Hígado sin grasa





Para los pueblos antiguos, como los babilonios, el h√≠gado se consideraba el asiento de la vida y el alma humanas. Si bien este simbolismo pertenece al pasado, el papel de este √≥rgano sigue siendo elogiado por la medicina del siglo XXI, realiza cientos de funciones, que van desde la participaci√≥n en el proceso digestivo y la eliminaci√≥n de toxinas hasta el procesamiento de una serie de medicamentos. Aparte de eso, act√ļa como reserva de energ√≠a y en la transformaci√≥n de nutrientes. Tal versatilidad es superada solo por su resistencia. El h√≠gado puede ser castigado durante a√Īos sin dar ning√ļn signo. Entre las causas m√°s comunes de este sufrimiento silencioso se encuentra una enfermedad cuyo nombre cient√≠fico no refleja su popularidad en el vientre de las personas: la esteatosis hep√°tica no alcoh√≥lica.





La designaci√≥n suena extra√Īa, pero diseccionarla ayuda a entender: ¬ęsteato¬Ľ indica sebo o grasa, y el sufijo ¬ęose¬Ľ generalmente se refiere a enfermedades. ¬°Siendo recto y recto, es grasa en el h√≠gado! A medida que se vuelve m√°s regordete, este √≥rgano comienza a albergar una inflamaci√≥n, que gradualmente debilita sus actividades y puede terminar en cirrosis. Bueno, como dice la terminolog√≠a, no es solo el abuso de alcohol lo que puede arruinar el h√≠gado. Se estima que la esteatosis afecta entre el 25 y el 30% de la poblaci√≥n adulta del planeta, porcentaje en aumento, digamos. ‚ÄúEs una epidemia silenciosa‚ÄĚ, dice la hepat√≥loga Bianca Della Guardia, de la Sociedade Beneficente Israelita Brasileira Albert Einstein, en S√£o Paulo.

La incidencia se dispara a medida que el mundo engorda. ‚ÄúLos cambios metab√≥licos promovidos por el aumento excesivo de peso, entre otros aspectos, favorecen la acumulaci√≥n de grasa en las c√©lulas hep√°ticas, los hepatocitos‚ÄĚ, explica la gastroenter√≥loga Nilma Ruffeil, del Hospital Moriah, en S√£o Paulo. No en vano, la p√©rdida de peso es una de las principales estrategias para deshacerse del trastorno. El proceso, sin embargo, debe realizarse de forma gradual, sin radicalismo en la mesa.

Una revisi√≥n de estudios publicados en la revista Nutrients revela que la p√©rdida de solo el 7% del peso ya promueve la reducci√≥n de grasa en el h√≠gado. Para llegar a esta conclusi√≥n, los cient√≠ficos elaboraron m√°s de 100 investigaciones y examinaron el papel del estilo de vida en la lucha contra el problema. Como siempre, el men√ļ doble equilibrado y la actividad f√≠sica aparece como redentor. ¬ęCabe se√Īalar que ning√ļn nutriente puede ser identificado como villano o h√©roe¬Ľ, reflexiona la nutricionista Dennys Cintra, quien investiga el asunto en la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp), en el interior de S√£o Paulo. El equilibrio es m√°s que bienvenido para mantener su h√≠gado en forma.

Ilustraciones: May Tanferri / LA SALUD es Vital

Una vez m√°s, el pasado visita el presente en asuntos del h√≠gado. Los h√°bitos milenarios de las personas que viven a orillas del mar Mediterr√°neo son especialmente aclamados en el control del h√≠gado graso. La llamada dieta mediterr√°nea aparece en la revista Nutrients y tambi√©n aparece en un nuevo trabajo de la Universidad de Sevilla, Espa√Īa, publicado recientemente en la revista de la Asociaci√≥n Internacional para el Estudio del H√≠gado. Considerado patrimonio inmaterial de la humanidad por la Unesco, este men√ļ incluye cultura, medio ambiente, actividad f√≠sica y, por supuesto, comida, en una mezcla de calidad nutricional y mucho placer en la mesa.

Ning√ļn ingrediente queda fuera de este men√ļ. Hay espacio para los carbohidratos, especialmente los de los cereales, pero tambi√©n los aportan la pasta y el pan caseros a diario. El aceite de oliva es una estrella, aportando grasas de la mejor clase. El pescado llena el vac√≠o de la fuente de prote√≠nas. Las frutas y verduras variadas enriquecen y dan color al plato. Agreguemos, a√ļn as√≠, buenas dosis de actividad f√≠sica, ah√≠ nadie se queda quieto. Aparte de las buenas opciones en la mesa, existe mucha evidencia de que abolir el estilo de vida sedentario de la rutina conduce a un exceso de grasa en el cuerpo, incluido el h√≠gado.

Otra dieta mencionada en el estudio espa√Īol es Dash, que significa Enfoques Alimenticios para Detener la Hipertensi√≥no, traduciendo, dieta para combatir la hipertensi√≥n. Fue creado hace m√°s de 20 a√Īos por investigadores estadounidenses con el objetivo original de ayudar a controlar la presi√≥n arterial. Pero sigue siendo sorprendente debido a otros efectos en el cuerpo. Dash ya ha podido facilitar la p√©rdida de peso, ayudar a controlar los niveles de insulina y glucosa en sangre y ayudar a mantener los niveles de colesterol, una combinaci√≥n especialmente bienvenida para las arterias. Esta acci√≥n conjunta tambi√©n disminuye el riesgo de desequilibrios metab√≥licos detr√°s de la reserva exagerada de grasa en las c√©lulas del h√≠gado. La receta de Dash es muy similar a la del Mediterr√°neo: tomar una raci√≥n de cereales integrales, a√Īadir frutas, verduras, legumbres, frutos secos, carnes magras y l√°cteos y distribuirlos por las comidas moderando en sal y az√ļcar.





Aunque estos dos modelos diet√©ticos se originan en el hemisferio norte, no es necesario buscar ingredientes extra√Īos para componer el platillo amigable con el h√≠gado. ‚ÄúLa sugerencia es explorar la variedad y belleza de la comida brasile√Īa‚ÄĚ, recomienda el profesor Dennys Cintra. Es una invitaci√≥n a escapar de la monoton√≠a del men√ļ, experimentando las riquezas nacionales. Hay muchas opciones nutritivas, sabrosas y m√°s asequibles.

Los cient√≠ficos todav√≠a llaman la atenci√≥n sobre el v√≠nculo entre la salud del h√≠gado y la microbiota intestinal. La poblaci√≥n de bacterias que habita nuestro sistema digestivo ha sido analizada en laboratorios de todo el mundo. ‚ÄúEn la √ļltima d√©cada, comenz√≥ a ganar protagonismo en el medio cient√≠fico y cl√≠nico principalmente por su papel en el metabolismo‚ÄĚ, comenta la nutricionista Camila Guazzelli Marques, quien estudia esta historia en la Universidad Federal de S√£o Paulo (Unifesp).

Las investigaciones asocian enfermedades como la obesidad, la diabetes tipo 2 y la esteatosis hep√°tica con el desequilibrio entre determinadas bacterias que viven en las personas, cuadro conocido por los especialistas como disbiosis. Para ajustar este ecosistema, aumentando el contingente de microorganismos beneficiosos, la recomendaci√≥n de Camila es priorizar el consumo de alimentos fresco y m√≠nimamente procesado. Esta recomendaci√≥n incluso tiene todo que ver con los men√ļs a base de plantas, que, adem√°s de excluir la alimentaci√≥n animal de la rutina, restringen a los industrializados.

Foto: Juliana Frug / LA SALUD es vital

‚ÄúEstudios asociativos muestran que las dietas libres de carnes rojas, ultraprocesadas y similares, favorecen la acci√≥n de la insulina y promueven mejoras en el organismo en su conjunto‚ÄĚ, observa la nutricionista Gabriela Parise, de la cl√≠nica NutriOffice, en S√£o Paulo, y estudiante de doctorado en cardiolog√≠a de la Universidad de S√£o Paulo. S√£o Paulo (USP). Paralelamente, existen estudios que apuntan a una conexi√≥n entre la enfermedad del h√≠gado graso y el consumo excesivo de grasas saturadas y trans, adem√°s de az√ļcares, patr√≥n siempre relacionado con la denominada ‚Äúdieta occidental‚ÄĚ.

La nutricionista Giovanna Oliveira, de la Cl√≠nica Maria Fernanda Barca – Endocrinolog√≠a y Metabolog√≠a, en S√£o Paulo, es tambi√©n entusiasta de un espacio privilegiado para las verduras. ¬ęAs√≠ no faltar√°n antioxidantes y compuestos antiinflamatorios¬Ľ, explica. La lista de benefactores incluye el grupo de los carotenoides (zanahorias, tomates …), flavonoides (uvas, t√© verde …) y muchos otros. ‚ÄúDependiendo de la comida, habr√° sinergia entre las sustancias. Con eso, se mejorar√°n los efectos ‚ÄĚ, dice Giovanna. En el cuerpo, esto se traduce en menos inflamaci√≥n de las bandas del h√≠gado.

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Por cierto, se deja un mensaje para quienes tacharon la rutina del jugo natural por temor a la fructosa, el az√ļcar presente en las frutas. Nunca la naranja reci√©n exprimida pondr√° en riesgo tu h√≠gado. La bebida elaborada en casa y con sentido com√ļn no alcanzar√° la cantidad de az√ļcar que se encuentra en las versiones industrializadas en bolsas y cajas. La lecci√≥n del pasado que sigue muy vigente es: dentro del equilibrio adecuado, cualquier alimento se puede degustar sin quedarse atr√°s … y el h√≠gado en el centro de atenci√≥n.

A continuación, observe la relación entre los componentes de la dieta y la grasa en el hígado:

Carbohidrato en su lugar

Sin √©l, queda el des√°nimo. Los expertos recomiendan priorizar el tipo complejo, que lleva tiempo convertirse en glucosa, evitando picos de insulina. Por lo tanto, protege no solo el h√≠gado, sino tambi√©n el p√°ncreas, las arterias y similares. Sus fuentes (tub√©rculos, ra√≠ces, frutas, cereales, granos, pastas y panes integrales) deben incluirse en cada comida, en la medida correcta. La nutricionista Renata Juliana da Silva, coordinadora del curso de Nutrici√≥n y Diet√©tica Integrada al Bachillerato – Etec Uirapuru, en S√£o Paulo, destaca la presencia de fibras en estos alimentos y sus impactos positivos en los niveles de mol√©culas grasas en la sangre y en el aumento de la saciedad. Estos efectos contribuyen a la reducci√≥n del riesgo y al tratamiento de las enfermedades cr√≥nicas ‚ÄĚ, dice.

Atenci√≥n al az√ļcar: Varios estudios muestran que el consumo desenfrenado de az√ļcar que entra en la f√≥rmula de refrescos y bebidas endulzadas, por ejemplo, induce el almacenamiento de grasa en el h√≠gado. No es de extra√Īar que los adolescentes y los ni√Īos, fan√°ticos de estos productos, no est√©n libres de h√≠gado graso.

Grasa correcta en el plato

El truco consiste en apostar por los mejores tipos para la salud. Las trans industrializadas deben evitarse a toda costa. Los saturados, que aparecen en carnes y l√°cteos, piden parsimonia, porque la exageraci√≥n desencadena la inflamaci√≥n y favorece el aumento de peso. Los monoinsaturados, que se encuentran en aceite de oliva, aguacate, s√©samo y man√≠, son celebrados por colaborar en el equilibrio del colesterol. Otro prestigioso grupo de grasas son las grasas poliinsaturadas. El m√°s estudiado entre ellos es el omega-3. Los pescados de aguas profundas como la sardina, el at√ļn, el salm√≥n y la caballa son sus principales proveedores.

Peque√Īo notable: Para aquellos que prefieren las verduras, el omega-3 aparece en semillas como la ch√≠a y la linaza. De hecho, este √ļltimo ya ha demostrado su eficacia en la lucha contra la esteatosis hep√°tica. ‚ÄúLa sinergia de sus sustancias tiene una acci√≥n antiinflamatoria y ayuda a reducir los triglic√©ridos‚ÄĚ, explica la nutricionista y herbolaria Vanderli Marchiori, de S√£o Paulo.

Foto: Juliana Frug / LA SALUD es vital

Bienvenidos, proteínas

Los de origen vegetal merecen ser elogiados. Las legumbres y la compa√Ī√≠a aportan al organismo prote√≠nas y fibras, en una disposici√≥n que colabora para frenar el apetito, manteniendo m√°s estables los niveles de glucosa y grasas en la circulaci√≥n. Las lentejas, los garbanzos, los guisantes y la soja aumentan el men√ļ de muchas formas diferentes. Otro consejo es cambiar los tipos de frijoles. Fradinho, carioca, negro, blanco o rojo: hay muchos sabores y colores. Y, para contemplar todos los amino√°cidos (los trozos de prote√≠na) esenciales para la salud, es importante hacer las combinaciones correctas. La avena, el arroz, el ma√≠z, la quinua, entre otros cereales y pseudocereales, son grandes socios de las legumbres. Prueba tambi√©n los hongos, que llenan el plato de prote√≠nas y sustancias aliadas a la inmunidad.

Con que carne voy: Para aquellos que no pueden prescindir de un bistec, simplemente no vale la pena exagerar en tama√Īo y grasa. El filet mignon y el patito se consideran cortes m√°s magros. Los nutricionistas tambi√©n piden incluir pescado en el men√ļ.

Los probióticos piden paso

Bifidobacterias y lactobacilos: este es el par que representa el más clásico en probióticos. Son microorganismos buenos que pueblan nuestro intestino y están presentes en algunos yogures y bebidas lácteas enriquecidas. Observe las etiquetas y los nombres de las mascotas. También existen suplementos que deben consumirse bajo orientación profesional. La industria quiere aumentar la gama de alimentos con estos socios microscópicos. Pero el desafío es asegurar que las bacterias puedan pasar, vivas y en gran volumen, a través del ambiente ácido del estómago. En la revisión publicada en la revista Nutrients, algunos estudios muestran el impacto de los probióticos en el equilibrio de glucosa y grasas circulantes, lo que contribuye a la lucha contra la esteatosis.

No olvide los prebióticos: Son fibras especiales que alimentan y fortalecen las bacterias buenas. También explican la formación de ácidos grasos de cadena corta, una clase de acción antiinflamatoria. Están en espárragos, cebolla, achicoria y ajo.

¬ŅY el alcohol?

La esteatosis hepática no alcohólica, la definición oficial de grasa en el hígado, tiende a adquirir una nueva nomenclatura. Un grupo de científicos propone que debería denominarse enfermedad del hígado graso asociada a disfunción metabólica. Elaboraron un informe que acaba de ser publicado en la revista científica Revista de Hepatología.

Pero, aunque la mayoría de los casos están relacionados con la obesidad y los cambios en los niveles de insulina y triglicéridos, se estima que al menos el 30% de la incidencia está relacionada con el abuso de alcohol. Es que el alcohol también induce un mayor almacenamiento de grasa en los hepatocitos y favorece la inflamación. Sin mencionar que es una de las principales causas de cirrosis. Beber con moderación es, por tanto, siempre la mejor opción para conservar el órgano.

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Ana Gomez

Ana G√≥mez. Naci√≥ en Asturias pero vive en Madrid desde hace ya varios a√Īos. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los especialmente los deportes, estando especializada en deporte femenino y polideportivo. Tambi√©n me considero una Geek, amante de la tecnolog√≠a los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir competiciones deportivas de distinta naturaleza puesto que se trata de una editora con gran experiencia tanto en medios deportivos como en diarios generalistas online. Mi Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/ana.gomez.029   Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

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