Guerrillas colombianas atraen menores en la frontera venezolana, dice ONG





Entre Venezuela y Colombia, hay siete cruces fronterizos oficiales. Y al menos 300 irregulares.
Muchos de ellos est谩n controlados por la polic铆a venezolana, que libera el boleto a trav茅s de sobornos, y la guerrilla colombiana, que en algunos puntos solo permite el acceso a su territorio si el inmigrante lleg贸 all铆 con una indicaci贸n personal.





Esta informaci贸n es parte de un informe publicado el jueves (8) por Human Rights Watch, una organizaci贸n que visit贸 la regi贸n del Catatumbo de Colombia en abril. All铆, tres grupos de guerrilleros compiten por tierras donde hay plantaciones de coca, intimidan a los residentes y se aprovechan.
Refugiados venezolanos.

Hay alrededor de 25,000 venezolanos en la regi贸n, seg煤n estimaciones de la ONU. Catatumbo se encuentra en las afueras de C煤cuta, la ciudad fronteriza donde el l铆der opositor Juan Guaid贸 intent贸 sin 茅xito forzar la entrada de alimentos y medicinas a Venezuela en febrero.

Trabajar en plantaciones de coca atrae a los venezolanos, pero solo son aceptados como empleados si tienen una referencia del local. Y si el extranjero comete un delito, el castigo se le dar谩 a la persona que lo nombr贸.

Los venezolanos, sin opciones de trabajo, terminan en la prostituci贸n, que a menudo ocurre bajo la supervisi贸n de la guerrilla. HRW vio burdeles con las iniciales de un grupo pintadas en la puerta.

Como muchos venezolanos no tienen permisos de trabajo en Colombia, temen denunciar el abuso y la deportaci贸n.

"Con el acuerdo de paz de 2016 y la desmovilizaci贸n de las FARC, hubo un vac铆o de poder que no fue ocupado por el gobierno", dice Patricia (no es su nombre real), una de las autoras del informe, que solicit贸 el anonimato ya que pronto regresar谩 a la regi贸n para buscar nuevos acciones





"Entonces, el Ej茅rcito de Liberaci贸n Nacional (ELN) y el Ej茅rcito de Liberaci贸n Popular (EPL) dominaron el 谩rea". El tercer grupo est谩 formado por los restos de las FARC.

El conflicto entre la guerrilla y el ej茅rcito colombiano se ha intensificado desde principios de 2018. El informe se帽ala que, antes del fin oficial de las FARC, los tres grupos dividieron sus actividades en la regi贸n de manera m谩s o menos pac铆fica, pero con el vac铆o de poder. , las milicias comenzaron una batalla para decidir qui茅n tomar铆a el control.

Se estima que el ELN tiene alrededor de 400 guerrilleros en la regi贸n y el ELP, 200. Tambi茅n hay unos 70 ex miembros de las FARC que no han abandonado la lucha armada.

HRW habl贸 con unas 80 personas y revis贸 m谩s de 500 registros oficiales de abuso y delincuencia. Seg煤n la entidad, el clima de violencia afecta fuertemente la rutina de los residentes. Por miedo o amenazas, m谩s de 40,000 han abandonado la regi贸n desde 2017, seg煤n cifras del gobierno.

En 2018, al menos 231 personas fueron asesinadas. Es com煤n que un grupo mate a alguien por sospechar colaboraci贸n con una milicia rival o el gobierno.

Uno de los puntos m谩s delicados es el intento de atraer a ni帽os y j贸venes a la guerra de guerrillas, ya sea en la lucha armada o en el trabajo de plantaci贸n.

En marzo, por ejemplo, los miembros del ELN fueron a una escuela en el Catatumbo rural para reclutar estudiantes mayores de 12 a帽os.

Los padres que intentaron evitar que sus hijos se convirtieran en guerrilleros fueron expulsados 鈥嬧媎e sus tierras.

Tambi茅n hay informes de al menos 37 delitos sexuales. En un caso, a partir de 2017, una joven fue llamada a una reuni贸n con miembros de EPL porque un pariente estar铆a en peligro. Una vez all铆, fue golpeada y violada por cuatro hombres. D铆as despu茅s, los atacantes llegaron a su casa y le exigieron que no denunciara el ataque.

El escenario de violencia tambi茅n incluye la instalaci贸n de minas terrestres. En febrero, durante un partido de f煤tbol, 鈥嬧媢n maestro fue a buscar la pelota desde el suelo cercano y termin贸 pisando una mina. La explosi贸n le hizo perder un pie.

En los pueblos peque帽os, los guerrilleros a menudo reparten folletos con 贸rdenes y convocan reuniones con los residentes para hacer cumplir sus reglas, como no adherirse a los programas que fomentan los cultivos de coca a los alimentos. Quienes desobedecen pueden ser expulsados, secuestrados o quemar las plantaciones y propiedades.

HRW acusa al gobierno colombiano de omitirlo. 鈥淚ncluso si aparece un cad谩ver en la calle, las autoridades no hacen nada. La sensaci贸n es que no hay tierra de nadie ", dice Patricia.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac铆 en Cuba pero resido en Espa帽a desde muy peque帽ito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes茅 por el periodismo y la informaci贸n digital, campos a los que me he dedicado 铆ntegramente durante los 煤ltimos 7 a帽os. Encargado de informaci贸n pol铆tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:聽https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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