Hay m√°s padres de la democracia, se√Īor presidente





Hay muchos Padres (y Madres) de la democracia portuguesa que resultaron de la revolución de 1974 y que felizmente vivimos hoy, a pesar de las deficiencias e incompletos que conocemos. La mayoría de estas personas han sido olvidadas porque no puedes recordarlas a todas. Pero algunos merecen ser recordados por su nombre.





Freitas do Amaral ha sido bien celebrado, desde el principio, por el Presidente de la Rep√ļblica, como uno de los padres de la democracia portuguesa, incluido en un peque√Īo grupo de portugueses: Mario Soares, Francisco S√° Carneiro y, sorprendentemente, √Ālvaro Cunhal. Este discurso laudatorio ha sido acompa√Īado en las redes sociales por la difusi√≥n de una fotograf√≠a tomada en una circunstancia peculiar, en la que esos cuatro pol√≠ticos esperan algo en el mismo espacio (¬Ņsabe alg√ļn lector?).

En cuanto a mí, y a muchos otros, está mal considerarlos en el mismo nivel. Estos cuatro hombres fueron en diferentes momentos y de diferentes maneras agentes de cambio, pero con diferentes objetivos y procesos, desde pacíficos hasta violentos. Soares luchó durante décadas por la democracia parlamentaria liberal y occidental. Sa Carneiro, más joven, comenzó esta pelea más tarde, en el momento del llamado Ala Liberal. Freitas do Amaral, también más joven, entró en esta pelea después del 25 de abril. Cunhal, el mayor, nunca luchó por la democracia liberal occidental como el objetivo final.

El objetivo de Cunhal era antidemocr√°tico y casi llev√≥ a Portugal a la guerra civil. Su lucha de d√©cadas contra el r√©gimen del Estado Novo luego del golpe de estado del 28 de mayo de 1926 fue una etapa en la estrategia leninista de establecer la dictadura proletaria, lo que resultar√≠a en la inclusi√≥n de Portugal en el imperio de la URSS. La actual Constituci√≥n portuguesa a√ļn mantiene este legado arqueol√≥gico: se abre paso a una sociedad socialista, est√° escrito.

Es extra√Īo que estos hechos est√©n siendo olvidados. Como muchos otros Padres de la democracia est√°n siendo olvidados. En primer lugar, el general Ant√≥nio Ramalho Eanes y los militares que, con Soares, S√° Carneiro, Freitas do Amaral y muchos otros dem√≥cratas, lo acompa√Īaron en la contenci√≥n del golpe antidemocr√°tico del 25 de noviembre de 1975. A √©l le debemos la acci√≥n militar que puso golpe de estado en el que participaron las fuerzas de extrema izquierda.

Eanes nunca fue reconocido adecuadamente por los partidos democr√°ticos portugueses, pero fue por los votantes que lo eligieron presidente dos veces. Es hora de que las partes honren adecuadamente a Ramalho Eanes por su servicio a la causa de la democracia.

Otros padres de la democracia tuvieron que ser reconocidos, como Francisco Pinto Balsmanha, quien fund√≥ Expresso, el semanario que desempe√Ī√≥ un papel tan importante como congregador y heraldo del esp√≠ritu democr√°tico, antes y despu√©s del 25 de abril, as√≠ como organizaciones c√≠vicas como a la sede y los sindicatos democr√°ticos.





Sin mencionar a Adelino Amaro da Costa y los otros fundadores del PS, PPD y CDS, y los diputados constituyentes secuestrados en el Parlamento el 12 de noviembre de 1975, incluido Marcelo Rebelo de Sousa, y tantos otros valientes hombres y mujeres que lucharon por 25 de abril antes y después del 25 de abril. Tuve la suerte de conocer a todos estos hombres y luchar con algunos de ellos por la democracia.

Y también líderes políticos-militares extranjeros que protagonizaron la causa remota pero profunda y decisiva de esa revolución: Amilcar Cabral, Eduardo Mondlane, Agostinho Neto, Jonas Savimbi y los miles de patriotas africanos que murieron por la liberación. Y los miles de jóvenes portugueses que perdieron la vida en una guerra que no entendieron y en una causa que no era la suya.

Del famoso discurso del viento del cambio, el viento del cambio que soplaba en √Āfrica desde el colonialismo hasta la independencia, presentado al Parlamento sudafricano por el primer ministro brit√°nico Harold Macmilan en 1960, un a√Īo antes del comienzo de la guerra colonial. , se predijo que esta ser√≠a una guerra in√ļtil. Todos los pa√≠ses europeos han descolonizado, excepto Portugal.

Los portugueses y los africanos soportaron el enorme esfuerzo de una guerra caliente que enmarcó el juego de la Guerra Fría entre las superpotencias. Y ese fue, después de todo, el detonante de la revolución del 25 de abril, un movimiento de protesta militar que resultó en una revolución, concebida y dirigida por los militares que se conocieron como los Capitanes de abril, y que serán inmortalizados por el Capitán Salgueiro Maia, a quien también conocí. precisamente el 25 de noviembre de 1975.

Y debemos recordar a los estudiantes portugueses, las familias de los prisioneros del Estado Novo y los prisioneros de guerra, los refugiados pol√≠ticos y todos aquellos que de alguna manera fueron v√≠ctimas de la represi√≥n y la guerra, y aquellos que se opusieron y contin√ļan oponi√©ndose a ella. dictaduras y la abolici√≥n de las libertades.

Ana Gomez

Ana G√≥mez. Naci√≥ en Asturias pero vive en Madrid desde hace ya varios a√Īos. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los especialmente los deportes, estando especializada en deporte femenino y polideportivo. Tambi√©n me considero una Geek, amante de la tecnolog√≠a los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir competiciones deportivas de distinta naturaleza puesto que se trata de una editora con gran experiencia tanto en medios deportivos como en diarios generalistas online. Mi Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/ana.gomez.029   Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

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