La conspiración oligárquica


Esta semana, Rui Rio logró situar al PSD a la izquierda del PS, junto al BE ya su "tasa Robles", sin embargo condenada por los socialistas. No fue simplemente un disparate, ni una reconversión ideológica (después de avalar las ideas del BE, el PSD propuso la generalización de las PPP en la Salud). Fue, sobre todo, una operación plástica: se trata pura y simplemente de rehacer el PSD como socio apto para todos los arreglos, por ejemplo para cualquier mayoría con el PS y el BE. Si el PSD puede avalar una de esas propuestas del BE hechas a medida para irritar a la derecha, todo comienza a ser posible entre los dos partidos.


Rui Rio no sólo está convencido de que el PSD no volverá al poder sino a la boleia del PS. También parece convencido de que la "geringonza" de 2015 hizo entrar la política en una nueva época, en la que el poder tendrá que ser compartido a través de arreglos para los cuales las antiguas separaciones e incompatibilidades, heredadas del PREC y de las revisiones constitucionales, dejaron de ser relevante. El "muro", cuando cae, es para todos. Si el PS puede emparejarse con el PSD, el CDS, el BE y el PCP, ¿por qué no tendría el PSD derecho a la misma latitud de apareamiento político? Y si eso tiene que hacer a costa del significado que el PSD ha tenido, a lo largo de décadas, para una gran parte del electorado, pues el electorado que tenga paciencia. A Río le basta que una parte de los electores del PSD, por interés del poder o por simple inercia clubista, le garanticen el número suficiente de diputados para hacerse valer ante António Costa.

Esta es la nueva política. Pero ¿qué tiene el ciudadano a ver con esto? Este es el punto: nada. La combinación parlamentaria de 2015 operó el principio de un cortocircuito entre el electorado y el poder. Cuando se suponía que el partido más votado gobernaba, es decir, que los electores elegían un candidato a primer ministro, las elecciones condicionaban directamente el acceso al poder. También la idea de que había fronteras políticas infranqueables y alianzas partidistas improbables contenía lo que los políticos podían hacer y, de ese modo, hacía la vida pública inteligible para los ciudadanos: un voto en el PS o en el PSD, no era un voto en el BE o en el PCP, y viceversa. En 2015, António Costa rompió con esas limitaciones, y Rui Rio pretende ahora hacer lo mismo. En 2019, todos podrán gobernar con todos, según lo que puedan concertar en los gabinetes y corredores. Un voto en el PS o en el PSD, en el BE o en el PCP, significará arreglos de gobierno inesperados. Es la oligarquía a imponerse de vez a la elección: nunca más los ciudadanos tendrán la certeza de lo que están votando. El elector es contra el castigo de la ganancia y por eso vota en el PSD? Pues quizá vaya a contribuir, con ese voto, a un gobierno en el que el BE agrave ese castigo. El régimen va a tornarse indescifra, que es el primer paso para desligarse de los ciudadanos.


Esta transformación del régimen no se hará sólo a costa de los ciudadanos. Se hará también a costa de la efectividad de la gobernanza. No podemos esperar grandes cosas de gobiernos dependientes de mayorías heterogéneas y frágiles. La tendencia será para todo el mundo tratar de sus respectivas clientelas a costa del Estado, y, por lo demás, huir a grandes responsabilidades. Básicamente, el gobierno de Portugal reducirá, en sus líneas generales, a un simple acondicionamiento externo, fijado por los mercados financieros y las normas europeas. Vivimos así bajo la dictadura de la coyuntura: cuando sea buena, se aumentan los gastos; cuando es mala, se aumentan los impuestos. En otros países europeos, nos dicen que la democracia está amenazada por "movimientos populistas"; aquí, está amenazada por lo que tenemos que llamar una conspiración oligárquica.


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Nacho Vega
Nacho Vega. Nací en Cuba pero resido en España desde muy pequeñito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interesé por el periodismo y la información digital, campos a los que me he dedicado íntegramente durante los últimos 7 años. Encargado de información política y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebookhttps://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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