Esther Bejarano y Marega





Esta semana, Lisboa fue visitada por un sobreviviente de Auschwitz. Esther Bejarano. No podr√≠a venir en mejor momento. Adem√°s de recordar su historia en una entrevista con el peri√≥dico ¬ęP√ļblico¬Ľ, Esther, ahora de 95 a√Īos, y con la lucidez que la perspectiva le permite, es perpetua: ¬ętodo est√° sucediendo nuevamente¬Ľ. Sin duda lo es.





La memoria colectiva comienza a desvanecerse y da la impresión de que los horrores del nazismo ya pertenecen solo a los libros de historia. Parecen distantes. Aquí y allá, el discurso del odio racial comienza a ser tolerado bajo ciertos pretextos, que van desde la libertad de expresión hasta la importancia de la diversidad de corrientes de pensamiento, incluidos los intentos de seguridad.

Ya se est√°n ganando elecciones en Europa y Estados Unidos con la promesa de expulsar a los extranjeros y construir muros para que no regresen. Los ni√Īos mexicanos ya est√°n separados de sus padres en las fronteras de pa√≠ses como Estados Unidos y cada uno est√° detenido en su celda por cargos de inmigraci√≥n ilegal. Aqu√≠, la extrema derecha ya ha llegado al Parlamento e incluso en partidos decentes como el CDS hay voces, sin embargo eliminadas del centro de atenci√≥n, que se permiten expresar las mayores obscenidades hist√≥ricas.

Ya tuve la oportunidad de visitar Auschwitz, donde Esther fue encarcelada. No tengo dudas al afirmar que, debido a su simbolismo, sigue siendo uno de los lugares más importantes del mundo y el museo en el que se transformó debe conservarse para siempre. Los gobiernos de los países europeos, incluidos los portugueses, deben hacer que las visitas de estudio de sus generaciones más jóvenes sean obligatorias en ese lugar. Para que haya memoria.

Para que no desaparezca y d√© paso al vac√≠o. De modo que el terreno donde florece el discurso del odio racial no se fertiliza. Para que quienes lo pronuncian sepan d√≥nde comienzan sus palabras. Para que quienes lo escuchen sean implacables. Para que aquellos que est√°n en un estadio de f√ļtbol donde un atleta es humillado por su color de piel, salgan del estadio con √©l. Para que sepamos de lo que es capaz la naturaleza humana.

En Birkenau, el campo de exterminio perteneciente al complejo de Auschwitz, se encuentra una l√°pida precisamente donde alguna vez funcionaron las c√°maras de gas y donde se lee: ¬ęPermitan este lugar, donde los nazis asesinaron alrededor de un mill√≥n y medio personas, hombres, mujeres, ni√Īos, especialmente jud√≠os, de varios pa√≠ses de Europa, sean un grito de desesperaci√≥n y una se√Īal de advertencia para la humanidad ‚ÄĚ.

Esther Bejarano vino a Lisboa esta semana para contarnos esto. A su debido tiempo lo hizo. Todos debemos reflexionar sobre sus palabras y sobre su memoria. La historia se repite y es nuestra responsabilidad colectiva cambiarla mientras haya tiempo.





Ana Gomez

Ana G√≥mez. Naci√≥ en Asturias pero vive en Madrid desde hace ya varios a√Īos. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los especialmente los deportes, estando especializada en deporte femenino y polideportivo. Tambi√©n me considero una Geek, amante de la tecnolog√≠a los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir competiciones deportivas de distinta naturaleza puesto que se trata de una editora con gran experiencia tanto en medios deportivos como en diarios generalistas online. Mi Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/ana.gomez.029   Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *