Jóvenes argentinos lideran batalla por el lenguaje sin distinciones de género





Cientos de adolescentes se reunieron en la calle con poca luz para participar en un acto p√ļblico de estudiantes. Natalia Mira, de 18 a√Īos, levant√≥ la mano y los invit√≥ a cantar.





Era una canci√≥n que a menudo escuchan los j√≥venes en actos pol√≠ticos p√ļblicos en Buenos Aires, una oda al ex presidente argentino Juan Per√≥n y su esposa, Eva.

"Déjenos militarizar de sol a sol", cantaron frente a su escuela. "Somos jóvenes, estos son soldados de Perón".
En espa√Īol, un idioma en el que todos los sustantivos tienen un g√©nero, "soldados" es una palabra masculina: "soldados de Per√≥n".

Las letras cantadas por Mira eran diferentes: "les soldades".

Para la mayor√≠a de las personas de habla hispana, la "e" en ambas palabras, "es soldades", suena extra√Īa, adem√°s de gramaticalmente incorrecta.

Pero en Argentina, los adolescentes están reescribiendo las reglas del lenguaje para eliminar el género. En las aulas y en las conversaciones cotidianas, los jóvenes están cambiando la forma en que hablan y escriben, reemplazando la terminación masculina "o" y la terminación femenina "a" con una "e" neutral al género, en algunas palabras, en un esfuerzo por cambiar lo que ven como una cultura profundamente machista.

Sus esfuerzos est√°n en el centro de una discusi√≥n global sobre g√©nero en medio de la creciente visibilidad de las identidades no binarias y una ola de movimientos feministas en todo el mundo. Una parte importante de la batalla se libra en el terreno ling√ľ√≠stico.





En los Estados Unidos, el uso del pronombre singular "ellos" se hizo tan com√ļn que en septiembre el diccionario Merriam-Webster adopt√≥ su uso como pronombre para indicar personas no binarias. En Francia, un libro de texto escolar que promov√≠a una versi√≥n francesa de g√©nero neutral llev√≥ al primer ministro a prohibir la forma en todos los documentos oficiales del gobierno. En Alemania, docenas de figuras influyentes protestaron contra los esfuerzos realizados en el pa√≠s para adoptar un lenguaje neutral en cuanto al g√©nero.

En Argentina, una entrevista televisiva en la que Natalia Mira usó un lenguaje neutral en cuanto al género casualmente ayudó a correr la voz por todo el país. Ahora la nueva gramática está encontrando aceptación oficial.

Los departamentos de al menos cinco universidades en Argentina ya han anunciado que aceptar√°n el uso de este espa√Īol "inclusivo" en el trabajo acad√©mico. Las palabras neutrales en cuanto al g√©nero se extienden en pancartas, graffiti y folletos de campa√Īa en la capital argentina. Despu√©s de que un juez caus√≥ controversia al usar la forma neutral en un fallo judicial reciente, un comit√© de supervisi√≥n de magistrados declar√≥ que a los jueces ahora se les permite usar palabras de g√©nero neutral.

Los libros han sido traducidos al espa√Īol neutral en cuanto al g√©nero, incluida una versi√≥n de "El Principito". La forma neutral ya lleg√≥ a los hispanoparlantes en los Estados Unidos, lo que provoc√≥ debates en los programas de idiomas universitarios.

Semanas antes de convertirse en presidente electo de Argentina, Alberto Fern√°ndez us√≥ espa√Īol neutro en p√ļblico en un discurso dirigido a estudiantes de secundaria. Y el nuevo formulario apareci√≥ en las publicaciones de WhatsApp y en Instagram cuando miles de argentinos se prepararon para asistir a la reuni√≥n anual de mujeres m√°s grande en la historia del pa√≠s durante un fin de semana de principios de octubre.

Pero eliminar el g√©nero en espa√Īol, el idioma hablado por m√°s de 577 millones de personas en todo el mundo, no es tan simple como adoptar un pronombre neutral en cuanto al g√©nero. La Real Academia Espa√Īola, la autoridad preeminente en el lenguaje secular, ya ha dictaminado que estas modificaciones gramaticales son "innecesarias y artificiales". Para muchos hispanoparlantes, la forma de g√©nero neutral es una aberraci√≥n.

La nueva f√≥rmula ling√ľ√≠stica divide las opiniones en el movimiento feminista en el que naci√≥. Mientras que algunos sectores del movimiento insisten en hablar de una manera que incluya personas no binarias, otros se resisten y prefieren usar palabras femeninas. Otros se preguntan si vale la pena intentar cambiar el idioma. ¬ŅEso har√≠a una diferencia?

Pero cuando Mira y sus amigas corearon consignas en su mitin, la forma de género neutral estaba en todas partes: en las canciones que habían memorizado, en las tiras de mármol que se construían detrás de ellas.

En el Colegio de Comercio Carlos Pellegrini, los adolescentes saltaron y gritaron en medio de la noche, esperando los resultados de la elección del sindicato de estudiantes de la escuela, un evento tan importante que está cubierto por los medios nacionales.

Vinculada a la Universidad de Buenos Aires, la escuela siempre ha sido vista como una fuerza influyente en la política argentina. Y eso se aplica especialmente a esta generación. Al igual que las estudiantes de Parkland en los Estados Unidos o las activistas por el clima en Europa, las adolescentes de la escuela Carlos Pellegrini están en el centro del movimiento feminista argentino.

Vestida con una ri√Īonera roja y zapatillas Converse, Mira reuni√≥ a sus compa√Īeros m√°s j√≥venes para ayudar a dirigir la campa√Īa electoral del sindicato de estudiantes, aunque ella misma ya se hab√≠a graduado.
"¡Chicos!", Gritó. "Estamos literalmente dibujados".

Los estudiantes marcharon en el tráfico, tocando trompetas y tambores. Pintado con aerosol sobre un edificio al otro lado de la calle estaba la palabra "UNIDÆS", una versión de género "neutral" de género neutro.
Despu√©s de la 1 am, una ni√Īa corri√≥ hacia Mira para decirle que todos los votos ya hab√≠an sido emitidos y que el plato de Mira hab√≠a ganado. Sus amigos lo vitorearon.

"¬°Cantemos la marcha!", Grit√≥ Mira, guiando al grupo en una nueva versi√≥n de una canci√≥n escrita hace muchos a√Īos: el himno oficial del movimiento peronista.

"Los peronistas muchaches, todos triunfaremos". Es decir, "los jóvenes peronistas, todos triunfaremos".

Hace poco menos de dos a√Īos, Mira estaba en Facebook cuando vio una publicaci√≥n que le llam√≥ la atenci√≥n. Un amigo hab√≠a escrito reemplazando "o" y "a" con "e" en palabras que se refer√≠an a grupos de personas.

El concepto de espa√Īol neutral al g√©nero no era nuevo para Mira. Ella ya estaba familiarizada con el uso de "x" en palabras escritas, como se usa com√ļnmente en "latinx". Y tambi√©n hab√≠a visto otros ejemplos: s√≠mbolos como @ o √¶ para indicar vocales de g√©nero neutro.

Pero esta nueva variación parecía la forma más práctica de separarse de un sistema tan patriarcal que las palabras plurales son por defecto masculinas. Mira dijo que no solo el género neutral "e" incluye identidades no binarias, sino que es una forma simbólica poderosa de protestar contra toda la estructura del lenguaje.

"Crea una peque√Īa crisis en la mente de las personas, como '¬Ņqu√© est√° pasando aqu√≠?'", Dijo Mira. "Obliga a las personas a detenerse para reflexionar sobre c√≥mo nos comunicamos".

Para la científica cognitiva Lera Boroditsky, la forma en que hablamos puede, de hecho, moldear la forma en que pensamos.

La palabra "puente", por ejemplo, es femenina en alem√°n, pero masculina en Espa√Īa. En los experimentos, Boroditsky descubri√≥ que las personas de habla alemana tienden a usar adjetivos asociados con la feminidad, como bello o elegante, al describir un puente, mientras que los hispanoparianos tienden a describir un puente como estereot√≠picamente masculino: alto, imponente o fuerte.

"Si podemos hacer esto incluso con mesas, sillas o regaderas, es mucho m√°s f√°cil y convincente hacerlo con humanos", dijo Boroditsky.

Estas diferencias de g√©nero pueden tener implicaciones reales para la sociedad. Los investigadores del Banco Mundial encontraron evidencia este a√Īo de que el "g√©nero gramatical" tiene un impacto causal negativo en la participaci√≥n femenina en la fuerza laboral.

Y un estudio reciente con personas en Suecia, donde el pronombre neutro de género "gallina" fue agregado al diccionario oficial sueco en 2015, encontró que la adopción del pronombre no binario se asoció con actitudes más favorables hacia las mujeres y la comunidad LGBTQ.

Seg√ļn el lexic√≥grafo Paz Battaner, miembro de la Real Academia Espa√Īola, los cambios en el vocabulario ocurren con frecuencia, pero la gram√°tica de un idioma rara vez cambia. Para ella, no es imposible que la forma de espa√Īol neutral en cuanto al g√©nero sea tan com√ļn que la Academia lo acepte. "Pero dudo que eso suceda", dijo.

Mira pens√≥ que si comenzaba a usar el espa√Īol neutral en cuanto al g√©nero en su propia vida diaria, otras personas podr√≠an hacer lo mismo. Ella comenz√≥ a hablar de esta manera con sus amigos, con sus padres, con los taxistas, incluso cuando canta sola en la cocina de su casa. En junio del a√Īo pasado, cuando un periodista de televisi√≥n la entrevist√≥ frente a su escuela, las palabras de g√©nero neutro ya sal√≠an de su boca naturalmente.

Al mismo tiempo, los legisladores argentinos se preparaban para votar sobre un proyecto de ley de legalizaci√≥n del aborto, atrayendo a grandes multitudes de mujeres j√≥venes a las plazas y campus del pa√≠s, vistiendo pa√Īuelos verdes que simbolizan el movimiento por el derecho al aborto.

Mira y sus colegas estaban participando en una manifestaci√≥n a favor de la ley mientras el periodista se acercaba. Cuando se le pregunt√≥ sobre la votaci√≥n, Mira inst√≥ a los legisladores a no pasar a la historia como "aquellos que permitieron que cientos de mujeres y cientos de cuerpos embarazadas contin√ļen muriendo" como resultado de abortos clandestinos.

Y a lo largo de la entrevista, casualmente empleó palabras neutrales de género. Mientras Mira hablaba, el periodista Eduardo Feinmann seguía interrumpiendo para corregirla.

‚ÄúRespeto tu forma de hablar. T√ļ tambi√©n respetas el m√≠o ‚ÄĚ, dijo Mira.

‚ÄúMi forma es espa√Īola. No s√© cu√°l es el tuyo ‚ÄĚ, respondi√≥ el periodista.

El choque, uno de varios, se ha vuelto viral en Argentina y en el mundo de habla hispana, presentando espa√Īol neutral en cuanto al g√©nero al p√ļblico de los medios. Mira se convirti√≥ en blanco de ataques y burlas: para los argentinos conservadores ella representaba a la izquierda radical, las feministas que quieren legalizar el aborto y las adolescentes que quieren perturbar a la sociedad.

Una ex maestra public√≥ en Facebook un meme en el que Mira sosten√≠a una pistola y usaba un espa√Īol neutro en cuanto al g√©nero para contar un chiste sexual. "No m√°s feminazis", escribi√≥.

Ataques como estos sorprendieron a sus padres, quienes presentaron una queja contra el maestro. Para ellos, el activismo de Mira ha cambiado su visi√≥n del idioma espa√Īol y del mundo que los rodea.

"Comenc√© a preguntarme: '¬ŅPor qu√© siempre decimos damas y caballeros'?", Dijo la madre de Mira, Norma Otero, una maestra de 63 a√Īos que a veces llama a sus alumnos "ni√Īos" en lugar de "ni√Īos y ni√Īas". "¬ŅPor qu√© siempre nos quedamos segundos?"

La "e" neutral se estaba extendiendo lentamente, especialmente en Buenos Aires, la capital socialmente progresista.

A menos de dos kil√≥metros del apartamento familiar de Mira en Buenos Aires, un propietario de sebo dice que ha estado repensando el idioma espa√Īol desde que su sobrina adolescente comenz√≥ a ense√Īarle a usar el idioma neutral.

"El idioma no es algo que siempre debe permanecer igual", dijo Dar√≠o del R√≠o, de 44 a√Īos.

Diez kil√≥metros al oeste en el barrio de Villa Santa Rita, Laura Soto Moreno, profesora universitaria de 31 a√Īos, le est√° ense√Īando a su hijo de 3 a√Īos a usar la "e". Ahora llama a sus amigos "mes amistoso" y a sus primos "mes primo".

"Quiero que comprenda que el feminismo es una forma de vida" y que el género es fluido, dijo Soto Moreno.

Pero en los c√≠rculos m√°s conservadores de Buenos Aires, este espa√Īol neutral en cuanto al g√©nero se considera absurdo.

"Es absolutamente rid√≠culo", dijo Salvador Ugarde, un veterinario retirado de 65 a√Īos que estaba paseando a su perro en un parque en Belgrano, un frondoso vecindario residencial en el norte de la capital. Para Ugarte solo hay dos g√©neros, y el espa√Īol neutral en cuanto al g√©nero solo lo usan los izquierdistas y las personas de "clase baja".

Un amigo suyo, Hern√°n Semprum, argumenta que es esencial preservar la pureza del idioma espa√Īol. "Eso es lo que realmente une a todos los pa√≠ses" en el mundo de habla hispana, dijo este profesor de derecho venezolano, que tiene 77 a√Īos y ha vivido en Argentina durante m√°s de diez a√Īos.

En el mismo parque de Belgrano, la psic√≥loga Agustina Taquini, de 37 a√Īos, dijo que las mujeres no deber√≠an tener que cambiar su idioma para avanzar: "Nos hace ver m√°s d√©biles que fuertes".

Para Mira, tiene sentido que tu generación pida más. A diferencia de la generación de sus padres, que creció en la dictadura militar, ella solo conocía la democracia.

Mira ten√≠a 9 a√Īos cuando Argentina se convirti√≥ en el primer pa√≠s latinoamericano en legalizar el matrimonio entre personas del mismo sexo; ten√≠a 11 a√Īos cuando se aprob√≥ una ley de identidad de g√©nero que permite a las personas transg√©nero cambiar oficialmente su g√©nero y nombre legal; Ten√≠a 14 a√Īos cuando el brutal asesinato de una ni√Īa de su edad llev√≥ a cientos de miles de mujeres argentinas a denunciar el feminicidio, utilizando el lema #NiUnaMenos, en una serie de protestas que se extendieron por gran parte de Am√©rica Latina.

Ahora, apenas unas semanas antes de las elecciones presidenciales, Mira se estaba preparando para reunirse con miles de militantes feministas en la 34ª Reunión Nacional de Mujeres que se celebrará en la ciudad de La Plata, a 60 km de Buenos Aires.

Con una agenda enfocada en los derechos de las mujeres, se esperaba que la reuni√≥n atrajera a m√°s de 200,000 mujeres. El espa√Īol neutral en cuanto a g√©nero fue el centro del debate.

Con una mochila cargada, un saco de dormir y un impermeable, Mira subi√≥ al tren con su amiga Kiara S√°nchez. Observ√≥ c√≥mo el autom√≥vil se llenaba de mujeres en cada parada: mujeres con pa√Īuelos verdes atados a sus bolsos, mujeres saludando a viejos amigos, mujeres sentadas con las piernas cruzadas en el piso del tren, compartiendo el t√≠pico compa√Īero argentino con extra√Īos.

El tren llegó a la estación de destino. Mira y Sánchez siguieron a la multitud de mujeres, esquivando los charcos en la calle. Una gran cinta blanca colgaba frente a ellos: "Bienvenido a La Plata", decía, usando la "e" neutral.

La pista inmediatamente record√≥ las divisiones internas que a menudo afectan a grandes movimientos sociales como este. Durante m√°s de un a√Īo, un grupo de activistas exigi√≥ que el llamado "Encuentro Nacional de Mujeres" reemplace su nombre por uno m√°s inclusivo: "Encuentro Plurinacional de Mujeres, Lesbianas, Travestis, Trans, Bisexuales, Intersex y no binarios". Los organizadores rechazaron la sugerencia, apeg√°ndose al t√≠tulo original.

Las tensiones reaparecieron al caer la noche. Mira se unió a un grupo de cientos de adolescentes que marcharon por las calles para llamar la atención sobre las personas transgénero que son víctimas de asesinato en Argentina.

"Vamos, muchachos", grit√≥ uno de los l√≠deres, con el pelo te√Īido de arco√≠ris, cuando comenz√≥ la marcha.

Los estudiantes cantaron canciones mientras las familias locales los veían desde sus mostradores o ventanas. Pero estas canciones, como Mira pronto observó, casi todas hablaban de mujeres y usaban pronombres femeninos.

"Mujer, escucha, √ļnete a la lucha", dec√≠a una canci√≥n.

Mira no cantaba. Tampoco su amiga Matilda Gonz√°lez, de 18 a√Īos. "La idea era esta noche sobre personas trans y no personas binarias", murmur√≥ Gonz√°lez a Mira. "Pero solo cantan canciones sobre mujeres".

En la √ļltima ma√Īana de la reuni√≥n, cientos de mujeres se reunieron en un escenario, envueltas en mantas y bufandas para resistir el fr√≠o. El olor a salchichas as√°ndose en las estaciones de comida cercanas flotaba en el aire. Frente a las pantallas del escenario, los organizadores lucharon por hacerse o√≠r por encima de las esquinas de la multitud, lo que exigi√≥ que se cambiara el nombre de la reuni√≥n.

Uno por uno, docenas de voluntarios se acercaron al micr√≥fono y leyeron las conclusiones del fin de semana de talleres y discusiones, as√≠ como la lista de peticiones para el a√Īo siguiente.

Entre ellos, un mensaje dirigido a la Real Academia Espa√Īola. "No queremos hablar bien", grit√≥ una mujer al micr√≥fono. "El lenguaje es una construcci√≥n social".

"Que el uso de 'e' no haga invisibles las peleas que se nombran con 'a'", dijo a la multitud. ‚ÄúEl lenguaje es producto del poder hegem√≥nico, patriarcal y sexista. No es un problema decir mucama, pero presidente, s√≠ ". Los cr√≠ticos espa√Īoles a menudo se√Īalan que, a diferencia de" mucama ", algunos consideran que la palabra" presidente "es gramaticalmente incorrecta.

Mira se sorprendi√≥ al escuchar que las mujeres mayores usaban un espa√Īol neutral en cuanto al g√©nero. Era una se√Īal clara de que la "e" neutral est√° ganando aceptaci√≥n.

Pero al día siguiente, después de regresar a Buenos Aires con su amiga, Mira fue a la computadora para verificar la cobertura mediática de la reunión. Los comentaristas conservadores publicaron fotos de la reunión burlándose de las palabras neutrales de género que aparecieron en los folletos del evento.

Los titulares sobre el fin de semana se detuvieron frente a un debate presidencial y, más tarde, noticias de que el presidente argentino, Mauricio Macri, había comparado el programa económico de sus rivales con culpar a una esposa por cuidar sus finanzas. una familia. "En lugar de pagar las cuentas, ella usó su tarjeta de crédito", había dicho.

Mira negó con la cabeza cuando le dio la noticia a su amiga Kiara Sánchez, quien estaba sentada a su lado en la mesa de la sala. Cerró el sitio web, tomó un sorbo de mate y cambió de tema.

Le preguntó a Sánchez sobre sus planes de tomarse unas vacaciones en el norte cuando la escuela terminara en diciembre.

Mira pens√≥ en lo que le depara el futuro cuando comience la universidad, cuando deje a sus amigos del sindicato de estudiantes Carlos Pellegrino. Est√° considerando estudiar comunicaciones en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires, una de las escuelas que anunci√≥ que aceptar√° el uso de espa√Īol neutral en cuanto al g√©nero. Mira continuar√° usando espa√Īol neutral en sus conferencias, tareas y presentaciones, pero se pregunta si su forma de hablar la definir√° nuevamente.

"No quiero ser conocida como la chica 'e'", explicó.

Pero tal vez esta vez, pens√≥, ella no ser√° la √ļnica.

Traductor de Clara Allain

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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