Guardar el capitalismo de los capitalistas





La intervención del historiador holandés Rutger Bregman en el Foro Económico Mundial, reunido, como habitualmente, a finales de enero en Davos, causó escándalo entre los participantes en el evento y amplia divulgación en las redes sociales.





Bregman argument√≥ que los escasos impuestos pagados actualmente por los poseedores de grandes fortunas, fruto de un tan creativo y perverso sistema de ingenier√≠a fiscal, conocido eufemismo de fuga al fisco, es factor de acentuaci√≥n de las desigualdades, as√≠ como de disminuci√≥n de los ingresos potenciales del Estado, priv√°ndolo de los recursos necesarios para la inversi√≥n p√ļblica y el cumplimiento satisfactorio de sus funciones soberanas y sociales, s√≥lo posibles mediante la tasaci√≥n progresiva de los rendimientos efectivamente ganados.

El papel desempe√Īado por el Estado en la reconstrucci√≥n de Europa devastada por la II Guerra Mundial, sostenido por impuestos tanto m√°s elevados cuanto mayor la fortuna y la propiedad, y que permiti√≥ la estabilidad y la prosperidad generales en el Viejo Continente.

La globalización de los movimientos de capitales entretanto generalizada, que propicia el nomadismo de la riqueza o su fijación en paraísos fiscales, descompuso a los que más fortuna tienen el compromiso ético de contribuir en la medida de sus ingresos para el beneficio de la comunidad, normalizando tal conducta, forma tal que las palabras de Bregman sonaron exóticas a los oídos millonarios que lo escuchaban.

La pérdida del sentido ético es, sin duda, uno de los grandes problemas del capitalismo actual, promoviendo una obscena concentración de riqueza, no sólo por la fuga a los deberes fiscales, sino también por una creciente brecha de ingresos.

De hecho, la tendencia estancada de los salarios y la inestabilidad del mercado de trabajo también han contribuido a la acentuación de esta desigualdad, necesariamente generadora de frustración, sobre todo entre los más jóvenes, a los que la formación y la movilidad en el mercado de trabajo se presentaron como condiciones la futura mejora de la vida, la mejora que parece no llegar, cada día que pasa, el futuro se hace presente y quiere que la inversión en la calificación, el cambio de empleo, no produzca los efectos prometidos.

Por lo tanto, son condenados a vivir en la "economía de la esperanza", expresión usada por la académica Giulia Mensitieri para caracterizar las expectativas profesionales nunca cumplidas de los jóvenes creadores que trabajan para las grandes empresas de moda, tema de su tesis de doctorado, pero que es extensible a muchos otros sectores profesionales. La consolidación de un proyecto de vida y el deseo, natural y legítimo, de tener casa o constituir una familia, se han convertido en verdaderos lujos, cada vez más difíciles de alcanzar.





Porque, como dice el adagio popular, quien espera desesperación, a la frustración sentida por las nuevas generaciones puede bien suceder la insatisfacción, alimento de los populismos, de izquierda y de derecha, ambos convenientemente anti-plutocráticos y anti-elitistas, generadores de conflictos y, inestabilidad, factores que comprometen sobremanera la economía de mercado.

Retomando la reflexión de Rutger Bregman, ésta no tiene por finalidad poner fin al capitalismo, sino salvarlo. Desafortunadamente, la miopía de aquellos que observan el mundo desde una estación de esquí en Suiza puede ponerlo en peligro.

El autor escribe de acuerdo con la antigua ortografía.

Ana Gomez

Ana G√≥mez. Naci√≥ en Asturias pero vive en Madrid desde hace ya varios a√Īos. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los especialmente los deportes, estando especializada en deporte femenino y polideportivo. Tambi√©n me considero una Geek, amante de la tecnolog√≠a los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir competiciones deportivas de distinta naturaleza puesto que se trata de una editora con gran experiencia tanto en medios deportivos como en diarios generalistas online. Mi Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/ana.gomez.029   Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

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