Flexitarismo: para un mayor equilibrio y conciencia en la alimentación





Ni ocho ni ochenta. La expresión que no define extremos se puede aplicar a flexitarismo. El término traduce una nueva concepción del consumo de alimentos, que ha ido ganando cada vez más adeptos en todo el mundo. Aunque el nombre suena un poco extraño, los flexitarianos siguen una dieta simple: ni totalmente vegano ni vegetariano, ni puramente carnívoro o centrado en productos animales.





La dieta flexible busca el equilibrio. Mientras que los que adoptan el modelo a base de plantas eliminan ingredientes como la leche, la carne y los huevos, los flexitarianos siguen una dieta básicamente vegetariana, pero finalmente consumen carne. Uno de los puntos positivos es que el menú se puede personalizar. Hay quienes comen carne solo una vez a la semana, y quienes eligen dos o tres comidas con alimentos de origen animal.

La reducción del consumo de carne puede tener varias motivaciones. A algunas personas simplemente no les gusta el sabor, otras quieren volverse vegetarianas o veganas y usan esta dieta como una forma de transición. Sin embargo, me doy cuenta de que la motivación para adherirse al flexitarismo tiene tres pilares principales: salud, equilibrio y sostenibilidad. La salud sigue al mayor objeto de deseo. El equilibrio viene como consecuencia. Y el medio ambiente también gana, después de todo, la producción de carne consume mucha agua y otros recursos naturales.

Incluso los grandes productores de carne lo saben. En un reciente congreso, que reunió a empresas alimentarias, representantes de las principales marcas del sector cárnico mostraron un panorama de futuro en el que la proteína puede faltar en el planeta para el 2050 si no hay flexibilidad en el consumo de productos animales. En otras palabras, el flexitarismo (y a base de plantas) puede ser la solución contra escasez de alimentos.

El término «flexitariano» no es nuevo. Fue creado en la década de 1990 por el experto en alimentos estadounidense Dawn Jackson Blatner, autor del libro. La dieta flexitariana (haga clic para comprar). Pero en la última década se ha vuelto más popular, lo que refleja una fuerte tendencia de consumo. Actualmente, el mercado de productos de origen vegetal es amplio y vigoroso y no ha hecho más que evolucionar. Hace cinco años, las primeras leches a base de vegetales se elaboraron con anacardos, y los clientes eran básicamente veganos y alérgicos a la proteína de la leche de vaca.

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En este nuevo contexto, es cada vez más frecuente escuchar a personas que dejaron de consumir leche animal y relatar cosas como «Me siento más ligero, menos hinchado». Al incluir una gama más amplia de verduras, frutas y otros productos de origen vegetal en cada comida, terminamos descubriendo una variedad de alimentos increíble y logrando un equilibrio de salud positivo.





Desde el punto de vista nutricional, hoy se sabe que es posible mantener una dieta rica y equilibrada, con ingesta adecuada de proteínas, sin el consumo de carne. En caso de duda, consulte a un nutricionista para organizar las sustituciones en el menú.

Ni siquiera el sabor, que alguna vez fue un obstáculo, puede servir de excusa para no flexibilizar la dieta. Actualmente, los productos vegetales nada tienen que ver con textura, cremosidad y sabor a los de origen animal. Las hamburguesas de verduras son cada vez más populares. Los productores se esfuerzan por ofrecer algo tan bueno y nutritivo como el original. ¡Es todo un desafío!

Pero vale la pena quedarse ojo en las etiquetas. No todo lo que se dice que es natural es de hecho natural. Es necesario prestar atención a los ingredientes, porque hay varios productos que se venden como naturales y están sobreprocesados ​​y llenos de conservantes. La dieta saludable, y esto se aplica al flexitarismo, debe ser lo más natural posible.

Finalmente, una gran ventaja de la dieta flexible es la lado social, que prescinde de la necesidad de llevar “lonchera” en la cena con amigos que no siguen el mismo principio dietético. La flexibilidad, después de todo, es una cualidad bienvenida no solo para la comida, sino para la vida en general. El equilibrio es flexible… y la salud y el medio ambiente están agradecidos.

* Rodrigo Carvalho es cofundador y director de Positive Brands, la empresa detrás de las marcas A Tal da Castanha e Isotônico Jungle.

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Ana Gomez

Ana Gómez. Nació en Asturias pero vive en Madrid desde hace ya varios años. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los especialmente los deportes, estando especializada en deporte femenino y polideportivo. También me considero una Geek, amante de la tecnología los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir competiciones deportivas de distinta naturaleza puesto que se trata de una editora con gran experiencia tanto en medios deportivos como en diarios generalistas online. Mi Perfil en Facebook: https://www.facebook.com/ana.gomez.029   Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

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