Historiador chileno superventas se postula para Constituyente para ‘enterrar a Pinochet’ # 039;





Chile acudirá a las urnas en abril para definir quiénes redactarán una nueva constitución para el país, en sustitución de la que está vigente desde 1981, promulgada por el dictador Augusto Pinochet (1915-2006).





Una Asamblea Constituyente formada √ļnicamente por miembros electos fue la opci√≥n por la que los chilenos votaron en octubre, de manera contundente. La propuesta tuvo √©xito con el 78,8% de los votos, frente al 21,1%.

‚ÄúSe puso a disposici√≥n un espacio para candidatos independientes, para actores de la sociedad de diferentes √°mbitos, entonces pens√© que pod√≠a aportar algo‚ÄĚ, dice el autor superventas de divulgaci√≥n hist√≥rica Jorge Baradit, de 51 a√Īos.

Autor de los tres vol√ļmenes de ¬ęHistoria Secreta do Chile¬Ľ y obras de ciencia ficci√≥n, forma parte de un movimiento literario local conocido como ¬ęfreak power¬Ľ, que mezcla el lenguaje callejero con la cultura pop.

En 2018 estren√≥ su obra de no ficci√≥n m√°s reciente, ¬ęLa Dictadura¬Ľ, en la que aborda el per√≠odo de Pinochet, ¬ęcuyo ciclo tenemos la oportunidad de cerrar ahora¬Ľ. Baradit saldr√° como candidato independiente en esa elecci√≥n.

En tu libro sobre la dictadura, dices que la salida de Pinochet en 1990 no trajo el alivio deseado y dej√≥ la sensaci√≥n, que contin√ļa hoy, de que su presencia a√ļn persiste. ¬ŅLa nueva Constituci√≥n cerrar√° este ciclo? Tenemos la oportunidad de hacer eso. Lo que necesitamos saber ahora es si ser√° utilizado por los chilenos. Pinochet es una met√°fora de la historia de Chile y gran parte de Am√©rica Latina. Nuestros pa√≠ses nacieron de la instalaci√≥n de la cultura ib√©rica, una instalaci√≥n violenta, de la monarqu√≠a espa√Īola, de la portuguesa. Y esta instalaci√≥n puso a una oligarqu√≠a en control de todo.





Eso, en esencia, no ha cambiado. Y Pinochet representa la violencia de este proceso, esta imposici√≥n de un sistema pol√≠tico y la ratificaci√≥n de esa oligarqu√≠a. Por eso, cuando se fue, Chile segu√≠a siendo parte del pinochetismo. Pinochet se mantuvo al frente de las Fuerzas Armadas, luego se convirti√≥ en senador vitalicio y dej√≥ una Constituci√≥n que aseguraba que el modelo no cambiara, que los militares no fueran perseguidos por los cr√≠menes que cometieron, que los intereses de la oligarqu√≠a continuaran estar protegido. Hasta el d√≠a de hoy tenemos, en la direcci√≥n de varias empresas importantes del pa√≠s, personas que hab√≠an trabajado o colaborado con Pinochet. Esta situaci√≥n fue celebrada por la sociedad, ya que formaba parte de lo que se consideraba la clave de la famosa ¬ęestabilidad pol√≠tica¬Ľ de Chile.

¬ŅLas manifestaciones que comenzaron en 2019 deconstruyeron esta idea? Es el inicio del proceso, pero no tengo garant√≠a de esta deconstrucci√≥n, porque las fuerzas que siguieron controlando el pa√≠s y que est√°n orientadas a continuar con el proyecto Pinochet trabajan con fuerza, con violencia. El plebiscito, por imponer tal derrota num√©rica a la actual Constituci√≥n, nos da la posibilidad de quitarle esta piedra a S√≠sifo. Pero, como en la historia mitol√≥gica, podemos desperdiciar cosas.

¬ŅPor qu√© parece pesimista si, como dije, la victoria fue tan abrumadora? Porque la puntuaci√≥n del plebiscito no se repetir√° necesariamente en abril. En el plebiscito se quebr√≥ la derecha y parte de la derecha vot√≥ por el ¬ęapruebo¬Ľ [pela nova Assembleia Constituinte]. Ahora, volver√°n a ir a las elecciones unidos. Mientras tanto, el centro-izquierda y la izquierda se han fragmentado en varios grupos. Como en Chile, el sistema electoral se basa en listas, es decir, favorable a grandes bloques, habr√° una mayor probabilidad de que la mayor√≠a sea de derecha. [n√£o s√£o os candidatos mais votados que entram, mas os integrantes de listas que receberem mais votos]. Esto puede paralizar algunas reformas y hacer que todo tenga que negociarse seg√ļn los t√©rminos de esta mayor√≠a, que tiende a no ser progresista, al menos en la situaci√≥n que tenemos hoy.

Que paso con el concierto [coaliz√£o de centro-esquerda que governou o Chile de 1990 at√© 2010] y con el Frente Amplio [criada depois das manifesta√ß√Ķes estudantis de 2011]? La concertaci√≥n sigue siendo una fuerza grande y nacional, pero hoy en d√≠a se compone b√°sicamente de solo dos partidos, el socialista y la democracia cristiana. El resto comenz√≥ a acercarse al Partido Comunista. El Frente Amplio apareci√≥ para llenar este espacio y presentarse como una socialdemocracia de izquierda, como diciendo: no somos comunistas, ni somos la centroizquierda que hizo pactos con el pinochetismo. [referindo-se √† Concerta√ß√£o]. Pero no funcion√≥, no logr√≥ capitalizar el apoyo a las manifestaciones de 2019. La gente vot√≥ en 2020 con un rechazo muy fuerte a los partidos existentes, y eso incluy√≥ al Frente Amplio, que se sinti√≥ y se quebr√≥. El resultado de este proceso es que debe haber una sobrerrepresentaci√≥n de la derecha y una subrepresentaci√≥n de la izquierda en la Constituyente. Es decir, tuvimos la oportunidad de aprovecharnos de ese 80% de la poblaci√≥n que vot√≥ por el cambio y corremos el riesgo de no hacerlo por los errores pol√≠ticos cometidos por las propias fuerzas progresistas.

¬ŅCu√°l es la propuesta principal de su aplicaci√≥n? Lo m√°s importante es defender lo que la gente vota ¬ęaprobar¬Ľ quiere. Esto significa hacer de Chile, de hecho, un estado que garantice los derechos de los ciudadanos. Debemos desmantelar este sistema en el que los derechos a la educaci√≥n y la salud no son gratuitos. Porque, con una sociedad tan desigual, hay personas que no pueden comprar sus propios derechos y mueren con una jubilaci√≥n miserable o no tienen una buena educaci√≥n para darle a su hijo, que se alimenta del sistema. Este es el cambio principal que queremos, un cambio civilizador b√°sico.

En tu libro sobre la dictadura, hablas de la campa√Īa de desinformaci√≥n que existi√≥ en la √©poca de Pinochet, a trav√©s de la cual muchos chilenos cre√≠an que el general hab√≠a ¬ęlibrado a Chile de convertirse en Cuba¬Ľ. ¬ŅFue similar a la desinformaci√≥n actual, que dice m√°s o menos lo mismo de la Constituci√≥n? Si claro. Porque en ambos casos se jug√≥ el miedo a la gente. Antes era el miedo al r√©gimen, a no dar un paso en falso, ahora es el miedo a perder lo que tienes, a perder puestos de trabajo, etc. Y el miedo anula la racionalidad. Cuando un grupo es capaz de infundir miedo a otro, las respuestas son irracionales. Por eso me temo que esta propaganda de desinformaci√≥n pueda repercutir en el resultado de la elecci√≥n a la Constituyente. Tenemos el mensaje del miedo en nuestras venas, debido a nuestra historia.

¬ŅPor qu√© la imagen de Pinochet sobrevivi√≥ m√°s que la de otros dictadores latinoamericanos? La dictadura argentina mat√≥ a m√°s personas, pero sus l√≠deres no son tan conocidos en el mundo. Pinochet, por otro lado, todav√≠a tiene camisetas con su imagen que se vende en Amazon y se evoca en manifestaciones pro-Trump, por ejemplo. S√≠, en ese sentido podr√≠a haber sido pintado por Andy Warhol, porque acab√≥ convirti√©ndose en un icono. Es un personaje oscuro que tiene algunas similitudes con Hitler. Ambos eran sujetos mediocres en lo que intentaron hacer antes, que ten√≠an muchos problemas de autoestima en su juventud y, cuando pod√≠an, avanzaban cruelmente sobre sus v√≠ctimas.

En el caso de Pinochet, su crueldad no se limita al n√ļmero de muertos de la dictadura chilena [cerca de 3.000], que es mucho m√°s peque√Īo que el de la dictadura argentina [cerca de 30 mil]. La gravedad del fen√≥meno Pinochet fue que logr√≥ trasmitir la idea de un poder que solo pod√≠a emanar de √©l, centraliz√≥ lo que en otros pa√≠ses se lograba por articulaciones militares o por rotaci√≥n en el poder. Adem√°s, su crueldad va m√°s all√° de los muertos precisamente porque dise√Ī√≥ este modelo pol√≠tico y econ√≥mico que a√ļn hoy existe en el pa√≠s. Por eso nos est√° tomando tanto tiempo liberarnos de √©l. Cuando Pinochet se fue, nos deshicimos del r√©gimen pol√≠tico, no del modelo. Nos deshicimos del dictador de Pinochet, pero no del Pinochet econ√≥mico, que qued√≥ registrado en la Constituci√≥n.

En comparaci√≥n con Hitler, al menos fue deconstruido, mientras que hoy hay pol√≠ticos en Chile que se dicen abiertamente que son ¬ęPinochet¬Ľ. S√≠, imag√≠nese si en el Parlamento alem√°n hubiera un caso para los demandantes abiertos del presunto legado de Hitler. No, pero aqu√≠ s√≠. Pero tambi√©n tiene que ver con la historia. En la Segunda Guerra Mundial, los aliados se propusieron borrar cualquier s√≠mbolo, recoger a Hitler del b√ļnker. Aqu√≠ no. Pinochet no fue derrotado, entreg√≥ el poder, tanta gente se siente libre para evocar su legado, para defenderlo, hasta el d√≠a de hoy. En la transici√≥n, no hubo derrota de Pinochet. Permaneci√≥ protegido por su oficina y muri√≥ pac√≠ficamente en su casa. Como no hay derrota, hay espacio para reclamarla.


Jorge Baradit, 51 a√Īos

Nacido en Valpara√≠so, el escritor es licenciado en dise√Īo gr√°fico e incluso tuvo una banda de punk; su obra m√°s conocida es la trilog√≠a de no ficci√≥n ‚ÄúHistoria Secreta de Chile‚ÄĚ, de la cual vendi√≥ m√°s de 200.000 copias, pero tambi√©n es autor de varias novelas

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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