La cr√≠tica de la raz√≥n europea (III): ¬ŅLa europeizaci√≥n de Alemania o la germanizaci√≥n de Europa?





Alemania quiere el euro para controlar y disciplinar a Europa y hacer negocios, a su gusto, con China y con Rusia, o quiere que el euro para Europa vencer el desafío de la globalización, en el fondo, estamos ante la germanización de Europa o la europeización de Alemania?





La posici√≥n alemana, en el momento actual, presionada por los socios americano, ruso y turco, pero tambi√©n europeo, es un buen indicador de la presente ambig√ľedad geopol√≠tica, en el modo como oscila entre ser uno mundial-jugador reputado o un simple europeo-jugadoren cierto modo prisionero de la construcci√≥n europea.

No nos sorprender√≠a que, en el cuadro actual, y continuando ejerciendo la pr√°ctica sinuosa de las cumbres y de los directorios intergubernamentales en los que Alemania desempe√Īa claramente un papel hegem√≥nico, podamos volver a la pol√≠tica de potencia y al ajedrez del equilibrio de poderes, de otras coyunturas hist√≥ricas como la mitteleuropa (siglo XIX) o la Ostpolitik (a√Īos 60 del siglo XX).

La ca√≠da del muro de Berl√≠n (1989), la reunificaci√≥n alemana (1990) y el fin de la Uni√≥n Sovi√©tica (1991) y, a continuaci√≥n, la firma del tratado de Maastricht (1992) con la consagraci√≥n del mercado √ļnico (1993) el inicio del proceso conducente a la moneda √ļnica (1994) y, a continuaci√≥n, las primeras solicitudes de adhesi√≥n de los pa√≠ses del este (1994) son hechos recientes cuya l√≥gica de conjunto nos lleva a concluir que hubo objetivamente una conjugaci√≥n favorable de factores hist√≥ricos para la emergencia de la Europa del Medio, la Mitteleurope. En cierto modo, comenz√≥ la germanizaci√≥n de Europa.

En efecto, con estos cambios en la construcci√≥n europea la geopol√≠tica interna de la Uni√≥n Europea cambi√≥ radicalmente. En particular, la ampliaci√≥n al este europeo ha cambiado el paradigma de la integraci√≥n europea, pues la Uni√≥n a 15 es muy diferente de la Uni√≥n a 28. Con la ampliaci√≥n, la historia se reencontra con la geograf√≠a, la heterogeneidad y la diferenciaci√≥n se acentuaron, el reparto de poderes se ha vuelto m√°s disputado, la ambici√≥n se ha vuelto m√°s difusa, los medios disponibles m√°s escasos y la seguridad colectiva cada vez m√°s pr√≥xima a la seguridad interna. Las vacantes migratorias s√≥lo aceleraron esta tendencia. El ascenso de reg√≠menes il√≠- biberales en Europa del Este es la expresi√≥n m√°s radical de esta tendencia. De repente, la Uni√≥n Europea se vio confrontada con un acuerdo overbooking permanente de intereses difusos y contradictorios, que pusieron en policy-making decision de las instituciones europeas y condujeron, objetivamente, al directorio intergubernamental franco-alem√°n y, m√°s expl√≠citamente, a una "germanizaci√≥n de los negocios europeos". Esto quiere decir, tambi√©n, que podemos volver a tener, en la Europa continental, no un problema alem√°n, sino una nueva "cuesti√≥n alemana", precipitada por una sucesi√≥n de acontecimientos que no tienen resoluci√≥n en el marco europeo tal como lo conocemos en 2018. ¬Ņqu√© punto esta sucesi√≥n de acontecimientos contaminar√° la posici√≥n alemana en el corto y mediano plazo y pondr√° en peligro el directorio franco-alem√°n es la gran inc√≥gnita en el futuro pr√≥ximo.

En una l√≠nea de argumentaci√≥n pr√≥xima al Presidente de la Comisi√≥n Europea, podemos entonces afirmar que las relaciones entre globalizaci√≥n y pol√≠tica exterior y de seguridad com√ļn (PESC) pueden resultar extremadamente perversas para el equilibrio interno de la Uni√≥n, dado que puede suceder una instrumentalizaci√≥n de la pol√≠tica dom√©stica de la Uni√≥n en beneficio y con fines de pol√≠tica internacional de las grandes y medianas potencias europeas. Esta pol√≠tica de potencia y de equilibrio de poderes, en una coyuntura prolongada de fuerte inestabilidad regional e internacional, pondr√° ciertamente en cuesti√≥n la relaci√≥n benevolente entre democracia europea y Estado post-nacional. En este contexto, cualquier intento de reforma de las instituciones europeas ser√° infructuoso.

Hay, de hecho, un complemento de razones que nos pueden ayudar a leer "la nueva cuestión alemana" y, consecuentemente, el proceso de germanización de Europa:





  • En primer lugar, la geopol√≠tica interna de la Europa posterior a la ampliaci√≥n favoreci√≥ una mayor centralidad de las posiciones alemanas en una eventual nueva mitteleuropa;
  • En segundo lugar, la desnuclearizaci√≥n y la desmilitarizaci√≥n favorecieron, objetivamente, las tomas de posici√≥n civilistas y cosmopolitas de Alemania;
  • En tercer lugar, las relaciones privilegiadas que mantiene con China y Rusia (adversarios pol√≠ticos de los Estados Unidos y del Reino Unido) han favorecido su posici√≥n geoestrat√©gica y, tambi√©n, la autonom√≠a relativa de la econom√≠a alemana frente a la econom√≠a europea debido al considerable flujo de exportaciones a esos dos pa√≠ses;
  • En cuarto lugar, el euro no es, en el origen, una respuesta a la globalizaci√≥n, sino una respuesta pol√≠tica a la unificaci√≥n alemana; sin embargo, el euro se ha convertido en un √©xito del marco alem√°n y ha servido a Alemania "domesticar" a los socios europeos, peor comportados;
  • En quinto lugar, el mercado √ļnico y la moneda √ļnica sirvieron, por el efecto combinado de sus efectos, para aprovechar la econom√≠a alemana m√°s que cualquier otra, al tiempo que la prohibici√≥n de devaluaci√≥n oficial del euro hizo imposible realizar ajustes m√°s r√°pidos de las econom√≠as europeas m√°s vulnerables;
  • En sexto lugar, el pensamiento econ√≥mico alem√°n y una parte importante de las √©lites alemanas conviven mal con la hegemon√≠a del modelo econ√≥mico anglosaj√≥n y prefieren un sistema multipolar formado por tres monedas estabilizadas: el d√≥lar, el euro y el yuan; este sistema permite reciclar los excedentes chinos, rusos y √°rabes para el mercado europeo y alem√°n;
  • En s√©ptimo lugar, los bancos alemanes tienen una parte sustancial de los activos financieros relativos a la deuda soberana de los pa√≠ses de la Europa mediterr√°nea; as√≠, el dise√Īo de los programas de asistencia financiera y de las normas de condicionalidad son, en primera instancia, una forma de rescate para permitir pagar a los bancos acreedores alemanes, tanto cuanto hay motivos para discutir la solvencia y las buenas pr√°cticas financieras de los bancos regionales alemanes (grandes financiadores del industrialismo alem√°n), ahora que se discute la naturaleza y la extensi√≥n de la supervisi√≥n bancaria europea;
  • En octavo lugar, sin inversi√≥n directa extranjera, no hay pol√≠tica industrial europea digna de ese nombre; Alemania es el pa√≠s mejor situado para reciclar una parte sustancial de los capitales chinos, rusos y √°rabes que busquen aplicaciones en la econom√≠a real europea;
  • En el noveno lugar, el dise√Īo de la pol√≠tica econ√≥mica europea tiene claramente la marca alemana, especialmente por el modo restrictivo, como se cubren las necesidades de financiaci√≥n de la pol√≠tica europea: en la dimensi√≥n del presupuesto (1% de plafond presupuestario en el PNB de la Uni√≥n), en las competencias del BCE (relativas esencialmente a la estabilidad de precios), en ausencia de mutualizaci√≥n de las deudas soberanas (ausencia de un tesoro europeo), en las competencias de la supervisi√≥n bancaria (m√°s circunscrita que extensiva) y en la extensi√≥n de los instrumentos financieros para el crecimiento medio y largo plazo (la extensi√≥n de los llamados eurobonds); la √ļnica excepci√≥n, que no es peque√Īa, es la pol√≠tica de cuantitativo del BCE en los √ļltimos a√Īos, una forma indirecta de financiar las deudas p√ļblicas nacionales;
  • En el d√©cimo lugar, el modelo germano de la pol√≠tica europea, tal como se expone, tiene, finalmente, un efecto, p√ļblico y notorio, que es el de empujar a los pa√≠ses con mayores necesidades de financiaci√≥n para los mercados internacionales de capitales donde todo puede suceder a un peque√Īo pa√≠s con graves problemas estructurales en su econom√≠a.

Este complejo de razones nos dice que hay, como m√≠nimo, una "germanizaci√≥n impl√≠cita" de la pol√≠tica econ√≥mica de la Uni√≥n, que Alemania utiliza no s√≥lo para "domesticar" a los socios peor comportados, como, sobre todo, para orientar la pol√≠tica general de la Uni√≥n Se agrega que esta "germanizaci√≥n impl√≠cita" est√° objetivamente reforzada por la omnipresencia de los mercados financieros internacionales como si, tambi√©n, aqu√≠, hubiera una alianza impl√≠cita entre el papel de Alemania y el papel de los mercados internacionales, ya que el acceso a los mercados de la deuda depende, en l√≠nea, de la reputaci√≥n y credibilidad de los Estados miembros en materia de finanzas p√ļblicas.

Sin embargo, la "política de potencia de Alemania" puede tener otro origen, más allá de la específica "comunitaria". La germanización de Europa es también otra forma de decir que hay en Europa "Otra Europa" (Covas, La Unión Europea y los Estados miembros2002) más allá de la vieja Europa occidental y que la ampliación de la Unión Europea a los países del centro y del este europeo marca el inicio de un nuevo ciclo de integración, de una naturaleza y alcance completamente distintos del período anterior que podríamos designar de tipo occidental ", Con toda la profundidad histórica que esta designación acarrea. Si reanudamos el juicio de Jean Monnet de que "si tuviera que recomenzar, volver a empezar por la cultura", tal vez tengamos un ángulo de observación más comprensivo con la compleja complejidad de las consecuencias geopolíticas y geoestratégicas de la ampliación al centro y al este europeo.

La eventual germanización de Europa y la emergencia de una nueva mitteleuropano son un eufemismo sobre el regreso de la historia. Como podemos olvidar que entre la revolución francesa (1789) y la caída del muro de Berlín (1989) está la trayectoria de una ocupación permanente y de pueblos siniestrados por el curso de la historia. Pueblos confinados y rodeados por imperios, dictadores y santas alianzas que juraron mantenerse unidos con el objetivo de asfixiar la agitación liberal y las esperanzas nacionales.

Por eso, nos preguntamos: más allá de los ingresos per cápita y de los subsidios comunitarios, la Unión Europea, en su exuberancia capitalista, un destello de humildad para percibir, en toda su complejidad, esta diferencia histórico-cultural profunda entre dos grupos de Estados miembros en su interior y el papel que está reservado a Alemania en esa intermediación, ahora que las olas migratorias nos colocan al borde del abismo? En el mismo sentido, debemos preguntar cuál es la mejor estrategia europea para satisfacer las esperanzas nacionales de estos países, la Federación de Estados-nación (la europeización de Alemania) o un Directorio Intergubernamental a la carta (la germanización de Europa)?

Ya he defendido en artículos anteriores la tesis de la federación europea inspirada en el federalismo cooperativo, a la imagen y semejanza del propio federalismo alemán. Sin embargo, si tenemos una Federación Europea meramente nominalista, vertida en un tratado internacional, pero sin medios para cumplir plenamente, entonces Alemania tendrá el campo libre para practicar su política de potencia en la otra Europa. Ahora que se habla tanto en el ascenso de regímenes ilíajales en Europa del Este, es bueno no olvidar que la otra Europa es la cara atormentada del espíritu europeo y que el rasgo permanente ha sido siempre la tensión existencial frente al agente opresor. El combate patriótico es su trazo de unión. En el resto, esta gente sabe que su historia no escapará a la amenaza permanente. Así fue en el tiempo de los imperios, así fue en el tiempo de las democracias populares. Hoy, en 2018, el ascenso de regímenes ilí- biberales es, una vez más, la cara amarrada de ese espíritu europeo bajo amenaza.

Otras dos referencias hist√≥ricas, una m√°s lejana, la mitteleuropa, otra m√°s cerca de nosotros, la Ostpolitik, no dejar√°n de ser evocadas e invocadas a prop√≥sito de la "ecuaci√≥n geopol√≠tica del post-ampliaci√≥n". la mitteleuropa, m√°s promesa que proyecto efectivo de una Europa Central Alemana en el per√≠odo 1848-1918. la Ostpolitikcomo pol√≠tica alemana de desanudamiento y acercamiento a las democracias populares, a finales de los a√Īos sesenta del siglo XX con el canciller Willy Brandt. Esta doble evocaci√≥n hist√≥rica es invocada por nosotros, a pesar de las distancias temporales y contextuales, para expresar en el fondo una inquietud que puede surgir si se produce el fracaso de la "Nueva Europa ampliada" tras la adhesi√≥n de pr√°cticamente todos los pa√≠ses del mundo centro y este europeo.

En este marco hist√≥rico, la construcci√≥n europea produce un efecto parad√≥jico: un efecto de desconstrucci√≥n del estatuto de potencia de Francia y del Reino Unido y, sim√©tricamente, un efecto de reconstrucci√≥n pol√≠tica alemana a trav√©s de la econom√≠a y de sus intereses corporativos organizados. De alg√ļn modo, la arquitectura europea debilita el estatuto de potencia y, tambi√©n, la pretendida misi√≥n universal del Estado nacional franc√©s en la exportaci√≥n de su original modelo de organizaci√≥n pol√≠tica liberadora. Adem√°s, est√°n, o pueden estar en juego viejos privilegios pol√≠tico-diplom√°ticos, como el veto en el Consejo de Seguridad o el estatuto de potencia nuclear. Por eso, tambi√©n, pasa por aqu√≠ el enfrentamiento interno entre partidarios de un original nacionalismo republicano y los adeptos de un proyecto federativo para la construcci√≥n europea.

En cuanto a Ostpolitik, es preciso recordar, siempre que Bona insinu√≥ un movimiento hacia la mitteleuropa, Par√≠s hizo un movimiento sim√©trico con respecto a Londres. Por eso, una vez m√°s, la resonancia hist√≥rica del eje franco-alem√°n y la asociaci√≥n que hacemos entre la mitteleuropay la Ostpolitikque podr√≠amos formular de la siguiente manera: ¬Ņpuede la Alemania Federal, en el siglo XXI, promover en Europa Central, en el marco de la Uni√≥n Europea, una comunidad de destino, una mitteleuropa, una organizaci√≥n subregional promovida y fomentada por una relaci√≥n especial, una Ostpolitikque, aprovechando los fondos y las transacciones comunitarias, cree en la pr√°ctica un hinterland alem√°n en la Europa del Medio?

Ahora que se discute el Brexit y se aplican sanciones a reg√≠menes ilegales dentro de la Uni√≥n Europea, si esta "perspectiva germ√°nica" se perfila, por ejemplo, de "solidaridades nacional-populistas", como reaccionan los diversos ejes que estructuran la Uni√≥n Europea, por no mencionar la naturaleza y las finalidades de la propia construcci√≥n europea? ¬ŅEs posible en el futuro pr√≥ximo espacios subregionales organizados dentro del espacio de la Uni√≥n que la propia Uni√≥n va a legitimar y donde se incluyen tambi√©n la Pen√≠nsula Ib√©rica, los Estados B√°lticos, los Estados Escandinavos, la Pen√≠nsula Balc√°nica?

Notas Finales

Mirando hacia los pa√≠ses del este europeo, y teniendo presentes los acontecimientos m√°s recientes, ¬Ņcu√°les son las preferencias sociopol√≠ticas que sus pueblos revelar√°n luego que enfrentados a las vicisitudes del proceso de integraci√≥n europea, por ejemplo, si se profundiza la actual crisis europea y fallan los programas de convergencia que est√°n en curso? Las redes multicultural y sus redes multiculturales y, en consecuencia, enriquecer√°n la idea federal de la Uni√≥n Europea, o, desgarrados por los conflictos internos de la toma del poder, a que juntar√°n la cohibici√≥n comunitaria, se sumergen de nuevo en la naci√≥n org√°nica y en el Estado purificador , como ahora parece ser el caso con los llamados pa√≠ses de Visegrado (Polonia, Hungr√≠a, Republica Checa, Eslovaquia)?

Esta es la gran interrogaci√≥n que permanece. Ya hay se√Īales de alguna inestabilidad y nerviosismo en casi todos ellos. Si la crisis se extiende, no hay como escapar a la gran cuesti√≥n: se trata de la dial√©ctica entre la formaci√≥n del Estado nacional, una aspiraci√≥n de largo plazo, en el trasfondo multinacional, y la formaci√≥n de una Uni√≥n Europea de caracter√≠sticas federativas, cuyo grado de integraci√≥n tendr√°, ciertamente, un efecto de deconstrucci√≥n sobre el mismo Estado miembro en formaci√≥n. Si esta contradicci√≥n se profundiza, si los reg√≠menes del espacio y del este se sit√ļan en ruta de colisi√≥n con los principios y valores del proyecto europeo, si nuevas salidas de la Uni√≥n se perfilan en el horizonte, qu√© tipo de intermediaci√≥n o arbitraje adoptar√° Alemania y que geopol√≠tica europea tendremos nosotros?

Una Alemania fuertemente europea y comunitaria, pol√≠ticamente comprometida, m√°s generosa en el plano presupuestario y dispuesta a revisar la arquitectura de la zona del euro, una Alemania m√°s calculadora, intergubernamental, de servicios m√≠nimos y peque√Īos pasos, un poco a la bole de la propia inercia europea, una "Alemania del Medio" gobernada por el conservadurismo nacional-populista y polarizando su √°rea de influencia en el centro y el este europeo, cuyas crisis va intermediando y arbitrando mejor o peor. Como el primer escenario parece, por ahora, fuera de cuesti√≥n, nos queda el segundo y el tercero. El segundo escenario, con m√°s o menos matices, ya est√° adquirido y es el m√°s probable. Por lo dem√°s, la inercia del sistema es capaz de convertir problemas graves en problemas cr√≥nicos lo que no es cosa peque√Īa en los tiempos que corren. El tercer escenario, por parad√≥jal que parezca, puede ser √ļtil para acomodar una radicalizaci√≥n de los pa√≠ses de Visegrado, por ejemplo, en el caso en que est√© inminente su reca√≠da en el √°rea de influencia rusofona. Podr√≠amos, incluso, asistir a un comp√°s de espera en el proceso de integraci√≥n ya un enfriamiento de las relaciones pol√≠ticas intraeuropeas.

Estaríamos regresando a la política de potencia y al ajedrez del equilibrio de poderes y del enfriamiento a la guerra fría sería un paso. Lo que no auguraría nada bueno para Europa.

Universidad del Algarve

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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