Fiebre proteica





El huevo, la carne y los frijoles son los primeros alimentos que se recuerdan cuando se trata de prote√≠na. Pero un vistazo a los estantes de los supermercados revela que los panes y las galletas, los grandes √≠conos de los carbohidratos, son las nuevas fuentes de este nutriente. Adem√°s de ellos, el chocolate, el yogur, las vitaminas y las barritas, entre otros productos, cuentan con la incorporaci√≥n del ingrediente en sus envases. ¬ęEsta tendencia es global y acerca un poco del mundo del fitness a la vida cotidiana¬Ľ, eval√ļa la nutricionista Cynthia Antonaccio, de la consultora Equilibrium Latam. El ingeniero de alimentos Guilherme Miranda Tavares, profesor de la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp), en el interior de S√£o Paulo, coincide: ‚ÄúLa incorporaci√≥n de prote√≠na llega para atender la demanda diaria de art√≠culos m√°s saludables y pr√°cticos‚ÄĚ.





Los datos proporcionados por las empresas Tetra Pak y Nielsen registran un aumento del 220% en el consumo de productos con alto contenido proteico, como las bebidas, en los primeros seis meses de este a√Īo en comparaci√≥n con el mismo per√≠odo de 2019. Tribunal inquisitorial que lleva algunos a√Īos acosando carbohidratos y grasas.

De hecho, llena el espacio de este d√ļo, que a menudo termina excluido de los men√ļs, injustamente, seg√ļn los expertos. Dejando de lado los radicalismos, el papel de las prote√≠nas en el mantenimiento del peso es primordial. Existe evidencia de que favorece la liberaci√≥n de sustancias que interfieren con el sistema nervioso inhibiendo el hambre. ‚ÄúDe esta forma prolonga la sensaci√≥n de saciedad‚ÄĚ, explica la nutricionista T√Ęnia Rodrigues, directora de RG Nutri, en S√£o Paulo.

De ah√≠ la idea de la industria de desarrollar art√≠culos que se alimenten con el nutriente y que puedan incorporarse desde bocadillos intermedios hasta comidas abundantes. La tendencia est√° en l√≠nea con nuevos estudios, que sugieren dividir el consumo de prote√≠nas para asegurar su mejor uso. ‚ÄúCon la disponibilidad de alimentos diferenciados, como barras, bebidas l√°cteas, yogures, entre otros, es posible cubrir las necesidades a lo largo del d√≠a‚ÄĚ, dice Antonio Herbert Lancha Jr., coordinador del Laboratorio de Nutrici√≥n y Metabolismo Aplicado a la Actividad Motora de Universidad de S√£o Paulo (USP). La elecci√≥n depende del cliente.

Los expertos enfatizan, sin embargo, que la idea no es extrapolar en cantidad. Incluso para una sustancia tan aclamada, las exageraciones nunca son bienvenidas. El abuso puede incluso contribuir al aumento de peso. Ver: las porciones adecuadas var√≠an seg√ļn la etapa de la vida y las particularidades de la rutina de cada individuo. Investigaci√≥n reciente, publicada en la revista cient√≠fica Avances en nutrici√≥n, ha llamado la atenci√≥n en este sentido. Un equipo de la Universidad Purdue, en Estados Unidos, analiz√≥ m√°s de 1.500 estudios sobre el tema y concluy√≥ que exceder la dosis no trae beneficios adicionales.

El mensaje de los estudiosos es que comer m√°s prote√≠nas de las necesarias no altera la composici√≥n corporal cuando la actividad f√≠sica est√° fuera de la agenda. Es decir, los m√ļsculos no rebotar√°n solo porque se haya llenado de diferentes fuentes de nutrientes.

Para algunos perfiles, el caso de los ancianos y las personas en tratamiento por c√°ncer o quemaduras, se suele incentivar una cantidad extra mediante ex√°menes y c√°lculos realizados por nutricionistas. ‚ÄúEn estas situaciones, el metabolismo que degrada las prote√≠nas estructurales tiende a acelerarse m√°s. Para mitigar este proceso, es necesario reponer el nutriente a trav√©s de los alimentos ‚ÄĚ, explica Lancha Jr.





Los científicos de Purdue también incluyen a los deportistas en la lista de los que necesitan una contribución cuidadosa. Por lo demás, la sugerencia es incluir proteínas en un contexto de equilibrio, sin descuidar la participación de carbohidratos y grasas. Y no sirve de nada comer demasiado hoy y darse por vencido otros días, ya que el cuerpo no almacena el exceso de nutrientes; nuestras células están usando y transformando proteínas todo el tiempo.

Compuestas por la combinaci√≥n de amino√°cidos, las prote√≠nas aparecen en los folletos de biolog√≠a cl√°sicos como constructores, tanto que se las compara con los ladrillos que sostienen una casa. Esto se debe a que tienen un papel fundamental en la constituci√≥n de √≥rganos y otros tejidos. El nutriente tambi√©n participa en la producci√≥n de anticuerpos y hormonas. Por no hablar de su participaci√≥n en transformaciones qu√≠micas, cuando asume la identidad de una enzima. Tambi√©n depende de √©l mantener los m√ļsculos fuertes y la integridad de las u√Īas, el cabello y la piel. ¬°Ufa! ‚ÄúLas prote√≠nas son responsables de mantener todas nuestras actividades metab√≥licas‚ÄĚ, resume la profesora Viviane Alves, del Departamento de Microbiolog√≠a del Instituto de Ciencias Biol√≥gicas de la Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG).

No hace falta decir que la falta es una p√©rdida segura, ¬Ņverdad? ‚ÄúEspecialmente en los extremos de la vida. Es decir, en la ni√Īez y en la vejez, el d√©ficit proteico es cr√≠tico ‚ÄĚ, se√Īala la nutricionista Silvia Ramos, del Consejo Regional de Nutricionistas de la III Regi√≥n (CRN-3). Los ni√Īos deben estar al d√≠a con la sustancia para que el crecimiento se desarrolle correctamente.

Entre los mayores, con el paso de los a√Īos se observa una tendencia a cambios en la masticaci√≥n y el gusto, adem√°s de dificultades digestivas. Por todas estas razones, no es raro que rechacen la carne y otros baluartes de prote√≠nas. All√≠ es fundamental adaptar el consumo, con la ayuda de un profesional de la salud, si es posible. Este cuidado evita enfermedades como la sarcopenia. Marcado por la p√©rdida de masa muscular, la afecci√≥n interfiere en la calidad de vida de las personas mayores, ya que provoca debilidad, dificultad para caminar e incluso ca√≠das.

Tambi√©n se prescriben c√°lculos m√°s precisos para los atletas. Despu√©s de todo, la prote√≠na participa en la formaci√≥n y reparaci√≥n de las fibras musculares, reclutadas con esfuerzo f√≠sico. ‚ÄúTambi√©n es importante para la producci√≥n de energ√≠a‚ÄĚ, dice T√Ęnia. Los estudios demuestran que el consumo bien distribuido de fuentes de prote√≠nas durante el d√≠a contribuye a la recuperaci√≥n despu√©s del entrenamiento y promueve la ganancia de masa muscular.

Aunque no hay datos oficiales, todo apunta a que el brasile√Īo no padece carencia de prote√≠nas, especialmente la de origen animal. Es que huevos, leche, pollo y res y cerdo ocupan el plato de buena parte de la poblaci√≥n. Pero, en el d√≠a a d√≠a, los nutricionistas pueden analizar las necesidades individuales y, de esta forma, ajustar la cantidad seg√ļn el paciente. Esta es una gran oportunidad para evaluar si ser√° necesario buscar los elementos turboalimentados en las g√≥ndolas, y cu√°les son los mejores. Ahora, adem√°s de las prote√≠nas, muchas contienen dosis considerables de az√ļcar y grasa. ¬°Tienes que tener cuidado y tener cuidado!

Este mensaje llega en un buen momento. Una encuesta realizada por la agencia Mintel a 1.500 personas muestra que el 82% de ellos est√°n interesados ‚Äč‚Äčen m√°s alimentos y bebidas con prote√≠nas. Incluso los bocadillos, normalmente vinculados a una dieta rebelde, probablemente ganar√°n el favor si el envase indica ¬ęalto contenido de prote√≠nas¬Ľ. Es que el 17% de los participantes asocia el atributo con snacks m√°s saludables.

Buscar las etiquetas

El consejo de todos los nutricionistas escuchados para el informe es dar preferencia a los productos con el atractivo etiqueta limpia, t√©rmino procedente del ingl√©s para designar ‚Äúclean label‚ÄĚ. En resumen, cuanto menor sea la cantidad de ingredientes enumerados en el empaque, mejor. ‚ÄúNo tiene sentido ofrecer un alto contenido en prote√≠nas junto con numerosos aditivos qu√≠micos‚ÄĚ, dice la nutricionista Silvia Ramos, de CRN-3.

Las mejores opciones tienen nombres de ingredientes que se pueden reconocer f√°cilmente, es decir, sin necesidad de consultar un diccionario o especialista. La recomendaci√≥n es evitar aquellos con una fuerte presencia de conservantes, aromatizantes y similares. Y es fundamental controlar cuidadosamente los niveles de sodio, az√ļcar, grasas saturadas y trans. El consumo desenfrenado de estas sustancias no se corresponde con la salud.

Fórmulas enriquecidas

Para incorporar porciones extra de prote√≠nas en los productos, es necesario tener un conocimiento t√©cnico refinado para no caracterizar err√≥neamente el alimento. Tavares, profesor de la Unicamp, dice que este es un desaf√≠o constante para la industria. ‚ÄúEs similar a lo que ocurre cuando se prepara un pud√≠n. El dulce pide la proporci√≥n exacta de ingredientes, pero si el cocinero decide agregar demasiado huevos, puede ver que la receta sale mal, dando como resultado un postre de consistencia menos apetecible ‚ÄĚ, compara. De ah√≠ el requisito de calibrar las cantidades de todos los elementos de la preparaci√≥n.

No es tarea f√°cil incluir la sustancia en bebidas transl√ļcidas, como jugos o refrescos. ‚ÄúSuelen producirse cambios visuales y el l√≠quido tiende a volverse opaco‚ÄĚ, describe el ingeniero de alimentos. Los yogures, leches y otras bebidas l√°cteas tienden a mantener sus caracter√≠sticas, tanto en sabor como en textura y apariencia. Por eso es tan com√ļn encontrar opciones en estas categor√≠as enriquecidas con prote√≠nas en los pasillos de los supermercados. Fueron los pioneros.

Tambi√©n es fundamental tener intimidad con todas las etapas de elaboraci√≥n. Para ciertas prote√≠nas, como la alb√ļmina, el calentamiento puede conducir a la coagulaci√≥n, lo que interfiere con la calidad final. Para garantizar la integridad de las versiones sometidas a calentamiento, como en el proceso UHT, por el que pasa la leche, es habitual agregar agentes estabilizadores seguros. La elecci√≥n de la materia prima es el primer paso hacia el √©xito en el desarrollo de productos.

Uno de los mayores aliados de la industria en este sentido es el suero. F√≠jate en el envase: suele aparecer en varias preparaciones. Como resultado del proceso de elaboraci√≥n del queso, esta prote√≠na se conoce popularmente como prote√≠na de suero y una de sus ventajas es el sabor menos pronunciado. ‚ÄúTodav√≠a tiene un excelente valor nutricional debido al alto contenido de amino√°cidos esenciales‚ÄĚ, dice Tavares. La ciencia ha examinado las cualidades del ingrediente y los hallazgos son prometedores.

Si el suero y la alb√ļmina de huevo aparecen en productos para omn√≠voros, las legumbres son las estrellas de las formulaciones dise√Īadas para vegetarianos y veganos. ‚ÄúGarbanzos, guisantes, frijoles y lentejas lo tienen todo. Estas son las llamadas pulsos‚ÄĚ, Comenta la siempre atenta Cynthia Antonaccio. El t√©rmino, muy utilizado en el extranjero, proviene del lat√≠n y designa el caldo espeso resultante de la preparaci√≥n de sopas con las semillas secas de este grupo de alimentos.

A pulsos servir como materia prima para snacks, bebidas, bares y tantas novedades con la huella a base de plantas, que se expande por todo el mundo. Puedes comprobar las etiquetas. Entre el grupo, el guisante emerge como el gran protagonista. ‚ÄúDestaca por presentar un sabor y una solubilidad m√°s neutros, cualidades que son bienvenidas en los procesos industriales‚ÄĚ, justifica el profesor Tavares.

Y, para quienes piensan que es imposible adquirir prote√≠na de calidad (o de alto valor biol√≥gico, como prefieren los expertos) de las verduras, es bueno saber que este concepto est√° bastante desactualizado, como dice la nutricionista Gabriela Parise, de la cl√≠nica NutriOffice, en S√£o Paulo, estudiante de vegetarianismo. No faltan estudios que prueben el poder de este vasto reino que, adem√°s de las legumbres, incluye cereales, semillas y granos. Uno de los factores que cuentan a favor de la compa√Ī√≠a es su capacidad para cuidar la salud intestinal, equilibrando la microbiota.

Esto significa que hay un aumento tanto en la cantidad como en la diversidad bacteriana de la zona, lo que aporta beneficios digestivos y contribuye a la absorci√≥n de nutrientes. De hecho, un trabajo publicado recientemente en la reconocida revista Revista m√©dica brit√°nica asocia men√ļs repletos de prote√≠nas vegetales con mayor protecci√≥n frente a enfermedades cardiovasculares y c√°ncer. Los cient√≠ficos han trabajado en decenas de estudios para llegar a esta conclusi√≥n.

Uno de los trucos para aprovechar las legumbres directamente es dejarlas en remojo horas antes de enviarlas a la sartén. La estrategia, que se remonta a la época de la abuela, acelera el tiempo de cocción y, en paralelo, reduce la cantidad de los llamados compuestos antinutricionales. Así, se garantiza el pleno disfrute de la comida, que obviamente no se limita a su contenido en proteínas.

Hay otro secreto. ‚ÄúPara asegurar el mejor aporte nutricional, elija diariamente diferentes fuentes y perfiles‚ÄĚ, sugiere Gabriela. De esta forma, el men√ļ gana en sabores. Tambi√©n es fundamental hacer buenas combinaciones. No por casualidad, parte de la industria recolecta legumbres y cereales, como arroz y trigo, o incluso pseudocereales, como la quinua, para enriquecer las f√≥rmulas. Estos arreglos mejoran el rendimiento de las prote√≠nas y siguen el ejemplo de la mezcla muy brasile√Īa de arroz y frijoles. En este matrimonio, el primero contiene el amino√°cido metionina, mientras que el segundo ofrece lisina. Juntos, se complementan entre s√≠, realizando actividades de manera m√°s eficiente dentro de nuestro cuerpo.

Un ingrediente nacional que ha tenido √©xito en productos industrializados es el man√≠. Aquellos que piensan en √©l como un refugio exclusivo para grasas pueden sorprenderse por su herencia proteica. De hecho, la versi√≥n asada es una deliciosa alternativa para picar. Simplemente no vale la pena tomar un pu√Īado tras otro, despu√©s de todo, la comida es cal√≥rica. Y vale la pena repetirlo: ni siquiera se usa demasiada prote√≠na. Una buena porci√≥n deja de ser absorbida y acaba siendo expulsada con las heces. Para empeorar las cosas, en algunas situaciones, la exageraci√≥n causa da√Īo, especialmente a las personas m√°s vulnerables. La p√©rdida de la l√≠nea puede provocar dificultades digestivas y aumentar el riesgo de problemas hep√°ticos, adem√°s de favorecer las alteraciones renales debido a la gran cantidad de amoniaco y urea circulantes.

La profesora Viviane Alves investig√≥ los impactos del abuso de prote√≠nas en los laboratorios de la UFMG. ‚ÄúSabemos que todos los procesos del organismo act√ļan de forma equilibrada, y nuestro objetivo era saber qu√© pasar√≠a si la √ļnica fuente de nutrientes fuera la prote√≠na‚ÄĚ, contextualiza. En asociaci√≥n con investigadores australianos, Viviane y su equipo utilizaron cultivos de c√©lulas humanas, la mosca de la fruta Drosophila y los gusanos Caenorhabditis elegans. Luego, los an√°lisis indicaron que una ingesta abundante acelera el envejecimiento.

Pero, todo nos lleva a creer, el peligro est√° incluso pegado al abuso. Con sentido com√ļn, la prote√≠na sigue siendo indispensable. ‚ÄúNuestra certeza es que, en exceso, todo va mal‚ÄĚ, dice el profesor de la UFMG. Por eso, antes de dejarse seducir por el packaging, conviene comprobar las necesidades reales del cuerpo y c√≥mo va tu men√ļ. Esto, eso s√≠, debe estar por encima de cualquier tendencia.

Suplementos: chat independiente

Si existen ponderaciones sobre los productos alimenticios enriquecidos con prote√≠nas, ¬Ņqu√© se puede decir de los suplementos que se venden sin receta y tienen ese atractivo de ‚Äúimprescindibles para quien hace ejercicio‚ÄĚ? ‚ÄúDeben consumirse con orientaci√≥n profesional‚ÄĚ, dice T√Ęnia Rodrigues, una de las nutricionistas m√°s reconocidas en el √°rea deportiva.

Anvisa regula las dosis espec√≠ficas de nutrientes y otras sustancias detectadas en estas f√≥rmulas. Sucede que muchas personas van m√°s all√° de la cantidad ingerida para mantener su cuerpo sano. Pero la exorbitaci√≥n de prote√≠nas ni siquiera se absorbe, es decir, hay desperdicio. Ah√≠ es cuando no amenaza los ri√Īones ni el h√≠gado. Quienes utilizan productos importados y no registrados, que a menudo se venden ilegalmente, corren riesgos adicionales.

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No demasiado, no demasiado poco

La recomendaci√≥n de consumo diario de prote√≠nas var√≠a seg√ļn la edad y las actividades del d√≠a a d√≠a:

Beb√©s y ni√Īos

0,8 gramos de proteína por kilogramo de peso

Al comienzo de la vida, la leche materna es suficiente. Después, la carne, los frijoles y otros alimentos son bienvenidos.

Adolescentes

0,85 gramos de proteína por kilogramo de peso

El nutriente favorece el pleno desarrollo. Las bebidas l√°cteas dan un impulso en medio de la prisa.

Adultos

1 gramo de proteína por kilogramo de peso

Este es un valor medio. Las mujeres embarazadas necesitan una peque√Īa adici√≥n para la formaci√≥n del beb√©.

Personas mayores

0,8 a 1 gramo de proteína por kilogramo de peso

Aquí, la tendencia es ver déficits de proteínas. Usar elementos enriquecidos es una estrategia.

Deportistas

1 a 1,8 gramos de proteína por kilogramo de peso

Este grupo necesita dosis extra, que debe ser ajustada por un profesional de la salud.

Tiene proteína en el estante

Los supermercados exhiben una gran cantidad de artículos alimentados. Vea los aspectos más destacados:

Panes

Las harinas diferenciadas, como la linaza, se incluyen en la receta. Los huevos también se pueden encontrar entre los ingredientes. Hay marcas que concentran 7 gramos de proteína en una rodaja.

Barras

Hay opciones con frutas, otras con cereales y aquellas con semillas y oleaginosas. Aportan unos 10 gramos de prote√≠na. Para mejores opciones, compare los niveles de az√ļcar.

yogur griego

Uno de los productos pioneros en el mercado de alto contenido proteico. Un frasco de 130 gramos aumenta el men√ļ con 13 gramos de prote√≠na. No olvide verificar el contenido de grasa y az√ļcar.

Bocadillo

Las proteínas vegetales de legumbres como la soja y los guisantes enriquecen los denominados snacks proteicos, que pueden contener hasta 7 gramos en un paquete. Aquí, vale la pena observar el sodio.

Galletas

Son una posibilidad para la merienda de los ni√Īos. Elaborados con prote√≠na vegetal, existen los que ofrecen 10 gramos del nutriente en dos unidades. ¬ŅPero nada exagerado, combinado?

Polvo de vitamina

La creatividad del cocinero está a cargo. Puedes mezclarlo con frutas, entre otros ingredientes. Una cucharada puede proporcionar 20 gramos de proteína.

Leche

Si los tipos comunes ya son hermosas fuentes de proteína, las versiones turbo son interesantes para aquellos que necesitan refuerzo. Una taza de 200 mililitros puede contener 10 gramos del nutriente.

La proteína va a la mesa

Entre las fuentes vegetales y animales, intente agregar m√°s variedad al men√ļ:

Carne asada

1 filete de 100 g = 25 g de proteína

Quinua

4 cucharadas o 50 g = 7 g de proteína

Huevo cocido

1 unidad media de 45 g = 6,5 g de proteína

tofu

50 g de bloque = 3,3 g de proteína

Salmón a la Parrilla

1 pieza de 100 g = 26 g de proteína

Frijoles cocidos

1 cáscara o 100 g = 4,8 g de proteína

Maníes tostados

1 pu√Īado o 30 g = 6 g de prote√≠na

Garbanzos cocidos

1 cáscara o 100 g = 6,6 g de proteína

Leche desnatada

1 taza de 200 ml = 7,2 g de proteína

Queso minas

2 rodajas o 50 g = 8,5 g de proteína

Yogur

1 taza de 200 ml = 8 g de proteína

Pollo asado

1 muslo grande o 55 g = 10 g de proteína

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Ana Gomez

Ana G√≥mez. Naci√≥ en Asturias pero vive en Madrid desde hace ya varios a√Īos. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los especialmente los deportes, estando especializada en deporte femenino y polideportivo. Tambi√©n me considero una Geek, amante de la tecnolog√≠a los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir competiciones deportivas de distinta naturaleza puesto que se trata de una editora con gran experiencia tanto en medios deportivos como en diarios generalistas online. Mi Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/ana.gomez.029   Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

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