La crisis llega a ¬ętchova¬Ľ, la carretilla de mano que apoya a las familias mozambique√Īas









Las ¬ętchovas¬Ľ, un gran carro de mano que circula por las calles, son una marca registrada de Mozambique y una herramienta de trabajo ampliamente utilizada para el desarrollo de peque√Īas empresas, principalmente informales.

Una se√Īal del gran impacto de Covid-19 en la econom√≠a se revela por la forma en que la actividad se desaceler√≥ en una cerrajer√≠a ¬ęcerrajer√≠a¬Ľ en Maputo.

Los camiones de mano se vendieron en promedio a 6,000 meticais (75 euros), pero ahora est√°n saliendo con un descuento, informa Isa√≠as Maculuve, un cerrajero que se especializa en la producci√≥n y reparaci√≥n de los famosos autos de mano. ‚ÄúActualmente, pasamos semanas sin sacar un autom√≥vil. La situaci√≥n empeor√≥ porque a la gente ya no le preocupa comprar esto, sino comprar cosas para comer ‚ÄĚ, lamenta el cerrajero.

Es una reacci√≥n en cadena: ¬ęEsto cierra mis cuentas en casa porque este es nuestro producto principal¬Ľ en la tienda de metalister√≠a, enfatiza Isa√≠as, de 43 a√Īos, un hombre de familia que ha trabajado en el taller desde 1996.

Mientras Isaiah habla, hay una carretilla de mano que ser√° reparada por su asistente y otras tres personas frente al taller, esperando en la fila para ser vistos y comprados.





La ¬ęchova¬Ľ de Adriano Tamele, de 21 a√Īos, es una de las muchas cargadas de coco para vender en el paseo mar√≠timo de Maputo, junto a la playa de Costa do Sol, ahora prohibida.

Nadie puede detenerse all√≠, pero se permite trotar y trotar, lo que siempre re√ļne a docenas de personas todos los d√≠as, y es habitual terminar bebiendo agua de coco a 25 meticais (alrededor de 30 centavos de euro).

Son la clientela de Adriano, pero la vida de ¬ęTchova¬Ľ no es f√°cil. Su mayor temor es que la polic√≠a se lleve, por tercera vez, la carretilla de mano que usa para mantener a su familia. ‚ÄúEsta es la tercera cara que compro en poco tiempo. Nos env√≠an lejos, toman nuestros productos, pero tenemos valor y regresamos aqu√≠ ‚ÄĚ, le dijo a Lusa, mientras hac√≠a un peque√Īo agujero en un coco y se lo entregaba al conductor de un autom√≥vil.

No importa cu√°nta prevenci√≥n de pandemias haya, muchos vendedores prefieren arriesgarse a poner comida en la mesa familiar. En cualquier rinc√≥n de la capital mozambique√Īa, especialmente en la periferia, hay carros de mano.

A diferencia de Adriano, que se queda en el mismo lugar todos los d√≠as, el d√ļo Ra√ļl Eug√©nio y Bilton Vicente circulan por las calles y avenidas de la ciudad, cantando en voz alta una sesi√≥n comercial que anuncia la recolecci√≥n de chatarra y bater√≠as de autom√≥viles viejos. Los ni√Īos, de 21 y 20 a√Īos, pasan sus d√≠as empujando la ¬ętchova¬Ľ, escuchando atentamente a quien los llame.

Sudoroso y con una de las zapatillas en la mano, que estall√≥ en el camino, Bilton dice que han estado circulando desde las 8:00 a.m. (7:00 a.m. en Lisboa), pero el autom√≥vil est√° casi vac√≠o, un escenario que hubiera sido diferente en otros tiempos. ¬ęLa gente ya no sale a entregarnos hierro, tienen miedo del coronavirus¬Ľ, se√Īal√≥ Bilton.

El material que logran recolectar luego se revende en una planta de reciclaje a 10 kil√≥metros del centro de la ciudad, una ruta que han estado tomando durante tres a√Īos, para cubrir los gastos escolares. Hubo un momento en que pod√≠an acumular 25,000 meticais (316 euros) por d√≠a, pero ahora, con la pandemia, la pareja solo puede obtener un m√°ximo de 300 meticais (cuatro euros).

¬ęAhora que no vamos a la escuela y podemos estar en la calle todos los d√≠as, las cosas deber√≠an mejorar, pero sucede lo contrario¬Ľ, explica Ra√ļl.

Zeca C√Ęndido, de 49 a√Īos, es padre de cuatro hijos, quien se ha mantenido con base en una carretilla de mano desde que perdi√≥ su trabajo en una empresa de seguridad. Sin otras alternativas, se despierta todas las ma√Īanas y va a sentarse a la puerta de una tienda de materiales de construcci√≥n para cargar las compras de los clientes de la tienda, llevando ladrillos, cementos, pisos y otros materiales a los veh√≠culos o a sus destinos. .

¬ęHay d√≠as en que no puedo conseguir nada que cargar y termino haciendo deudas con los vecinos para poder llevar el pan a casa¬Ľ, dice. ¬ęHago esto para no robar¬Ľ, dice, y agrega que la carretilla de mano ha sido su compa√Īera durante m√°s de 26 a√Īos.

‚ÄúYa he viajado por toda la ciudad de Maputo empujando esta carretilla de mano. Incluso cuando obtengo un trabajo, lo uso en mi tiempo libre para ganar dinero ‚ÄĚ, describe, pero el escenario de crisis hace que los ingresos disminuyan cada vez m√°s.

Hasta ahora, Mozambique ha registrado un total acumulado de 1.157 casos de infección con el nuevo coronavirus, con nueve muertes y 364 recuperados.

Manuel Rivas

Fernando Rivas. Compagino mis estudios superiores en ingeniería informática con colaboraciones en distintos medios digitales. Me encanta la el periodismo de investigación y disfruto elaborando contenidos de actualidad enfocados en mantener la atención del lector. Colabora con Noticias RTV de manera regular desde hace varios meses. Profesional incansable encargado de cubrir la actualidad social y de noticias del mundo. Si quieres seguirme este es mi... Perfil en Facebook: https://www.facebook.com/manuel.rivasgonzalez.14 Email de contacto: fernando.rivas@noticiasrtv.com

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