La Comisión del Retroceso de la Transparencia





La semana pasada, Susana Peralta llamaba a la Transparencia Opaca a la comisión parlamentaria encargada de mejorar la información disponible sobre nuestros titulares de cargos políticos y aumentar su responsabilidad. El artículo concluía, con desilusión, que lo poco que se avanzó no es mínimamente comparable con las mejores prácticas de otros países. Es esto, pero es peor que eso: más que transparencia opaca, ésta se ha convertido en la "Comisión del Retroceso de la Transparencia". En realidad, este es el resultado de tres años de trabajo: muchos retrocesos en la transparencia, verdaderos trampas en la ley, encubiertos por pequeñas migas de avances. Publicidad engañosa. De los diplomas aprobados a finales de marzo, estos son sólo los puntos más preocupantes:





  1. Declaraciones de renta y patrimonio. Hoy las declaraciones patrimoniales son entregadas en papel ante el Tribunal Constitucional y pueden ser consultadas presencialmente tal cual fueron cumplidas por el poseedor del cargo. Con la nueva propuesta, aunque la declaración puede ser consultada en línea (aunque no libremente), el tipo y la cantidad de información a la que el ciudadano puede acceder disminuye sustancialmente. Por ejemplo, si ahora se pueden verificar todos los elementos declarados, en el futuro sólo se pondrá a disposición para la consulta el importe total de cada una de las categorías de ingresos o de activos. Peor, la propuesta prohíbe expresamente la publicación de las declaraciones patrimoniales en cualquier sitio de Internet, imponiendo una ley del tapón a las decenas de municipios que, en nombre de la transparencia, hoy presentan las declaraciones de patrimonio de los elegidos en su sitio.
  2. Declaraciones de interés. El estatuto de los diputados determina que los diputados, cuando presenten proyecto de ley o intervengan en cualquier trabajo parlamentario, deben declarar previamente la existencia de interés particular en la materia en cuestión. Esta regla poco o nada es seguida y la Comisión, en lugar de hacerla respetar y avanzar hasta con una verdadera regulación del conflicto de intereses, ofrece ahora a los diputados una desculpabilización. Con las nuevas normas, los diputados sólo tienen que hacer la reserva de intereses que no hayan sido registrados en la declaración de intereses presentada al comienzo del mandato. Si ya nadie se molesta con los reales conflictos de intereses cuando se manifestaban, ahora dejan de necesitar siquiera fingir que se molestan.
  3. impedimentos. Con la nueva ley, los diputados que trabajen en el sector financiero pueden seguir haciéndolo después de ser elegidos. No pueden empezar a trabajar en ese sector después de haber llegado al Parlamento. Es decir, no sólo se van a mantener conflictos de interés potenciales y reales, como si corre el riesgo de que haya una carrera a este tipo de cargos o una ola de ofertas de empleo a candidatos elegidos antes de la toma de posesión. ¿Recuerda el Ministro Siza Vieira que abrió una empresa inmobiliaria un día antes de tomar posesión como miembro del gobierno? Será similar.
  4. vestíbulo. Se introducirá la regulación del lobby, lo que a la salida, sólo podría ser un avance. Pero hasta aquí fue posible introducir un retroceso con respecto al estado actual de cosas, logrando la proeza de una regulación que es peor que la regulación. A la medida positiva de publicación de audiencias y consultas públicas se sigue otra que la hiere de muerte y que introduce un mecanismo hasta aquí inexistente. El Parlamento tendrá poderes discrecionales para determinar la confidencialidad del proceso legislativo, ocultando que las personas o las instituciones intervienen en las discusiones o en las decisiones. Es un hacha sin precedentes en la responsabilización del Parlamento y en la capacidad de escrutinio de los ciudadanos y grupos de interés que se hayan redondeado del circuito cerrado de los partidos.

Hace tres años, el Grupo de Estados contra la Corrupción del Consejo de Europa (GRECO) escribía el siguiente comentario: "El Parlamento parece insuficientemente preparado para responder, con sus actuales prácticas, a las aspiraciones por más transparencia de la sociedad […]". Se refería a Rumania, pero bien podría ser Portugal.

Investigadora y vicepresidente de Transparencia e Integridad

Nacho Vega

Nacho Vega. Nací en Cuba pero resido en España desde muy pequeñito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interesé por el periodismo y la información digital, campos a los que me he dedicado íntegramente durante los últimos 7 años. Encargado de información política y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebookhttps://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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