durante la campa√Īa del refer√©ndum brexit, dominaron las cuentas automatizadas que promovieron los mensajes salientes. En 2018, se descubrir√≠a que Cambridge Analytica utiliz√≥ datos capturados a trav√©s de Facebook y los utiliz√≥ para atacar propaganda pol√≠tica antes de la votaci√≥n

Estados Unidos, 2016 y 2018

La elecci√≥n que condujo a la elecci√≥n de Donald Trump estuvo marcada por una acci√≥n coordinada de agentes rusos que propagaron mensajes pro-Trump y que alentaron la polarizaci√≥n pol√≠tica. En las elecciones de mitad de per√≠odo, aunque las compa√Ī√≠as han tomado medidas para tratar de resolver el problema, el volumen de informaci√≥n falsa y bots ha aumentado.

Filipinas, 2016

La campa√Īa de Rodrigo Duterte, que fue elegida ese a√Īo, pag√≥ $ 200,000 por unos 500 trolls dedicados a atacar a los disidentes y difundir informaci√≥n err√≥nea utilizando cuentas falsas, seg√ļn un c√°lculo de la Universidad de Oxford.

En Brasil (2014, 2015 y 2016)

Un estudio realizado por la Universidad de Oxford descubrió que los anuncios automáticos en línea influyeron en las elecciones presidenciales de 2014, el proceso de juicio político de Dilma Roussef (2015 Р2016) y las elecciones municipales de 2016 en Río.

Durante la campa√Īa presidencial de 2018, un texto publicado por Hoja en Twitter que conten√≠a la palabra ¬ębolsillo¬Ľ en el t√≠tulo y otra con el t√©rmino ¬ębolovo¬Ľ fueron blanco de docenas de comentarios pro-Bolsonaro provenientes de cuentas automatizadas.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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