La declaración de Eduardo a la embajada no sería nepotismo, dicen los abogados



La declaración del diputado federal Eduardo Bolsonaro (PSL-SP) al embajador de Brasil en los Estados Unidos por su padre, el presidente Jair Bolsonaro, no viola la prohibición del nepotismo, dicen los abogados escuchados por Hoja.

El hecho de que la posición de embajador era de naturaleza política fue citado por los expertos como una base para una excepción a las reglas que prohíben el nombramiento de familiares.

Según la legislación vigente, el Presidente de la República tiene la libertad de elegir a sus embajadores, que no necesitan ser diplomáticos de carrera y deben ser aprobados por el Senado antes de asumir el cargo.



En Brasil, no hay una ley que se ocupe específicamente del nepotismo. El asunto está regulado por el precedente vinculante número 13, adoptado por el STF (Tribunal Supremo Federal) en 2008, y por el Decreto 7203, de 2010.

En una forma simplificada, el resumen establece que el nepotismo ocurre cuando una persona designa a familiares de hasta tercer grado para cargos de comisión, confianza o para el ejercicio de la función gratificada; también debe haber una relación de subordinación entre el candidato y el candidato.

En el caso de Eduardo y Jair, que son parientes de primer grado, la subordinación es clara: los embajadores informan al Ministro de Relaciones Exteriores, quien a su vez responde al presidente.

Sin embargo, el resumen no distingue los nombramientos políticos de otros, como la posición de asesor, por ejemplo, que abre espacio para la interpretación: el STF nunca intentó un proceso que discutiera la validez de una indicación para una representación diplomática.

"No es posible nombrar al hijo del presidente para un puesto como asesor de un ministro, por ejemplo, pero el puesto de embajador es de disposición política", dice Floriano. de Azevedo Marques Neto, profesor de derecho público en la USP.

Para él, el hecho de que el candidato sea un parlamentario contribuye a la tesis de que el nombramiento está dentro de una elección política del presidente.

Carlos Ari Sundfeld, un abogado especializado en derecho público y profesor de la FGV, dice que la redacción del resumen es muy amplia y, por lo tanto, hay problemas que aún no tienen respuestas claras, como el caso de Eduardo, que involucra una discusión sobre la naturaleza del cargo de embajador.

"El STF, al igual que otros tribunales, ha mitigado la aplicación del texto a lo largo de los años", dice.

Cita como ejemplo el nombramiento de parientes para cargos de ministros de estado, secretarios estatales o municipales, que también son cargos que presuponen confianza y libertad de elección para la selección de sus ocupantes. Para Sundfeld, no habría ningún obstáculo legal en esos casos.

En 2018, la segunda clase del STF decidió que un alcalde no cometió ilegalidad al nombrar a su esposo ante un secretario municipal, citando exactamente la naturaleza política del cargo.

En una entrevista el jueves (11), Eduardo dijo que su asesor técnico hizo un estudio y concluyó que su nombramiento como embajador no encajaría en las normas que previenen los casos de nepotismo.

"Depende de los abogados estudiar el precedente vinculante de la Corte Suprema Federal." El primer análisis que hicimos aquí sería que no encajaría. Sería una indicación igual a la designación de un ministro, que estaría fuera de la cuestión del nepotismo ", argumentó.

Aunque entienden que no hay ningún obstáculo para el nombramiento de Eduardo Bolsonaro, ambos expertos afirman que debe renunciar a su mandato de diputado para asumir la embajada de Washington.

La Constitución permite el mantenimiento del mandato solo en los casos en que la misión diplomática sea temporal, lo que no se aplica a la representación brasileña en los Estados Unidos.

"No es posible conciliar la condición de parlamentario con la subordinación a un ministro de estado, que integra el poder ejecutivo", dice Marques Neto.

Los senadores del Comité de Relaciones Exteriores, el organismo responsable de aprobar los nombres de los embajadores nominados por el Palacio de Planalto, criticaron la nominación de Eduardo. Además de afirmar que son nepotistas, consideran que la decisión no respeta la carrera diplomática.

Desde el gobierno de Sarney (1985-1990), todos los embajadores en el frente de la embajada en Washington eran miembros del Itamaraty.

No hay registros de indicaciones de familiares por los presidentes para cargos de embajadores en la historia reciente de Brasil.

Ernâni do Amaral Peixoto, cuñado de Getúlio Vargas, fue embajador en Washington entre 1956 y 1959, pero fue nombrado por el entonces presidente Juscelino Kubitschek.


Nacho Vega

Nacho Vega. Nací en Cuba pero resido en España desde muy pequeñito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interesé por el periodismo y la información digital, campos a los que me he dedicado íntegramente durante los últimos 7 años. Encargado de información política y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebookhttps://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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