Eucaliptos: el 谩rbol y el bosque





A diferencia de lo que se puede suponer, la preocupaci贸n sobre los eucaliptos (y tambi茅n otras especies arb贸reas de crecimiento r谩pido) no es reciente. Seg煤n se cree, el primer diploma a regular su plantaci贸n es de 1927 (Decreto 13.658) que castig贸 con multa su plantaci贸n a menos de 20 m de campos cultivados. Modificado por dos diplomas posteriores (08/07/1929 y 25/11/1930), fue sustituido por la Ley 1951 de 09/03/1937, "Aprob贸 las bases de una nueva reglamentaci贸n destinada a defender de ciertos 谩rboles no s贸lo el cultivo, como el abastecimiento de agua, las vallas y el desaf铆o de edificios urbanos". Dos diplomas de ese mismo a帽o (Decretos 28.039 y 28.040) alteraron y reglamentaron esa ley – siendo que, en lo fundamental, se mantuvieron en vigor durante m谩s de 75 a帽os.





La esencial de esta legislaci贸n -de una simplicidad cristalina- consist铆a en la prohibici贸n de la siembra de eucaliptos y otras especies (acacia mimosa y ailanto) a menos de 20 m de terrenos cultivados y de 30 m de manantiales de agua, regad铆o, muros y edificios urbanos.

Las personas afectadas por plant铆os ilegales y que pretend铆an contra ellos reaccionar deb铆an requerir el arranque al Ayuntamiento que "Mandar谩 ejecutar el arranque" despu茅s de la decisi贸n de una llamada "Jurado avindor".

Por haber considerado -y bien- que la aplicaci贸n del r茅gimen establecido para el arranque de esas especies arb贸reas era una cuesti贸n de litigio entre particulares y por lo tanto de naturaleza judicial, declar贸 inconstitucionales las normas que confer铆an poderes decisorios al jurado avindor.

Los procesos pasaron, pues, a ser juzgados por los Tribunales comunes lo que dio origen a la numerosa y proficiente jurisprudencia. Y lo cierto es que los particulares dispon铆an de un procedimiento eficaz para la defensa de sus edificios urbanos y r煤sticos de cultivo. Y esa eficacia ten铆a tambi茅n un efecto preventivo: el temor de la fuerza de la justicia era, en la mayor铆a de los casos, suficiente para evitar infracciones a la ley.

De se帽alar -y este es un punto muy importante- que la legislaci贸n de 1937 no ten铆a ninguna pretensi贸n de regulaci贸n gen茅rica de plantaci贸n / puesta en marcha de especies arb贸reas insertadas en planificaci贸n forestal a nivel nacional, regional o municipal.

Se trataba, simplemente, de regular las relaciones patrimoniales entre propietarios de edificios contiguos – otorgando protecci贸n especial a los de cultivo (en especial el regad铆o), a aquellos donde exist铆an fuentes o manantiales, ya los edificios urbanos (edificios) y muros.





Esta legislaci贸n – se repite: sensata, equilibrada y confirmada durante el tiempo – fue revocada. Lamentablemente, a todos los t铆tulos.

La revocaci贸n fue aprobada por el Decreto-Ley 96/2013, de 19/07, que espantosamente elogia la legislaci贸n derogada y reconoce que mantiene "Actualidad t茅cnica"! Pero argumenta: Su suyo "… el 谩mbito de aplicaci贸n ya no abarca la acacia-mimosa, el ailanto y muchas especies de eucaliptos, ya que la utilizaci贸n de estas especies est谩 hoy prohibida en ley especial reguladora de la introducci贸n en la naturaleza de especies no ind铆genas de la flora y la fauna. Adicionalmente, a lo largo de los a帽os, no s贸lo varias disposiciones de los diplomas legales que se revocan a trav茅s del presente decreto-ley fueron declaradas inconstitucionales, con fuerza obligatoria general, por el Tribunal Constitucional, como la protecci贸n de edificios y otros bienes, frente a la necesidad de controlar los combustibles forestales (谩rboles y arbustos) en su entorno, tienen hoy marco legal propio dentro del SDFCI ".

Esta argumentaci贸n olvida – es un olvido grave, muy grave hasta – que la raz贸n de ser y el modus operandi de ambas legislaciones son muy diferentes, como diferentes son tambi茅n sus objetivos. Mientras que la legislaci贸n revocada ten铆a por objeto el 谩rbol o 谩rboles nocivos por su proximidad a manantiales de aguas o edificios con determinadas caracter铆sticas, regulando pues relaciones privadas, la otra legislaci贸n tiene por objeto el bosque, que se pretende organizar, teniendo en vista razones de ordenaci贸n del territorio, la preservaci贸n de la fauna y flora aut贸ctonas, la prevenci贸n de incendios forestales, etc.

La compatibilidad entre ambas legislaciones es manifiesta como se desprende de la Ordenanza 528/89 de 11/07 que vino a aclarar en el art铆culo 1潞 al.) Que la aprobaci贸n a trav茅s del DL 175/88 (que estableci贸 "la primera vez en Portugal vasta y eficaz acondicionado forestaci贸n y reforestaci贸n con el uso de especies forestales de crecimiento r谩pido") No pon铆a en duda el mantenimiento en vigor de la legislaci贸n antigua.

La revocaci贸n de esta legislaci贸n vino a extinguir un medio seguro de protecci贸n de los bienes inmuebles y de las aguas en ellos nacidas, siendo cierto que la fiscalizaci贸n que ellos ejerc铆an en ese sentido no s贸lo no contradec铆a como era complementario de la legislaci贸n de protecci贸n del bosque.

Por desgracia!

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Nacho Vega

Nacho Vega. Nac铆 en Cuba pero resido en Espa帽a desde muy peque帽ito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes茅 por el periodismo y la informaci贸n digital, campos a los que me he dedicado 铆ntegramente durante los 煤ltimos 7 a帽os. Encargado de informaci贸n pol铆tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:聽https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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