Hace 10 a帽os, tensas negociaciones impregnaron la explosiva revelaci贸n de WikiLeaks





El 29 de noviembre de 2010, el hoja se convirti贸 en el sexto veh铆culo del mundo en publicar una de las mayores filtraciones de la historia del periodismo. En la primera p谩gina de ese lunes dec铆a: 芦Brasil disfraz贸 la lucha antiterrorista, dice Estados Unidos禄.





El mismo d铆a, los peri贸dicos Der Spiegel, Le Monde, The New York Times, The Guardian y El Pa铆s publicaron titulares sobre los 251.287 cables diplom谩ticos del Departamento de Estado de EE. UU. Que destrozaron la pol铆tica interna de m谩s de 170 pa铆ses en la primera d茅cada del siglo XXI. .

La historia de como hoja se convirti贸 en socia por primera vez e involucr贸 largas discusiones con Julian Assange, fundador de WikiLeaks, en la fr铆a mansi贸n de Ellingham Hall en el norte de Inglaterra, donde un grupo de j贸venes periodistas, desarrolladores y abogados cre铆an que estaban cambiando el mundo.

Assange se hab铆a puesto en contacto conmigo porque trabajaba con el Centro de Periodismo de Investigaci贸n (CIJ), entonces vinculado a la City University de Londres.

El escenario parec铆a trasplantado de la serie 鈥淭he Crown鈥. La casa grande estaba rodeada de pastos, razas de fais谩n, palomas blancas y ponis. Nada m谩s llegar, diez d铆as antes de la publicaci贸n, me llam贸 la atenci贸n el contraste entre el ambiente tradicional, de lujo decadente, y la parafernalia esparcida por el piso alfombrado y las mesas de madera: peque帽as laptops, CPUs, bater铆as, celulares, cables y m谩s cables.

芦Este es un buen lugar禄, explic贸 Assange, 芦porque estamos en una propiedad rural, por lo que no hay nada alrededor. Ninguna fuerza de seguridad puede entrar sin una orden judicial. Y se vuelve m谩s dif铆cil hacer tapping 芦.

A su orden, todos los tel茅fonos m贸viles se apagaron y se quitaron las bater铆as; nadie pod铆a ponerse en contacto con familiares o conocidos. Todas las computadoras port谩tiles estaban 鈥渂lindadas鈥 a primera hora de la ma帽ana. Internet siempre fue muy lento debido a la navegaci贸n encriptada y se usaba solo cuando era necesario.





Tal precauci贸n trajo un gran problema: c贸mo proponer al hoja 驴Una asociaci贸n de esta magnitud sin siquiera un tel茅fono celular? La soluci贸n fue intentar contactar con Fernando Rodrigues, en ese momento reportero especial y director de Abraji (Asociaci贸n Brasile帽a de Periodismo de Investigaci贸n), quien conoc铆a el trabajo de WikiLeaks. Pero me llevar铆a unos d铆as hablar con 茅l a trav茅s de un chat de Facebook.

Hab铆a un acuerdo exclusivo con los cinco principales diarios del mundo, pero para m铆 eso tra铆a un problema: Lula dejaba la Presidencia y, aunque el nuevo gobierno era de continuidad, en ese momento nadie garantizaba que los ministros que aparec铆an en los telegramas fueran mantenido.

Assange compr贸 la pelea. Se articul贸 con El Pa铆s, quien inicialmente acord贸 traer a un socio brasile帽o a la mesa. Pero se encontr贸 con una gran resistencia de otros peri贸dicos, especialmente del Guardian. Despu茅s de ir a Londres para negociar con los editores de la publicaci贸n brit谩nica, regres贸 a la casa destrozada. Le cost贸 tragarse los cinco veh铆culos para determinar qu茅 hacer o no hacer con los documentos.

Decidimos enviar solo algunos de ellos al d铆a a Fernando Rodrigues, seleccionado por m铆. La semana siguiente, regresar铆a a Brasil y podr铆a entregar el archivo completo al hoja y el diario O Globo. Assange insisti贸 en que hay al menos dos veh铆culos en cada pa铆s. Esto provocar铆a que se contaran diferentes 谩ngulos de la misma historia.

Al mismo tiempo, escrib铆a informes basados 鈥嬧媏n los mismos documentos para el sitio web de WikiLeaks; meses despu茅s, continuar铆a este trabajo de an谩lisis de documentos cuando cofund茅 Ag锚ncia P煤blica, la primera agencia de periodismo de investigaci贸n del pa铆s, con la periodista Marina Amaral.

El asedio se cerr贸 r谩pidamente. En la semana del lanzamiento, Interpol emiti贸 una orden de registro internacional para arrestar a Assange ya que se le buscaba en Suecia para ser interrogado en un caso de delitos sexuales; luego, Hillary Clinton, secretaria de Estado de Estados Unidos en ese momento, comenz贸 a llamar a los gobiernos aliados, disculp谩ndose por adelantado.

Al mismo tiempo, el gobierno estadounidense ya estaba avivando la acusaci贸n principal contra WikiLeaks: que publicar los documentos pondr铆a en riesgo a sus informantes. Assange luego envi贸 un emisario de confianza a la embajada estadounidense en Londres para solicitar que se enviaran los nombres de todas las personas que deber铆an ser protegidas; no obtuve respuesta.

La noticia de la filtraci贸n comenz贸 a aparecer en varios peri贸dicos. Fernando Rodrigues me escribi贸 un seco correo electr贸nico: 鈥淟l谩mame鈥. Seg煤n informaci贸n confiable, la filtraci贸n saldr铆a el d铆a 26, y el hoja se necesitar铆a una primicia, jerga para indicar cu谩ndo otro veh铆culo puede publicar informaci贸n exclusiva primero.

Fue uno m谩s de los trucos del Departamento de Estado estadounidense, en un intento por crear redadas entre los veh铆culos que aceptaron colaborar desde el principio. Lo convenc铆 de que recibir铆a los documentos y que no habr铆a agujeros. Yo promet铆. Y esperaba que fuera cierto.

Mantener el embargo para la publicaci贸n se volvi贸 cada vez m谩s dif铆cil. El domingo 28 de noviembre, tres horas antes de lo previsto, dej贸 de funcionar. Escuch茅 gritos en la sala: 芦The Guardian se va a aburrir禄, 芦El Pa铆s quiere publicar禄. Finalmente El Pa铆s dio a conocer la noticia, seguido de los dem谩s como una inundaci贸n.

El primer 芦paquete禄 de documentos que envi茅 a hoja mostr贸 que, a trav茅s de pistas del FBI, la polic铆a brasile帽a arrest贸 a sospechosos de terrorismo y los acus贸 de otros delitos 芦para no llamar la atenci贸n de la prensa禄. Fernando Rodrigues respondi贸: 鈥溌縋ero es eso? 驴No hay nada m谩s fuerte? 鈥.

La decepci贸n estaba justificada. Los documentos trajeron tantas revelaciones vergonzosas en tantos pa铆ses: en T煤nez, la informaci贸n sobre la corrupci贸n llev贸 al derrocamiento del gobierno; Suecia traicion贸 su supuesta neutralidad en conversaciones privadas; Estados Unidos espiaba en la ONU a varios l铆deres mundiales, mientras que lo que ten铆amos de Brasil era el retrato de un Itamaraty independiente y orgulloso.

Aun as铆, hubo historias sabrosas, como la cercan铆a del entonces ministro de Defensa, Nelson Jobim, llamado 鈥渁t铆picamente militante鈥 a favor de los estadounidenses. Otros temas importantes fueron el inter茅s de los estadounidenses por la seguridad del Mundial y los Juegos Ol铆mpicos y por el descubrimiento del pre-sal.

Diez a帽os despu茅s, todav铆a es dif铆cil entender el impacto que la filosof铆a radical de WikiLeaks ha tenido en el mundo. Las protestas masivas lideradas por j贸venes que tuvieron lugar en los a帽os siguientes estuvieron muy influenciadas por el mensaje de que en la era de Internet, la transformaci贸n de la sociedad estaba al alcance de todos.

Tambi茅n es innegable que los grupos de ultraderecha se aprovecharon de esta energ铆a que requiri贸 cambios para elegirse y erosionar la democracia desde adentro.

Assange of Freedom of Information de Robin Hood, que recibi贸 documentos ultrasecretos de los poderosos para distribuirlos a quienes no ten铆an informaci贸n, fue ignorado por la prensa a la que distribuy贸 tantas primicias.

El caso de delitos sexuales en Suecia se ha derrumbado; aun as铆, pas贸 siete a帽os exiliado en la embajada de Ecuador. El a帽o pasado fue arrestado por el Reino Unido por violar su libertad condicional.

Estados Unidos busca hoy la extradici贸n por 17 cargos bajo la Ley de Espionaje, 16 de los cuales se refieren a la publicaci贸n de documentos secretos. El caso ser谩 escuchado en los tribunales brit谩nicos en enero. Si es extraditado, ning煤n periodista estar谩 seguro si publica secretos del gobierno de Estados Unidos.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac铆 en Cuba pero resido en Espa帽a desde muy peque帽ito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes茅 por el periodismo y la informaci贸n digital, campos a los que me he dedicado 铆ntegramente durante los 煤ltimos 7 a帽os. Encargado de informaci贸n pol铆tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:聽https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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