La crisis y las elecciones de Ucrania muestran un legado vivo de la Unión Soviética





Exactamente 30 a√Īos despu√©s de su disoluci√≥n, la Uni√≥n Sovi√©tica est√° bien, gracias.





El imperio comunista, un experimento inaudito en la historia de la humanidad, implantado a partir de los escombros sangrientos de la brutal Guerra Civil Rusa en 1922, terminó formalmente cuando el estándar de la hoz y el martillo rojo fue bajado del Kremlin a las 7:32 pm del 25 de diciembre. 1991.

La ca√≠da del r√©gimen fue un proceso mucho m√°s largo, paralizado por los a√Īos de apertura desenfrenada promovidos por Mikhail Gorbachev (1985-91), su √ļltimo l√≠der. Pero su esp√≠ritu se mantiene firme y fuerte, al menos como elemento de impacto geopol√≠tico.

En el mundo real, basta con mirar la crisis que rodea a las tropas enviadas por Vladimir Putin para presionar por un acuerdo final en el este de Ucrania. En 1991, el segundo pa√≠s l√≠der de la Uni√≥n jug√≥ un papel decisivo en su desmantelamiento, buscando su independencia y rechazando una remodelaci√≥n del r√©gimen centrado en Mosc√ļ.

En 2005, el presidente ruso dijo que la desintegraci√≥n de la Uni√≥n Sovi√©tica hab√≠a sido la ¬ęmayor cat√°strofe geopol√≠tica del siglo XX¬Ľ. Por lo general, la oraci√≥n se saca de contexto, lo que es esencial para comprender parte del estancamiento actual.

¬ęPara el pueblo ruso, se convirti√≥ en un verdadero drama. Decenas de millones de nuestros ciudadanos y compatriotas se encontraron fuera del territorio ruso. [com o rompimento da Uni√£o]. La epidemia de desintegraci√≥n tambi√©n se ha extendido por la propia Rusia ¬ę, afirm√≥ luego.

All√≠ se sit√ļan dos puntos centrales de la doctrina putinista. Primero, la noci√≥n de que el gran porcentaje de rusos √©tnicos esparcidos por las ex rep√ļblicas sovi√©ticas son, en su opini√≥n, parte de la patria.





Esto no explica el n√ļcleo del problema ucraniano, que es la necesidad de mantener los territorios perdidos hasta el final de la Uni√≥n como parte de su esfera de influencia o neutrales, pero nunca como parte de la estructura militar occidental, es decir, el Atl√°ntico. Organizaci√≥n del Tratado del Norte.

Esa premisa gui√≥ el uso de los dos territorios √©tnicos rusos en Georgia como justificaci√≥n para una guerra en 2008 que dej√≥ al peque√Īo pa√≠s del C√°ucaso fuera de la OTAN. En 2014, la receta se repiti√≥ en la crucial Ucrania, cuyo gobierno simpatizante de Putin hab√≠a sido derrocado, con la anexi√≥n de Crimea y el comienzo de la autonom√≠a ¬ęmanu militari¬Ľ del Donbass (parte oriental del pa√≠s, pro-Rusia).

El otro extracto de la frase se demostr√≥ en el ascenso de Putin. Trucos o no, seg√ļn el cliente, ascendi√≥ al Kremlin como primer ministro en 1999 y presidente a finales de 2000 sobre la base de un discurso para evitar la desintegraci√≥n f√≠sica de Rusia, en este caso, con la brutal segunda guerra contra separatistas en Chechenia.

Problema resuelto, la idea de restaurar √°reas de amortiguamiento dentro de los l√≠mites de lo que fue el Imperio Ruso y, m√°s tarde, la Uni√≥n de Rep√ļblicas Socialistas Sovi√©ticas, se convirti√≥ en un imperativo.

La geografía, dice la palabra de moda, es el destino. Cerrado con precarias salidas al mar, el país más grande del mundo siempre ha sido vulnerable a las invasiones de Europa, el Cáucaso y Asia Central. El punto más sensible, sin embargo, siempre ha sido Occidente.

Ahora, con conversaciones programadas para enero sobre alg√ļn tipo de acuerdo para evitar el uso de la fuerza contra Kiev, Putin est√° tratando de establecer lo que ya tiene en la dictadura bielorrusa: una separaci√≥n entre sus tropas y las de la OTAN.

En el C√°ucaso, resolvi√≥ el problema manteniendo tropas en puntos clave de la regi√≥n: la guerra en la que su aliado armenio perdi√≥ terreno frente a su rival Azerbaiy√°n en 2020 termin√≥ con la presencia de las fuerzas de paz de Mosc√ļ. Incluso con Turqu√≠a con un buen ojo en la regi√≥n, en la pr√°ctica Putin lleva las riendas.

En Asia Central, que por lo demás sirve como un amortiguador contra una China cada vez más aliada con Rusia, la inestabilidad en Kirguistán se resolvió y los rusos se convirtieron en la clave del acuerdo regional después de la retirada de Estados Unidos de Afganistán.

Todo esto se hace eco de 1991, cuando el gran rival de Washington durante cuatro d√©cadas se derrumb√≥ despu√©s de un proceso de decadencia acelerada en a√Īos anteriores: la Guerra Fr√≠a comenz√≥ a terminar en la pr√°ctica en 1987, con el ahora desaprobado acuerdo de vetar al intermediario de misiles de alcance nuclear en Europa. , y dos a√Īos m√°s tarde el Muro de Berl√≠n estar√≠a bajo tierra.

Otro aspecto soviético es la permanencia de su lado aterrador para los políticos y votantes conservadores de todo el mundo.

Las fiestas sin verg√ľenza de usar la estrella, la hoz y el martillo y similares siguieron en auge en todo el mundo, siempre vistiendo ropas socialdem√≥cratas. En lugares que han sido oprimidos como los pa√≠ses b√°lticos, suena a ultraje, pero de Europa a Am√©rica Latina todav√≠a se venden como libertarios.

Hasta que, en 2016, el auge de las fuerzas de Donald Trump y sus socios en todo el mundo, desde Jair Bolsonaro hasta Rodrigo Duterte en Filipinas, volvió a poner de moda el discurso de las décadas de 1950 y 1960 sobre el riesgo del comunismo.

Es ilusorio y rid√≠culo, por supuesto, dado que en realidad quedan pocos reg√≠menes comunistas: Cuba, Corea del Norte, Laos, Vietnam y China. Por supuesto, uno podr√≠a tener la tentaci√≥n de considerar a Beijing como la heredera de Mosc√ļ, pero las condiciones objetivas son incomparables.

Los chinos, para empezar, son los segundos despu√©s de la econom√≠a mundial por su interconexi√≥n con el comercio internacional, algo que los sovi√©ticos nunca so√Īaron tener. Adem√°s, el sistema all√≠ es mixto, con un fuerte capitalismo de estado y algunos bolsillos liberalizados en las finanzas, como el Hong Kong enjaulado, para establecer asociaciones con el resto del planeta.

Ideol√≥gicamente, Xi Jinping habla con voz ronca, pero sobre un sistema para los chinos. Nunca, a diferencia del Mosc√ļ sovi√©tico, promovi√≥ su lectura del socialismo en otros pa√≠ses. Negocios son negocios.

Sea como fuere, el gran espectro cantado por Karl Marx y Friedrich Engels en 1848 sigue acechando a Europa, all√≠ en forma de sobras a pagar por la geopol√≠tica, pero tambi√©n de forma fantasmal en otras partes del mundo, como el Las elecciones chilenas resultaron y las brasile√Īas, a partir de 2022, lo ser√°n.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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