Jerusalén, la ciudad tres veces santa





El 30 de marzo, con ocasión de su visita a Marruecos, el Papa Francisco y el Rey Mohammed VI sorprendieron al mundo con una declaración conjunta sobre Jerusalén,ciudad santa y lugar de encuentro".





Como es sabido, el Estado de Israel, invocando razones históricas, declaró unilateralmente Jerusalén como su capital política, en sustitución de Tel Aviv. La decisión israelí fue recibida con reticencias por la comunidad internacional que, por este motivo, no trasladó a Jerusalén sus representaciones diplomáticas.

Sin embargo, el 6 de diciembre de 2017, Donald Trump anunció que la transferencia de la embajada norteamericana en Israel a Jerusalén, que se inauguró el 14 de mayo de 2018. Recientemente, Bolsonaro, el actual presidente de Brasil, incluso, así como los gobernantes de Guatemala y Rumanía.

Desde siempre, la Santa Sede respet√≥ los leg√≠timos derechos de Israel y de la poblaci√≥n palestina, defendiendo el car√°cter sui generis de Jerusal√©n, que es santa para las tres grandes religiones monote√≠stas: jud√≠os, cristianos y musulmanes. Por su parte,multirreligiosidade"De la ciudad que el Papa Francisco y el soberano alauita justificaron su toma de posici√≥n sobre esta urbe, cuya"particular vocaci√≥n"Hist√≥rica obliga al respeto por su"unidad y sacralidad". En el entendimiento del jefe de la Iglesia cat√≥lica y del monarca musulm√°n, Jerusal√©n deber√≠a ser una ciudad de paz para todos los creyentes en el Dios √ļnico, de acuerdo con la com√ļn tradici√≥n abrah√°mica, en la que las tres religiones monote√≠stas se revisan.

Seg√ļn el comunicado difundido el pasado 30 de marzo y que, por no estar previsto en el programa oficial de la visita papal, constituy√≥ una sorpresa para la comunidad internacional, el Papa Francisco y Mohammed VI consideran "es importante preservar la Ciudad Santa de Jerusal√©n / Al Qods Acharif como patrimonio com√ļn de la humanidad y, sobre todo, como espacio de encuentro para los fieles de las tres religiones monote√≠stas"Y s√≠mbolo de"coexistencia pac√≠fica".

No es la primera vez que el Papa Francisco se pronuncia p√ļblicamente sobre Jerusal√©n pues, en 2018, ya hab√≠a declarado que "s√≥lo un estatuto especial, reconocido internacionalmente, puede preservar la identidad de Jerusal√©n, su √ļnica vocaci√≥n como lugar de paz, que garantice un futuro de reconciliaci√≥n y esperanza para toda la regi√≥n".

Se recuerda que a finales de la d√©cada de 1820, Jerusal√©n era una ciudad "derrotada, desolada y abyecta", En las palabras de una viajero brit√°nica, Judith Montefiore, que entonces la visit√≥, en compa√Ī√≠a de su marido, Moses. "No queda una sola reliquia de la ciudad que fue la alegr√≠a del mundo", Observaba ella, seg√ļn su familiar, bi√≥grafo de la ciudad santa (Simon Sebag Montefiore, Jerusal√©n, la biograf√≠a, Traducci√≥n y edici√≥n de Editores de Aletheia, Lisboa, 2018, vol. V, p√°gs. 63-65).





"Al llegar a la ciudad, Moses Montefiore – caballero ingl√©s y financiero internacional nacido en Italia, que se enriquec√≠a a costa de su trabajo y era acu√Īado de Nathaniel Rotschild – no era especialmente dado a la religi√≥n. Este viaje a Jerusal√©n lo transform√≥; a partir de all√≠, se hab√≠a reconvertido al juda√≠smo, habiendo pasado la √ļltima noche en la ciudad a rezar. Para √©l, Jerusal√©n era 'la ciudad de nuestros antepasados, el grandioso y muy deseado objeto de nuestros sue√Īos y de nuestros viajes'; adem√°s, estaba convencido de que todos los jud√≠os ten√≠an la obligaci√≥n de hacer aquella peregrinaci√≥n: "Rezo humildemente al Dios de mis antepasados ‚Äč‚Äčpara convertirme de aqu√≠ en adelante un hombre m√°s justo y mejor jud√≠o". Volver√≠a a menudo a Tierra Santa y, a partir de entonces, consigui√≥ conciliar una vida de caballero ingl√©s con una vida de jud√≠o ortodoxo".

Cuando Jerusalén contaba con 45.300 habitantes, más de la mitad, o sea 28.000, no eran judíos. Sin negar los derechos de los hebreos de Palestina, Yusuf Khalidi decía, en 1899, a su amigo Zadok Khan, principal rabino de Francia:Sabe Dios que, desde el punto de vista histórico, el país os pertenece, pero la realidad es que Palestina no es habitada sólo por israelitas".

Con el surgimiento del movimiento sionista, se planteó la cuestión de conceder a los judíos un territorio que pudiera ser su patria. Herzl, el primer sionista, propuso que para ese fin se le diera al pueblo hebreo la isla de Chipre, o entonces el territorio de El Arish, en el Sinaí. Chamberlain, el ministro de las colonias británico, puso de lado la hipótesis de Chipre, pero aceptó considerar a El Arish. La candidatura no fue hacia adelante, pero surgieron nuevas propuestas-Uganda, o una parte de Kenia, que tampoco se vengaron.

Balfour, en su famosa declaraci√≥n dirigida a Lord Rothschild, proclam√≥ que "El gobierno de Su Majestad ve con agrado el establecimiento en Palestina de una patria para el pueblo jud√≠o (…), quedando muy claro que nada se har√° que pueda poner en cuesti√≥n los derechos c√≠vicos y religiosos de las comunidades no jud√≠as all√≠ existentes". En este momento, la tesis de que Jerusal√©n deber√≠a darse un estatuto internacional, como siempre defendi√≥ la Santa Sede. Curiosamente, los sionistas estaban entonces de acuerdo con esta hip√≥tesis, como reconoc√≠a Weizmann:quer√≠amos que los Lugares Santos fueran internacionalizados".

El auspicioso prop√≥sito de una Jerusal√©n pac√≠ficamente compartida por jud√≠os, cristianos y musulmanes no parece, sin embargo, viable. Amos Oz, escritor jud√≠o que vive en el Negev, propuso una soluci√≥n divertida:Deb√≠amos tomar en cada una de las piedras de los Santos Lugares y trasladarlas a Escandinavia durante cien a√Īos; y s√≥lo las tra√≠amos otra vez para ac√° cuando tuvi√©ramos todos aprendido a vivir juntos en Jerusal√©n".

Por la voz autorizada de Francisco y de Mohammed VI, cristianos y musulmanes acordaron reconocer un estatuto sui generis a la ciudad tres veces santa de Jerusalén, pero el Estado de Israel no parece estar por los ajustes de una tal solución, que sería también del agrado de la comunidad internacional. En una ocasión en que el Presidente Truman se sintió presionado por los sionistas, tuvo un agradecido desahogo, que el Papa podía ahora hacer suyo:Si Jesucristo, cuando anduvo en este mundo, no les agradó, cómo alguien puede esperar que yo pueda agradarles?".

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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