Incapaces de regresar durante 2 meses, los brasile√Īos de todo el mundo informan una situaci√≥n cr√≠tica





Desde que comenz√≥ la pandemia y se cerraron las fronteras de varios pa√≠ses, miles de brasile√Īos que viajaron por turismo, estudio o trabajo se han quedado varados en el extranjero, sin posibilidad de regresar. Despu√©s de m√°s de dos meses, todav√≠a hay 4.300 esperando una soluci√≥n, seg√ļn datos de Itamaraty.





Incluso en los casos en que las fronteras comenzaron a reabrirse, el precio inflado de los boletos a√©reos hace que sea imposible para muchos comprar el boleto, especialmente para aquellos que ya han tenido este gasto y a√ļn no han sido reembolsados ‚Äč‚Äčpor la aerol√≠nea.

Seg√ļn su informe, la situaci√≥n empeora cada d√≠a: muchos se han quedado sin dinero para pagar los gastos de la estad√≠a prolongada, algunos viven a favor en la casa de conocidos o han recibido avisos para abandonar el alojamiento donde est√°n y una parte tambi√©n est√° con visas caducadas y acumula multas o riesgo de ser expulsado del pa√≠s.

Todos mencionan la tensión emocional de tener que lidiar con cancelaciones de vuelos sucesivas, el miedo a ser infectados por Covid-19 fuera de Brasil y la incertidumbre sobre cuándo podrán llegar a casa.

Itamaraty cre√≥ un grupo para atender estas demandas y afirma haber repatriado a m√°s de 22 mil personas, en vuelos financiados por el gobierno o no, dependiendo del pa√≠s, pero aquellos que se quedan atr√°s a√ļn esperan respuestas para su caso. Conozca las historias de cinco de ellos, en Malta, India, Portugal, Australia y M√©xico.

Cuestionado por hoja, la agencia inform√≥ que, desde estos pa√≠ses, solo hay vuelos charter programados en los pr√≥ximos d√≠as a Australia. ¬ęLas embajadas y los consulados contin√ļan monitoreando la situaci√≥n de los brasile√Īos varados en el extranjero, brindan apoyo a los nacionales y han estado alertas a la posibilidad de reanudar los vuelos comerciales, manteniendo el contacto con los brasile√Īos varados¬Ľ, dice en una nota.

El gobierno canceló las visas y el vuelo de regreso cuesta hasta R $ 20,000, dice un ingeniero en India





Un amigo brasile√Īo y yo llegamos a la India el 8 de marzo para tomar un curso de meditaci√≥n. El curso fue silencioso, est√°bamos completamente sin acceso a internet y al mundo exterior. Cuando termin√≥, el 24, todos quedaron sorprendidos por la noticia del ¬ęencierro¬Ľ.

Desde entonces, hemos estado viviendo a favor en el centro de meditación, ya que los hoteles han dejado de aceptar turistas. Para comer, dependemos completamente de estas personas, que nos han contactado.

Estamos en un peque√Īo pueblo llamado Balaghat. El bloqueo en India es muy estricto, y la vigilancia policial es muy grosera, autoritaria. Otros brasile√Īos que tuvieron que viajar a la capital tuvieron que pasar por obst√°culos, pagar sobornos.

No fuimos seleccionados para el vuelo de repatriaci√≥n que tuvo aqu√≠ y no me dio una explicaci√≥n de por qu√©. Cada d√≠a que estamos aqu√≠ se vuelve m√°s dif√≠cil y los recursos se vuelven m√°s escasos. Dicen que el bloqueo puede extenderse hasta septiembre, por lo que a√ļn puede durar mucho tiempo.

Adem√°s, el gobierno indio cancel√≥ todas las visas durante este per√≠odo. Tenemos que solicitar un permiso de salida, pero a√ļn no he recibido una respuesta.

Ahora, la embajada ha negociado asientos para brasile√Īos en algunos vuelos, pero el precio oscila entre R $ 8,000 y R $ 20,000. Tenemos otras 70 personas esperando regresar, y muy pocas podr√°n pagar esa cantidad,

Aparte de eso, todavía tengo que pagar R $ 3.000 por la transferencia a la capital, que está muy inflada. No puedo pagarlo y estoy buscando ayuda con familiares y amigos.

Creo que India debería ser una prioridad para Itamaraty, ya que estamos en un régimen muy restrictivo, el vuelo tiene un costo más alto y el riesgo para quienes están aquí también es mayor.

Esta solución que encontraron no es razonable porque favorece solo a aquellos que tienen una mejor situación financiera. Mucha gente se quedará atrás.

Gabriel Catarino, 26 a√Īos, ingeniero de producci√≥n.


Mi visa expiró y estoy pagando una multa diaria, dice estudiante en México

He estado en México desde octubre de 2019 para obtener una beca de mi doctorado. La beca finalizó en marzo y mi regreso estaba programado para el 6 de abril. A principios de marzo llegó la noticia de que las aerolíneas dejarían de tener vuelos, y traté de adelantar mi boleto, sin éxito.

Vine con una visa de turista porque es válida por 180 días, el tiempo planeado para mi estadía. En ese momento, el consulado mexicano me informó que no necesitaría una visa de estudiante. La visa expiró el 14 de abril, y el gobierno cobra una multa de 80 pesos mexicanos (alrededor de R $ 20) por día más de lo que me quedo aquí.

Le expliqué la situación al instituto de migración mexicano, pero dijeron que no podían hacer nada. Busqué una ONG para apoyar a los migrantes, y sus abogados trataron de negociar, pero el gobierno se mantiene firme: no acepta extender la visa ni pagar la multa, incluso en medio de esta pandemia y sin la posibilidad de abandonar el país.

Me estoy quedando en la casa de amigos mexicanos y simplemente no los necesito gracias a ellos.

Mi vuelo fue reprogramado para el 16 de mayo y luego pospuesto para el 8 de junio, pero la compa√Ī√≠a ya advirti√≥ que no volar√° de regreso a Sudam√©rica antes del 3 de julio.

Trat√© de conseguir un asiento en los dos vuelos de repatriaci√≥n de la embajada, pero no pude. La √ļltima vez que estuve en la lista de espera, llegu√© al aeropuerto a las 3 am, pero no me llamaron. Funcionarios de la embajada dijeron que ser√≠a casi imposible tener un tercer vuelo.

Entonces todav√≠a estoy aqu√≠, totalmente dependiente de la ayuda de los mexicanos. Todav√≠a hay m√°s de 160 brasile√Īos esperando la repatriaci√≥n, incluidos ni√Īos y adolescentes, algunos necesitados. Muchos ni siquiera hablan espa√Īol.

Somos totalmente vulnerables Mi seguro de viaje expiró y aquí no hay un sistema equivalente al SUS, es decir, si tengo un problema, estaré desatendido porque no puedo pagar un hospital privado. La situación es cada vez más insostenible.

Vanessa Marinho Pereira, 31, psicóloga.


Mi familia vino a pasar 20 d√≠as y se qued√≥ atrapada aqu√≠, dice brasile√Īo en Australia.

Despu√©s de cuatro a√Īos en Sydney, finalmente pude reunir a toda la familia para que me visitara. Mi madre, mi padre y mis dos hermanas llegaron en marzo para pasar 20 d√≠as. El boleto de regreso estaba programado para el 26, pero comenz√≥ la pandemia y se cancel√≥ el vuelo. Ya han reprogramado tres veces. La pr√≥xima fecha es el 2 de junio, pero escuch√© que se cancelar√° nuevamente, es decir, se la daremos a Dios.

Hay un vuelo de otra compa√Ī√≠a, pero cuesta US $ 1,800. [cerca de R$ 10 mil] Solo un tramo. Pagar esto por cuatro personas no es viable. Tuvimos un vuelo de repatriaci√≥n desde la embajada, pero mi familia no pudo ser incluida.

Mis padres dejaron su trabajo en Brasil. Mi madre fue despedida del trabajo y el hecho de que ella estaba fuera contribuyó.

Vivo con dos colegas y ahora somos siete en un departamento donde sol√≠amos ser tres. ¬ŅConoces el campamento? Somos as√≠, cultivando paciencia, tolerancia.

El due√Īo del departamento me notific√≥ diciendo que estaba subarriendo la propiedad. Le expliqu√© la situaci√≥n, pero estaba lejos de ser tolerante, incluso en un momento como este. Hay mucha presi√≥n de todos lados.

La embajada nos trata con respeto, est√°n haciendo lo que pueden, pero hay una lista de mil brasile√Īos a quienes se les cancel√≥ su vuelo y se necesitar√≠an al menos tres vuelos para que todos regresen. Escuch√© que pronto habr√° otro y estoy seguro de que mi familia ser√° incluida.

La ciudad est√° reabriendo, pero mis padres son del grupo de alto riesgo, por lo que tratamos de no dar la vuelta. Se mueren por regresar, hay d√≠as en que la desesperaci√≥n golpea. Por supuesto, es bueno estar juntos, pero al mismo tiempo es una gran ansiedad. ¬ŅCu√°nto tiempo tendr√°n que quedarse aqu√≠? Como van las cosas, hasta Navidad.

Isamara Branco, 34 a√Īos, estudiante


Tendré que dejar el alojamiento donde estoy con mis hijos, dice Brazilian en Malta.

Vine a Malta en febrero para trabajar para una gran empresa. Ya ten√≠a un contrato de un a√Īo, vivienda, todo estaba bien. Traje a mis dos hijos.

Me registré en mi registro de trabajo y recibí una autorización provisional para permanecer en el país. Solo con este documento podría solicitar la legalización de mis hijos.

A mediados de marzo comenz√≥ el ¬ębloqueo¬Ľ, y la compa√Ī√≠a me pidi√≥ que intentara regresar, ya que no sab√≠an cu√°nto tiempo tendr√≠an que dejar de trabajar. Compramos un boleto de regreso para el 23 de abril, pero fueron cancelados y poco despu√©s del cierre del aeropuerto.

No podemos comprar otro vuelo para regresar porque no hemos recibido el reembolso por los boletos cancelados.

Estoy viviendo en el alojamiento de la compa√Ī√≠a, pero me han pedido que me vaya porque ya no tengo una relaci√≥n con ellos. Mis hijos tienen visas vencidas y mi permiso de trabajo ha sido cancelado. Es dif√≠cil estar lejos de tu tierra en medio del caos invisible que es Covid-19.

Desde marzo, he enviado numerosos correos electr√≥nicos al Ministerio de Relaciones Exteriores y a la embajada, pero solo env√≠an respuestas autom√°ticas de que est√°n viendo lo que pueden hacer. Somos m√°s de 30 personas atrapadas aqu√≠. En las redes sociales veo que muchos brasile√Īos son repatriados a otros pa√≠ses, y esto aumenta nuestra indignaci√≥n.

Franciele da Silveira, 35 a√Īos, asistente administrativa.


¬ęTodo esto se desgasta psicol√≥gicamente¬Ľ, dice un publicista que intenta regresar de Portugal

Vivo en Portugal durante un a√Īo con mi esposa y ya hab√≠amos decidido regresar a Brasil antes de la pandemia. Hemos estado tratando de comprar boletos desde marzo, pero las fronteras estaban cerradas y los boletos restantes ten√≠an precios exorbitantes.

Incluso aquellos que lograron pagar no ten√≠an garant√≠a de embarque. Vivimos en Viana do Castelo, una ciudad en el norte de Portugal, y una brasile√Īa que vive aqu√≠ fue a Lisboa dos veces para tomar el avi√≥n, pero cuando lleg√≥ all√≠, el vuelo fue cancelado. Est√° embarazada, tal vez ni siquiera puede viajar m√°s.

Desde que comenzó la pandemia, no he podido trabajar. Trabajo con marketing digital y mis principales clientes, restaurantes y el mercado inmobiliario, han dejado de funcionar. Mi esposa es asistente de cocina y acaba de ser despedida también.

Vivimos en una habitaci√≥n alquilada y ya estamos atrasados ‚Äč‚Äčun mes en el alquiler, porque como el dinero no entra, no podemos pagar. El propietario fue comprensivo y nos pidi√≥ que arreglemos al menos los gastos b√°sicos, como agua y electricidad.

Finalmente compramos un boleto para el 8 de junio, pero acaba de ser cancelado y solo están reprogramando para julio. Todo se desgasta psicológicamente. Ya estoy cansado.

Marcus Kinhones Neto, 40, publicista

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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