Japón y Corea del Sur prometen unidad en cumbre precedida por misil norcoreano





Los líderes de Japón y Corea del Sur se comprometieron a superar las diferencias históricas y abrir un nuevo capítulo en sus relaciones diplomáticas este jueves (16), en la primera cumbre entre los gobernantes de los dos países en 12 años.





El objetivo de la unión es hacer frente a la expansión de la presencia de China en Asia con Estados Unidos, además de las cada vez más frecuentes amenazas de Corea del Norte, con la que ambas naciones comparten vecindad.

La urgencia de la situación de seguridad regional se hizo evidente, por cierto, horas antes de la llegada del presidente surcoreano, Yoon Suk-yeol, a Tokio. A las 7:10 am (7:10 pm del miércoles, hora de Brasilia), Pyongyang disparó un misil balístico intercontinental en la franja de agua que separa Seúl y Tokio.

Este es el tercer lanzamiento del régimen comunista en menos de una semana, una provocación también a los ejercicios militares conjuntos que Estados Unidos y Corea del Sur llevan a cabo desde el lunes, los más grandes en cinco años.

Tras la cumbre, Yoon y el primer ministro japonés, Fumio Kishida, se comprometieron a compartir inteligencia sobre misiles norcoreanos, además de profundizar su cooperación militar -el diálogo bilateral sobre seguridad entre las dos naciones había sido suspendido en 2018-.

Los líderes también acordaron poner fin a una disputa comercial de casi cuatro años sobre los artefactos utilizados para fabricar chips, un problema que había tensado su relación. Y resucitar la tradición de visitarse regularmente.

«No podemos perder el tiempo en relaciones tensas», dijo Yoon a los periodistas después de la reunión. «Creo que debemos terminar con el círculo vicioso de hostilidad mutua y trabajar juntos para servir los intereses comunes de nuestros dos países».

Las incómodas relaciones entre Tokio y Seúl del Sur se derivan del período de más de 30 años en que Japón ocupó la península de Corea en la primera mitad del siglo 20. En ese momento, el país obligó a cientos de coreanos a trabajar en minas, fábricas y bases militares. Después de la Guerra del Pacífico, miles de mujeres coreanas fueron obligadas a prostituirse en burdeles militares.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nací en Cuba pero resido en España desde muy pequeñito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interesé por el periodismo y la información digital, campos a los que me he dedicado íntegramente durante los últimos 7 años. Encargado de información política y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebookhttps://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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