Hay luz en la lucha contra Covid-19: historias de personas que fueron curadas





Gigante. El levantador de pesas Ricardo Xavier de Souza, de 41 a帽os, no tiene el apodo para nada. Con 1,85 metros de altura y 127 kilos, es un campe贸n sudamericano de levantamiento de pesas. Fuera del entrenamiento, a 茅l le gusta sacar los autom贸viles y las motocicletas del suelo. En competencias oficiales, ya ha suspendido hasta 250 kilos. A pesar de su trayectoria, Ricardo fue sorprendido por un oponente de peso pesado: el nuevo coronavirus.

Internado el 7 de abril en el Hospital Ana Costa, en Santos (SP), con sospecha de neumon铆a, pas贸 cinco d铆as en Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) y cuatro m谩s en la enfermer铆a. Su condici贸n empeor贸 tanto que, despu茅s de que sus ri帽ones dejaron de funcionar, se someti贸 a dos sesiones de hemodi谩lisis. En un momento, su esposa, Alexandra, escuch贸 de los m茅dicos que las drogas ya no funcionaban.

鈥淢e he enfrentado a todo, desde ahogamiento hasta un accidente automovil铆stico. Pero nada se compara con Covid-19 鈥, dice el levantador de pesas. 鈥淓l d铆a que me dieron de alta, le pregunt茅 al m茅dico por qu茅 me hospitalizaron. Cuando dijo Covid, me ech茅 a llorar y le agradec铆 a Dios por estar vivo 芦.

Bajo la influencia de los sedantes, Ricardo no vio pasar los d铆as. Despu茅s de cinco d铆as de intubaci贸n, cuando el m茅dico le pregunt贸 cu谩nto tiempo hab铆a estado all铆, respondi贸: cinco minutos. Respirar con la ayuda de dispositivos, como el atleta, era uno de los temores del ingeniero Eric C么nsoli, de 41 a帽os.

Fue ingresado en el Hospital S茫o Lucas, en Ribeir茫o Preto (SP), el 24 de marzo, con tos y falta de aire. All铆 pas贸 nueve d铆as, siete de ellos en la UCI. A diferencia de Ricardo, no necesitaba ser sedado o usar respiradores. Pas贸 todo el tiempo consciente, recibiendo ox铆geno a trav茅s de un cat茅ter nasal.





鈥淭uve mucho tiempo para repensar mi vida. Revis茅 conceptos, cuestion茅 prioridades. 驴Es eso realmente lo que quiero para m铆? 鈥, Se pregunt贸. Si Ricardo se perdi贸 el cumplea帽os n煤mero 18 de su hijo Bryan, Eric no podr铆a estar en su m谩s joven, la celebraci贸n del cuarto cumplea帽os de Rafaela. Cuando fue dado de alta el 2 de abril, fue aplaudido por todo el equipo m茅dico. El video gan贸 las redes sociales.

En el tiempo que estuvo confinado en la UCI, Eric solo pod铆a pensar en su esposa e hijas: 鈥溌縀st谩n bien? 驴Recibieron el coronavirus? 驴Podr茅 volver a ver a mi familia? 鈥. Solo pudo relajarse el cuarto d铆a de hospitalizaci贸n, cuando la gerencia del hospital le proporcion贸 un tel茅fono celular y pudo escuchar la voz de los tres.

La profesora universitaria Cristina Yamaguchi, de 55 a帽os, experiment贸 un drama similar. Ella y su esposo, Alzir, participaron en un crucero internacional por el Caribe. El viaje comenz贸 el 8 de marzo en Punta Cana, pero cuatro d铆as despu茅s, se cerraron las fronteras y se prohibi贸 a los pasajeros desembarcar. Desde Guadalupe, solo hab铆a vuelos a Estados Unidos o Europa.

Los d铆as estuvieron confinados en la cabina del barco hasta que la compa帽铆a responsable alquil贸 un avi贸n de regreso a Brasil. En Lages (SC), Cristina ingres贸 en el Hospital Nossa Senhora dos Prazeres. 鈥淟a peor parte fue el aislamiento del hospital. Estuve totalmente incomunicado durante 11 d铆as. El d茅cimo d铆a, obtuve la autorizaci贸n del m茅dico y, con el tel茅fono celular de una enfermera, llam茅 a mi esposo. Fue un alivio 鈥, dice.

Seg煤n los c谩lculos de la OMS, Ricardo, Eric y Cristina son parte de 15% de las personas infectadas con Covid-19 que desarrollan s铆ntomas graves, como falta de aliento, y deben ser hospitalizados. Sin embargo, alrededor del 80% presenta manifestaciones asintom谩ticas o leves, como fiebre y tos, y puede tratarse en casa, con reposo, hidrataci贸n y antipir茅ticos.

鈥淟os que pertenecen al grupo de riesgo, es decir, tienen m谩s de 65 a帽os y tienen alguna comorbilidad, como enfermedades card铆acas, diabetes e hipertensi贸n, son m谩s propensos a la forma grave de la enfermedad. Pero ha habido casos de pacientes j贸venes sin factores de riesgo que han muerto. 驴Por que sucede? Todav铆a no lo sabemos 鈥, dice el infect贸logo Celso Granato, director cl铆nico del Grupo Fleury. 鈥淭odos nosotros, independientemente del grupo de edad o el factor de riesgo, somos vulnerables. Nadie es 100% inmune a las infecciones 鈥, se帽ala.

s铆ntomas de coronavirus de gripe y resfriado

(Tabla: Eduardo Pignata / SALUD es vital)

Si la pandemia fuera una guerra, la doctora Anna Poloni, de 33 a帽os, estar铆a al frente. Ella trabaja en la sala de emergencias de tres hospitales en S茫o Paulo, el epicentro de la enfermedad en Brasil. Anna luch贸 valientemente contra el coronavirus hasta el 18 de marzo, cuando fue diagnosticada.

Con el deterioro de su salud, permaneci贸 dos d铆as en la UCI del Hospital Santa Paula, donde trabaja, y fue atendida por colegas. En total, hubo 16 d铆as de hospitalizaci贸n. 鈥淪er m茅dico no me ayud贸 a lidiar mejor con la situaci贸n. Ten铆a miedo como cualquiera. No tenemos nada sobre superh茅roes 芦, dice.

El 3 de abril, Anna se puso la bata de laboratorio, se colg贸 el estetoscopio alrededor del cuello y volvi贸 a la puerta. Uno de sus temores es, durante el turno, atender a un amigo, pariente o compa帽ero de trabajo. Peor: en ausencia de camas o respiradores, tener que elegir, entre dos o m谩s pacientes, qui茅n es el m谩s grave o qui茅n tiene m谩s posibilidades de sobrevivir, y enviarlo a la UCI. 鈥淢uchas personas no se toman en serio esta enfermedad. No tienen idea de los riesgos que est谩n tomando 鈥, dice.

Familia, transmisi贸n y diagn贸stico.

A diferencia de Anna, el cirujano vascular Douglas Sterzza Dias, de 28 a帽os, no necesitaba ser hospitalizado. A pesar del contacto con el virus, su sufrimiento fue diferente: el impacto de la infecci贸n en la familia. Su madre, Rita, de 55 a帽os, y su abuela materna, Iracema, de 85, no pudieron resistir la enfermedad. Con una historia de diabetes, hipertensi贸n y obesidad, muri贸 en menos de 72 horas. 鈥淎l tratar con pacientes cr铆ticos, la muerte se vuelve natural. Aun as铆, cuando le sucede a personas tan cercanas y en tan poco tiempo, no puede estar preparado. Lloro todos los d铆as 鈥, admite.

El viernes 27 de marzo, estaba sufriendo aislamiento en el hogar cuando recibi贸 una llamada del Hospital S茫o Paulo pidi茅ndole que reconociera el cuerpo de su madre. Desde la morgue, fue solo y con una m谩scara al cementerio Parque dos Pinheiros, en la capital de S茫o Paulo. En el momento del entierro, no ten铆a a nadie con quien abrazar o compartir su dolor. El jueves 2 de abril volvi贸 a trabajar. 鈥淓stamos trabajando al l铆mite. Es una operaci贸n de guerra. La falta de equipo de protecci贸n personal (EPP) es visible. Es cuesti贸n de tiempo antes de que el sistema de salud se derrumbe 鈥, advierte.

En este punto, puede preguntarse: 驴d贸nde y c贸mo obtuvieron tantos brasile帽os el virus Sars-CoV-2? Pero la pregunta, seg煤n los expertos, ha perdido su significado desde el difusi贸n comunitaria del pat贸geno se ha extendido a ciudades y naciones. Las medidas de aislamiento y protecci贸n tienen su raz贸n de ser: hoy, el coronavirus puede estar literalmente en todas partes y, en teor铆a, cualquier ciudadano que circule corre el riesgo de ser diagnosticado con 茅l.

Uno de los momentos m谩s tensos entre quienes lo tomaron, por cierto, es la confirmaci贸n del diagn贸stico. Esto es lo que garantiza la abogada de 48 a帽os Daniela Teixeira. Cuando dio positivo el 16 de marzo, sinti贸 que el piso se abr铆a bajo sus pies. 芦Es un momento de terror, casi una frase禄, compara.

Daniela cree que contrajo el virus a principios de marzo en un congreso en Fortaleza. Una semana despu茅s, incluso asintom谩tica, decidi贸 hacerse la prueba. No hubo otro. Fue puesta en cuarentena, junto a su esposo y sus dos hijos, de 17 y 6 a帽os, en Brasilia. 芦No poder ba帽ar al m谩s joven fue la parte m谩s triste禄, dice. Durante el confinamiento, restringi贸 el tiempo dedicado a las redes sociales y reanud贸 algunos pasatiempos, como escuchar m煤sica, series de marat贸n y jardiner铆a.

El 24, volvi贸 a tomar el examen. Esta vez, ella se recuper贸. 鈥淣o hay control sobre nada. Cuando tiene gripe, no hay error: en unos siete d铆as, todo est谩 bien. Con Covid-19, no sabes lo que va a pasar en media hora. Es desesperado 鈥, recuerda.

Para aquellos que se infectan con el coronavirus, hay dos tipos de 芦descarga禄: de laboratorio y cl铆nica. En el laboratorio, Las pruebas detectan la presencia de anticuerpos y la ausencia del virus. En la cl铆nica, los s铆ntomas han estado ausentes por alg煤n tiempo. La doctora Raquel Stucchi, consultora de la Sociedad Brasile帽a de Enfermedades Infecciosas (SBI) y profesora de la Universidad Estatal de Campinas (Unicamp), explica que si el paciente ha estado sin s铆ntomas durante m谩s de siete d铆as, como fiebre o tos, ya puede considerarse curado. . Sin embargo, a煤n puede transmitir el virus.

鈥淚dealmente, hasta 14 d铆as despu茅s del inicio de los s铆ntomas, el paciente no sale de la casa porque tiene un mayor riesgo de transmisi贸n. Si tiene que irse, es importante que use una m谩scara 鈥, recomienda el infect贸logo.

Aunque se relaciona con fiebre, tos y dificultad para respirar, la enfermedad puede causar repercusiones que ni siquiera podemos imaginar. Para Julio Brandino, empleado de una multinacional, lo que m谩s llam贸 la atenci贸n fue el extremo falta de apetito y ya no probar la comida.

脡l, que tiene 78 a帽os y jug贸 f煤tbol antes de la pandemia, ingres贸 en el Hospital S茫o Luiz en S茫o Caetano do Sul (SP), donde recibi贸 ox铆geno pero, afortunadamente, no necesit贸 una UCI. 芦Despu茅s de que el apetito regres贸, sent铆 que mi cuerpo reaccionaba y mejoraba todos los d铆as禄, dice Julio, quien agradece a los profesionales de la salud no solo por su recuperaci贸n sino por aliviar la soledad del aislamiento.

Adem谩s de la soledad, hay muchos temores al enfrentar a Covid-19: contaminar a la familia, necesitar hospitalizaci贸n y no tener una cama disponible, tener una secuela … Al principio, la abogada Renata Berenguer, de 30 a帽os, sospechaba que la dificultad para La respiraci贸n que sentiste en un vuelo camino a casa, en Recife, fue sinusitis. Estaba equivocado.

Incluso con s铆ntomas leves, fue puesto en cuarentena mientras esperaba el resultado de la prueba. 鈥淐uando sal铆 positivo, la ansiedad dio paso a la desesperaci贸n:鈥 驴Por qu茅 yo, Dios m铆o? 驴Qu茅 hice mal? 芦, Se pregunt贸.

Viviendo sola, ella dice que fue dif铆cil enfrentar el aislamiento. Dorm铆 mal, llor茅 mucho. 鈥淩ealmente extra帽茅 a mis padres. Dales un Abrazo. Estas son cosas simples que, a diario, no valoramos 芦.

Pronto se dio cuenta de que la enfermedad era traicionera. A veces parece que todo va a mejorar; pronto, hay una reca铆da. Una vez, se despert贸 con tanto dolor de cabeza que apenas logr贸 salir de la cama. 芦Pens茅 que iba a morir.禄 Fue entonces cuando abri贸 la Biblia y ley贸 el pasaje del Nuevo Testamento que compara la fe con una semilla de mostaza. Comenz贸 a rezar y se qued贸 dormido. 鈥淪i puedes, qu茅date en casa. El aislamiento es un acto de amor 鈥, predica.

Vive la aislamiento social Es, de hecho, uno de los mayores desaf铆os para los brasile帽os que se infectaron. Si ya es dif铆cil para los que viven solos, 驴qu茅 pasa con los que comparten una casa de tres pisos con su madre, dos hijas, dos yernos y un nieto? Es el caso de la jubilada Maria Rosentina, de 65 a帽os, una de las 700,000 personas que viven en Rocinha, en R铆o de Janeiro, el barrio marginal m谩s grande de Sudam茅rica. 鈥淓l espacio es muy peque帽o. Hay humedad y falta de ventilaci贸n 鈥, describe.

Cuando dio positivo, gracias al proyecto Favela sin Corona, intent贸 aislarse en una de las habitaciones. No consigui贸. Como el ba帽o era para todos, la forma era limpiarlo con la mayor frecuencia posible con cloro y desinfectante. Cuando hubo alguna duda, llam贸 a la plataforma Mission Covid, que ofrece asistencia gratuita a la poblaci贸n. Tres veces a la semana, ella compraba en uno de los mercados comunitarios. 鈥淓staba aterrorizado de ser hospitalizado. Estar solo en la habitaci贸n es horrible. En el hospital, ni siquiera hablas de eso 鈥, dice.

Testimonios de quienes vivieron con el coronavirus

鈥淟a gente no se toma la enfermedad en serio. No entienden los peligros en los que se encuentran y cu谩nto est谩n exponiendo a las personas que aman. Todav铆a no hay vacuna ni tratamiento. Por ahora, las 煤nicas formas de protegernos son el aislamiento social y las medidas de higiene. Es catastr贸fico lo que hace este virus. Una ruleta rusa. No se puede saber qui茅n se pondr谩 serio. Hay una mayor probabilidad de que las personas vulnerables presenten condiciones m谩s severas, pero hemos observado a los j贸venes en una situaci贸n cr铆tica. Entonces, lo que pido es: no descuides el aislamiento. Cuanta menos gente en la calle, menos servicios de salud estar谩n sobrecargados. Si las personas no se quedan en casa, la situaci贸n ser谩 cr铆tica pronto. Como no estamos evaluando a todos los sospechosos, el n煤mero de casos debe ser mayor que el oficial 芦.

Anna Poloni, doctora, 33 a帽os.

鈥淰olv铆 a trabajar tan pronto como fui liberado por los infect贸logos. Solo puedo pensar en ayudar a los dem谩s. No quiero que otras familias pierdan a sus seres queridos. Estamos trabajando cada vez m谩s cerca del l铆mite y en una operaci贸n de guerra. Todos estamos cansados, magullados … La falta de equipo de protecci贸n personal (EPP) es visible. Las camas se gestionan de la mejor manera posible, pero sabemos que son finitas. Es cuesti贸n de tiempo que el sistema de salud se derrumbe. Creo que las personas solo comenzar谩n a darse cuenta de la triste realidad cuando estas muertes dejen de ser solo n煤meros y se conviertan en nombres conocidos. Cuando tienen tu apellido. Es triste, pero el ser humano tiende a aprender solo cuando atraviesa alg煤n sufrimiento. Veamos esto. Funcionar谩, pero necesitamos estar juntos 芦.

Douglas Sterzza Dias, m茅dico, de 28 a帽os, perdi贸 a su madre y su abuela por Covid-19

鈥淓n Brasil, estamos transformando un problema de salud p煤blica en la tercera vuelta de las elecciones. Eso es triste. Era hora de que Brasil se uniera contra el virus. No tiene sentido utilizar la ideolog铆a pol铆tica para negar una realidad. Es ignorancia sin medida negar la virulencia de esta pandemia. No creo que salgamos mejor de esto. Esto no es lo que hemos visto. Al principio, vimos personas muy agresivas corriendo a los supermercados para comprar lo que encontraron por delante. Espero que, con el tiempo, las personas tengan un poco m谩s de empat铆a y amor por los dem谩s. Tambi茅n espero que la humanidad se tome un momento para pensar hacia d贸nde va. Por otro lado, soy optimista sobre el futuro de la medicina. Los m茅dicos est谩n arriesgando sus vidas para atender a los pacientes. Tengo fe en que, pronto, encontrar谩n una vacuna para terminar con este virus 芦.

Daniela Teixeira, abogada, 48 a帽os.

Un famoso con coronavirus y prejuicio

Fue para superar el encierro que el cantante Dinho Ouro Preto, de 56 a帽os, cre贸 un 芦diario virtual禄. Desde que fue diagnosticado el 25 de marzo, el cantante principal de Capital Inicial ha utilizado las redes sociales para compartir sus dilemas y experiencias. 芦Ante algo tan abrumador, el poder de la empat铆a se est谩 moviendo禄, agradeci贸 el 18 de abril. A lo largo de las semanas, Dinho afirm贸 haber peleado una batalla implacable.

芦Siento que mi cuerpo est谩 en guerra禄, escribi贸 el 26 de marzo. 鈥淓ste virus est谩 a tiro de piedra. Nunca he atrapado algo tan fuerte. Y mira, ya tengo muchas cosas 鈥, agreg贸, tres d铆as despu茅s, refiri茅ndose a episodios de H1N1 y dengue que ya enfrentaba. Ahora recuperado, recuerda estar particularmente asustado por la fiebre ininterrumpida y la dificultad para respirar.

Pero no todos, como Dinho, reciben expresiones de afecto y solidaridad. El cirujano pl谩stico Ant么nio Carlos Minuzzi Filho, de 36 a帽os, revela otra faceta de la pandemia: el prejuicio. Durante su cuarentena en Porto Alegre (RS), 茅l y su familia fueron blanco de intolerancia por parte de algunos vecinos. 芦La gente quer铆a que sali茅ramos del edificio禄, dice.

Para el infect贸logo Alberto Chebabo, de Dasa, esto no tiene sentido. 鈥淓l paciente que est谩 curado no tiene riesgo de contaminar a nadie m谩s. No menos importante porque una gran parte de la poblaci贸n, alrededor del 70%, se infectar谩. Algunos con condiciones m谩s graves, otros m谩s ligeros 鈥, explica.

Tras recuperarse de la infecci贸n, Ant么nio Carlos da dos consejos a quienes dieron positivo: 芦No te desesperes禄 y 芦No subestimes el virus禄. 鈥淪i los s铆ntomas son leves, qu茅dese en casa. Pero, si la situaci贸n empeora, no lo piense dos veces: busque atenci贸n m茅dica 鈥, aconseja. Aqu铆 est谩 el consejo de qui茅n sobrevivi贸 a Covid-19.

cuidado despu茅s de covid

(Ilustraciones: Eduardo Pignata / SALUD es vital)


Ana Gomez

Ana G贸mez. Naci贸 en Asturias pero vive en Madrid desde hace ya varios a帽os. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los especialmente los deportes, estando especializada en deporte femenino y polideportivo. Tambi茅n me considero una Geek, amante de la tecnolog铆a los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir competiciones deportivas de distinta naturaleza puesto que se trata de una editora con gran experiencia tanto en medios deportivos como en diarios generalistas online. Mi Perfil en Facebook:聽https://www.facebook.com/ana.gomez.029   Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

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