La ciencia es para todos





Ciertamente no ser√© la √ļnica persona, de ese grupo privilegiado que estuvo cerrado en casa durante m√°s de un mes, que comenz√≥ a ver m√°s televisi√≥n de lo habitual. Y tambi√©n me encontr√© prestando m√°s atenci√≥n, no s√© si por casualidad o no, al hecho de que en estos d√≠as, adem√°s del servicio de ¬ętud√≥logos¬Ľ y creadores de gr√°ficos de Excel (pero esa es otra conversaci√≥n), m√°s cient√≠ficos de de lo habitual en nuestros televisores. Y bueno, creo.





Pero eso no fue lo que realmente me llam√≥ la atenci√≥n. Lo que realmente me llam√≥ la atenci√≥n fue el hecho de que la mayor√≠a de estas personas tienen un doctorado, son tratados por ¬ęusted¬Ľ o ¬ęusted¬Ľ. No habr√© visto todas las intervenciones que han surgido, pero he visto lo suficiente para, con cierta certeza, poder proceder al hecho de que esto ha sucedido.

No fueron llamados profesores o doctores, y ciertamente no es porque no lo sean. Ellos son. De hecho, de tantas personas tratadas por un ¬ęm√©dico¬Ľ en nuestro pa√≠s, sin tener un doctorado, la gran mayor√≠a, son muchas las que sin duda tienen que pedir a los periodistas que se llamen por su primer nombre. No me sorprendi√≥ que lo pidieran, pero quiero resaltarlo porque ilustra el comportamiento que muchos de estos cient√≠ficos tienen a diario.

Habrá quienes digan que es falsa modestia, otros pensarán que será más un estilo anglosajón, pero quiero creer que la razón es diferente: un científico sabe que a menudo está equivocado, o al menos sabe que no siempre puede estar en lo cierto. . Tal vez por eso deja de florecer, tal vez por eso sabe bien que estudia el mundo y no es el centro de él.

Excepto por esta idealizaci√≥n del cient√≠fico, hay otro aspecto que merece, m√°s que nunca, ser mencionado en ¬ętiempos de c√≥lera¬Ľ: muchos de nuestros cient√≠ficos, de cient√≠ficos portugueses, viven en condiciones de trabajo absolutamente precarias. S√≠, muchos de tus h√©roes de hoy, los que ayudan a salvar vidas debido a su conocimiento en muchas √°reas, estos h√©roes han congelado vidas.

Son pocos si pensamos en el n√ļmero total de portugueses, y no est√°n solos en un pa√≠s donde todav√≠a hay muchas dificultades para una gran mayor√≠a. Los h√©roes de hoy son, en muchos casos, personas que tienen contratos a plazo fijo (muy corto plazo), o subvenciones a plazo, subvenciones que no reflejan a√Īos de estudio, compromiso y sacrificio.

Aunque no quiero aburrirlo m√°s con todo este discurso de dificultades en un momento tan incierto como lo es hoy, quiero llamar su atenci√≥n sobre esto: hace poco m√°s de un a√Īo, uno de estos cient√≠ficos (quiero decir este nombre pero hay muchos m√°s) , Maria Manuel Mota, directora del Instituto de Medicina Molecular, no vio un proyecto aprobado, bajo solicitudes de la Fundaci√≥n para la Ciencia y la Tecnolog√≠a, que le garantizar√≠a su salario en el futuro. S√≠, un cient√≠fico de renombre internacional que ahora nos ayuda a todos en esta lucha por nuestra supervivencia. Una hero√≠na, por lo tanto.





Cuando finalmente nos deshacemos de esta restricción en la que estamos, no debemos olvidar que la ciencia y sus avances son para todos, pero solo unos pocos.

El autor escribe seg√ļn la antigua ortograf√≠a.

Ana Gomez

Ana G√≥mez. Naci√≥ en Asturias pero vive en Madrid desde hace ya varios a√Īos. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los especialmente los deportes, estando especializada en deporte femenino y polideportivo. Tambi√©n me considero una Geek, amante de la tecnolog√≠a los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir competiciones deportivas de distinta naturaleza puesto que se trata de una editora con gran experiencia tanto en medios deportivos como en diarios generalistas online. Mi Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/ana.gomez.029   Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

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