Inteligencia artificial





El mayor obst√°culo al desarrollo de la Inteligencia Artificial es la estupidez. Humana. Mucha investigaci√≥n, sobre todo la que tiene mayor visibilidad e influencia, insiste en lo humano como modelo para la inteligencia, el comportamiento y hasta la morfolog√≠a de las m√°quinas. ¬ŅTiene alg√ļn sentido un robot que se desplaza en dos piernas? Se dice que es para mejor interactuar con nosotros, pero la gente interact√ļa perfectamente con una caja Cajero o con un animal de cuatro patas. M√°s grave a√ļn. ¬ŅEl destino de los robots inteligentes es hacer anuncios imb√©ciles en la televisi√≥n?





Peor que la estupidez de la forma y del comportamiento, es la del contenido. Uno de los m√°s reproducidos comentarios sobre los l√≠mites de la Inteligencia Artificial refiere la falta de emociones de las m√°quinas. Pero ¬Ņpor qu√© las m√°quinas inteligentes han de tener emociones? Siendo cierto que los humanos tienen una inteligencia de tipo emocional, o sea, que combina objetividad con subjetividad, nada nos dice que esa es la soluci√≥n ideal para la m√°quina superinteligente del futuro. Por lo contrario. Se ha visto y demostrado que el humano no es un buen modelo. La inteligencia humana tiende a sobrevalorizar la irracionalidad.

S√≥lo hay, pues, una v√≠a para la Superinteligencia Artificial. Tirar al humano de la ecuaci√≥n. ¬ŅEs posible? Es y est√° en curso. ¬ŅTiene riesgos? Es. Sobre todo en el dominio de los robots letales. Pero la idea de que una vez lograda la total autonom√≠a de una m√°quina ella puede ser controlada por reglas legales o acuerdos entre Estados, es simplemente pat√©tico.

Inteligente, desde el punto de vista humano, ser√≠a optar por la coevoluci√≥n. Creando una relaci√≥n de tipo simbi√≥tico mutualista entre hombres y m√°quinas, en que ambos se beneficien. Un ejemplo interesante de este tipo de simbiosis, entre un ser fuerte y otro fr√°gil, es el del cocodrillo que abre la boca para que un peque√Īo p√°jaro le limpie los dientes.

La tendencia actual del desarrollo de la Inteligencia Artificial no apunta hacia ah√≠. El inter√©s econ√≥mico y pol√≠tico domina. Se pretende sustituir a hombres por m√°quinas, desde los sectores de actividad menos calificados hasta los m√°s calificados, como ya sucede hoy. Tambi√©n sirve para el control de los propios ciudadanos, mediante el tratamiento de los datos, la vigilancia y el condicionamiento de los comportamientos. Hoy, las grandes empresas, como Google o Facebook, s√≥lo para dar dos ejemplos, saben todo de nuestras vidas. ¬ŅD√≥nde fuimos, con qui√©n estamos, cu√°les son nuestras inclinaciones a nivel pol√≠tico y de gusto, lo que estamos dispuestos a comprar, etc. El Big Brother est√° ah√≠, vino para quedarse y sofisticarse.

Cuando empec√© a trabajar con robots aplicados al arte quer√≠a demostrar que adem√°s de inteligentes las m√°quinas tambi√©n pueden ser creativas. Creo que lo he probado. Mis robots artistas crean obras originales que no se programan previamente. Tienen, ciertamente, un componente inicial aleatorio, pero el proceso no es casual. La construcci√≥n de una pintura se hace por la combinaci√≥n entre est√≠mulos exteriores, a trav√©s de sensores visuales o audio, e interacci√≥n entre los propios robots. Las obras son por eso √ļnicas e irrepetibles. La actividad de estas m√°quinas es positiva. Interpelan la condici√≥n humana, su inteligencia y creatividad.

Por el contrario, la Inteligencia Artificial a las manos del exclusivo interés económico se arriesga a producir catástrofes. En el ambiente social, va a generar mucho más que desempleo, que es una condición pasajera. En breve tendremos vastas capas poblacionales sin ninguna ocupación durante toda la vida. La sociedad no tiene respuesta para esto. El Rendimiento Básico Universal es un paliativo, pero no resuelve el problema. Mad Max está en camino.





En este recorrido distópico es probable que en un determinado momento las máquinas inteligentes se vuelvan capaces de sacar definitivamente al humano de la ecuación e iniciar su propia evolución. Nadie sabe lo que puede suceder, ya que la aceleración evolutiva de las máquinas puede ser exponencial. De ahí que se habla de Singularidad.

A ocurrir podemos imaginar dos escenarios posibles. Exterminación a manos de las máquinas Superinteligentes o paso a una condición subalterna. El humano se convierte en una especie de animal doméstico de las máquinas, un pajarito que limpia la boca de los cocodrilos. Pero probablemente, porque nuestra imaginación es limitada, no sucederá nada de esto. Alguien estará aquí para ver.

Artista. Orador en la Conferencia "El Trabajo da que Pensar" de la Fundación Francisco Manuel dos Santos.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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