“Hay que creer” (III)

Reanudamos el ejercicio de los últimos artículos, continuando identificando algunos de los ámbitos de preocupación de los ciudadanos, preocupaciones que necesitan respuestas claras.

El país se volvió adicto a discutir el valor del salario mínimo. Unos porque hacen de su incremento un buque insignia, otros porque lo entienden siempre como una referencia del valor del trabajo.

Quizás haya llegado el momento de que nos digan cómo se posicionan en relación con la remuneración del trabajo, en su conjunto, y su participación en la riqueza nacional. Además, si la estructura empresarial existente es la adecuada para que Portugal dé «el salto» que necesita en la producción de riqueza. Para decirlo más claramente, ¿queremos o no tener actores económicos capaces de transformar la economía portuguesa, retener el talento, pagar salarios elevados y afirmarse en el extranjero? Necesitamos saber qué papel se entiende que tiene o aspira a tener la economía portuguesa en la economía global.

Somos conscientes de nuestra escasez de capital, por eso es especialmente importante que la gente nos diga cómo vamos a invertir en las próximas décadas para aumentar la renta disponible y, en consecuencia, el bienestar de los portugueses. gente.

¿Será con la atracción de inversión extranjera directa para nuevos sectores productivos? ¿Será con incentivos públicos, en particular fiscales, para reforzar el capital de las empresas existentes? ¿Estimulará y favorecerá fusiones y adquisiciones, proporcionando la dimensión que respalde inversiones más grandes y diferenciadas?

Por otro lado, a todos nos beneficiaría saber, de forma sencilla e inteligible, qué capitales pone la Unión Europea a disposición de la inversión privada, en qué sectores se pueden aplicar y cuáles son los territorios preferentes. También en este caso se ganaría transparencia y motivación para ciudadanos y empresas, si su relación con los fondos no tuviera que estar intermediada por “expertos” que hacen inteligible la maraña regulatoria.

Portugal ha visto perpetuarse importantes proyectos de infraestructura en las distintas fases que preceden a su finalización. Por una vez, ¿no sería posible hacer un diagnóstico rápido de lo que está en marcha, de lo que se necesita, de lo que tiene financiación asegurada y, una vez hecho esto, realizar las inversiones? ¿Tendrán los que quieren nuestra confianza la valentía de decir no y decir sí, basándose en criterios objetivos y con vistas al largo plazo y a las necesidades de los portugueses que seremos en las próximas décadas?

Los portugueses quieren saber qué se les propondrá. Qué se hará y qué no se hará, cuándo se hará, cuánto costará y quién pagará.

(Continuará)

El autor escribe según la ortografía antigua.

Ana Gomez

Ana Gómez. Nació en Asturias pero vive en Madrid desde hace ya varios años. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los especialmente los deportes, estando especializada en deporte femenino y polideportivo. También me considero una Geek, amante de la tecnología los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir competiciones deportivas de distinta naturaleza puesto que se trata de una editora con gran experiencia tanto en medios deportivos como en diarios generalistas online. Mi Perfil en Facebookhttps://www.facebook.com/ana.gomez.029   Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

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