Huelgas y fragmentación del sistema político y sindical





1. Las estad√≠sticas de las huelgas son incipientes porque s√≥lo sabemos los preavisos de huelga y hay sindicatos que en una huelga de varios d√≠as consecutivos ponen avisos cada d√≠a, lo que multiplica el n√ļmero de huelgas si se compara con a√Īos en que tal m√©todo no fue utilizado. En cualquier caso, todo indica que la conflictividad social, sobre todo, pero no exclusivamente, en varios sectores particulares de la administraci√≥n p√ļblica, se ha intensificado en los √ļltimos meses. Cada huelga es lo que Marcel Mauss llamaba "fen√≥meno social total", tiene un car√°cter multidimensional y comprenderla exige las contribuciones de varias ciencias sociales. En este art√≠culo hago s√≥lo un esbozo impresionista de las causas profundas de las huelgas y de la mayor fragmentaci√≥n del mundo sindical semejante a la que se est√° pasando en el sistema pol√≠tico.





2. Una huelga con una tasa de adhesi√≥n significativa en un sector determinado, en una determinada empresa o en una determinada profesi√≥n significa que los trabajadores respetuosos est√°n insatisfechos, tienen un cierto malestar, tienen expectativas que se ven. La insatisfacci√≥n tiene claramente una dimensi√≥n subjetiva: es el resultado de la evaluaci√≥n de la situaci√≥n actual de los trabajadores y de la comparaci√≥n con la situaci√≥n que deber√≠a existir en un mundo m√°s "justo". Obviamente, la evaluaci√≥n individual de lo que es justo var√≠a de trabajador a trabajador, de ser un "insider" o "outsider". La sensaci√≥n de injusticia es meramente individual, pero puede ser obviamente afectada por la discusi√≥n racional de argumentos en el espacio p√ļblico acerca del objeto de reivindicaci√≥n de los huelguistas y que t√≠picamente incide sobre varias de estas dimensiones: remuneraciones, suplementos remuneratorios, subsidios de riesgo, carreras, jubilaci√≥n, etc. . La sensaci√≥n de insatisfacci√≥n tiene mucho que ver con el grupo de referencia del trabajador.

Desde Thorstein Veblen, al menos, sabemos que para muchos individuos el placer retirado del consumo no depende s√≥lo de los bienes materiales en s√≠, sino de la relaci√≥n entre su consumo y el de aquellos con quienes se compara. Podemos f√°cilmente generalizar este principio a las relaciones laborales, tanto en su vertiente remuneratoria, bien en las condiciones de trabajo. En la sociedad capitalista, abierta por la digitalizaci√≥n, y consumista en que vivimos (tan bien expresada en este per√≠odo navide√Īo), Veblen nos da la clave para comprender la insatisfacci√≥n general de amplios estratos de la poblaci√≥n.

Hay dos variables esenciales para percibir el bienestar de las poblaciones: el crecimiento econ√≥mico y la desigualdad pues ambas afectan el consumo conspicuo. Si a√Īadimos estas dos, otras dos dimensiones – la calidad de las instituciones y la sostenibilidad ambiental – tenemos las cuatro dimensiones importantes para el bienestar social. la encuestas emp√≠ricos demuestran que los pa√≠ses con un buen desempe√Īo econ√≥mico, social, institucional y medioambiental tienen en promedio ciudadanos m√°s satisfechos. Muestran que la "satisfacci√≥n con la vida" tiene mucho que ver con las condiciones econ√≥micas y financieras del pa√≠s y que la "satisfacci√≥n con la democracia" es afectada tambi√©n por la calidad de las instituciones. Este es el tel√≥n de fondo para comprender los niveles de satisfacci√≥n medios de una poblaci√≥n de un pa√≠s dado. En cualquier caso, los sectores m√°s marginados, m√°s pobres y m√°s excluidos en cada pa√≠s, en el p√ļblico y en el privado, ser√°n los m√°s insatisfechos.

3. Esto explica gran parte de la historia. Si Portugal creciendo de manera constante al menos 3% en t√©rminos reales (y 2% de inflaci√≥n), tuvieron una menor desigualdad de ingresos, la justicia y correr m√°s r√°pido y m√°s r√°pido, la movilidad urbana c√≥moda y limpia en las √°reas metropolitanas (donde vive el 44% de la poblaci√≥n), el portugu√©s ser√≠a m√°s feliz en general y no habr√≠a tantas huelgas. La raz√≥n es simple de explicar. Gran parte de las reivindicaciones sectoriales en el sector p√ļblico tienen implicaciones presupuestarias, m√°s o menos significativas seg√ļn los sectores, tanto directas (el efecto inmediato de las reivindicaciones) o indirectas (su extensi√≥n a otros sectores en semejante situaci√≥n). Por ejemplo, como ya he mencionado en art√≠culos aqu√≠ en el Observador y en el P√ļblico, el impacto presupuestario de satisfacer las exigencias de los sindicatos de los profesores de lo b√°sico y secundario no es s√≥lo el impacto financiero resultante de las reivindicaciones de los profesores, sino en todas las clases profesionales en situaci√≥n similar.

Si la econom√≠a creciera sostenidamente en t√©rminos nominales al 5% podr√≠a haber ingresos fiscales que financiaran esas reivindicaciones. El problema es que la econom√≠a crecer√° nominalmente este a√Īo al 3,7% y las perspectivas de crecimiento potencial de la econom√≠a portuguesa en la pr√≥xima d√©cada no son muy alentadores. As√≠, la satisfacci√≥n de la reivindicaci√≥n del conteo integral del tiempo de servicio ser√≠a, adem√°s de injusta de acuerdo con el principio constitucional de la igualdad, el inicio de un camino hacia el descalabro presupuestario, de las finanzas p√ļblicas y del pa√≠s, algo que la abrumadora mayor√≠a profesores de portugu√©s y muchos se han dado cuenta.

4. Las motivaciones y las causas de cada una de las huelgas recientes, en curso o pre-anunciadas – estibadores, bomberos profesionales, enfermeros, t√©cnicos superiores de diagn√≥stico y terap√©utica, guardias prisioneros, trabajadores del registro y notario, profesores y magistrados- son diversas y cada una si es diferente. La precariedad de los estibadores, nada tiene que ver con las degradantes condiciones de trabajo de los guardias prisionales, ni con la resistencia de los bomberos a cambios salariales, en las carreras y en las condiciones de jubilaci√≥n, ni con el caso ins√≥lito de miembros de un √≥rgano de soberan√≠a jueces) hacer huelga. En las causas de las huelgas podemos distinguir as√≠ las d√©biles del crecimiento econ√≥mico, la deuda p√ļblica todav√≠a abrumadora y los escasos recursos financieros, de las espec√≠ficas de cada sector. La activaci√≥n de una huelga implica siempre una ponderaci√≥n de beneficios esperados frente a costos relativamente ciertos. La existencia o no de un fondo de huelga para financiar la p√©rdida de salario de los trabajadores obviamente que tiene un impacto en la iniciativa de huelgas.





La existencia de elecciones en 2019 es claramente otro factor potenciador de huelgas sobre todo de sindicatos afectos a la CGTP y al PCP ya algunos sindicatos afectos a la UGT. Las nuevas formas de recurso a la financiación (crowdfunding en los enfermeros) posibilita la emergencia de nuevos movimientos reivindicativos fuera de la esfera tradicional de los sindicatos. Por otra parte está sucediendo con los sindicatos lo mismo que con los partidos políticos. Incapaces de adaptarse a las transformaciones tecnológicas y de identidad de la sociedad, por el peso y la inercia de las estructuras y dispositivos, incapaz de realizar algunas de las aspiraciones fundamentales de los ciudadanos, disminuyendo electoralmente y el espacio abierto para nuevas e innovadoras formas de representación (Portugal también tiene la la tendencia histórica europea de declinación del peso electoral conjunto de los dos mayores partidos, en el caso el PS y PSD).

Estas transformaciones tanto en el espacio sindical como en el político constituyen simultáneamente un riesgo y una oportunidad para la calidad de la democracia. El riesgo es que no se perciba el papel esencial de ambos en la intermediación de la representación de intereses necesaria, tanto para el diálogo y la concertación social como para la toma de decisión política, y que se caiga en populismos fáciles y en una excesiva fragmentación política. La oportunidad es que estos movimientos de sacudida del sistema político y sindical contribuyan a que uno o el otro perciban la necesidad de renovación de mentalidades, de prácticas y de la reforma del sistema político y de la organización y acción sindical.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *