¡Estas serán las últimas dos semanas de clases de nuestras vidas!





"¡Estas serán las últimas dos semanas de clases de nuestras vidas!". Surgió entre alumnos y como grito de guerra y alegría. Fin de ciclo. Fin de maestría. Inicio de otra vida y de paso al lado de las empresas. Bueno ver que parten. Mal saben, sin embargo, cuánto les va a ser exigido en términos de capacitación, cuánto les va a requerir en términos de formación y cuánto sentirán añoranza de los bancos de escuela. Mejor y visto al contrario, cuanto ellos mismos requerir esa formación. De aquí a unos tiempos, no muchos, se reclamar por formación y entrar en la lógica del "aquí ya no estoy aprendiendo nada" … y del "cómo sería bueno tener más formación".





A veces me preguntan, y yo también me pregunto, ¿por qué hice tanta formación a lo largo de la vida? ¿Y por qué sentí esa necesidad y, en varias circunstancias, a pesar de que la formación había quedado por debajo de lo que creía que necesitaba efectivamente, siempre concluí, cuentas hechas, que había valido la pena?

En la búsqueda de estructurar mi pensamiento hay algunas razones por las que busco y busqué formación a lo largo de la vida: Conocimiento, ideas, formas de pensar, enfoques, network y ambiente.

1 – Conocimiento: Que el conocimiento no ocupa lugar, todos sabemos. Pero que es fundamental para estructurar la forma en que pensamos y cómo abordamos las diversas dimensiones de la vida se ha convertido en mí esencial. Ir detrás del conocimiento es precisamente ir detrás de lo que me completa, llenar, me hace sentir vivo y activo. Me permite debatir, leer, interactuar con la sociedad sabiéndome más capaz. Siempre incapaz, verdad se diga, pero, sin embargo, buscando minimizar las caídas de conocimiento, para convertirme en un poquito más capaz de que si no hubiera hecho un programa, pasado por un aprendizaje, logró estructurar más conocimiento, haber estado involucrado en una experiencia.

Si alguien mira a las áreas en las que hice formación preguntará, o le parecerá extraño, que por ellas haya pasado. De tan dispares o de tan lejos (algunas) de mis áreas naturales pueden parecer, a un observador exterior, un disparate. La verdad es que hice formación en supply chain (diría normal por cuanto dentro de mis áreas), en finanzas, en negociación, en operaciones (en mis áreas), en gran fecha, en gestión general, en gestión de proyectos, en varias dimensiones pedagógicas , en psicología … hasta en gestión agrícola y en producción animal. Y tengo intención, hay salud y posibilidad, de hacer en mucho más. No las hice porque sí. Fíjelas precisamente para aprender, completar, complementar, estructurar pensamiento en dimensiones que me parecieron esenciales para la vida.

Más, la idea de que la formación es sólo para fines profesionales es errónea. La formación ayuda, y mucho, a desarrollar el lado personal, la persona, el ser humano, la forma en que se relaciona con el mundo, la humildad con que lo debe encarar, con el desconocimiento que siempre se le presenta.

Y si el conocimiento se va coleccionando, ¿qué gané con eso? Todo.





2 – Ideas: Nunca salí de una formación sin unas cuantas ideas nuevas. Ideas sobre negocios. Ideas sobre temas para escribir. Ideas para incorporar en mis clases. Ideas para compartir con otras personas. Ideas para mis diversas dimensiones de vida o, en el límite, sólo para escribir en bloques de notas que me permitan estructurar mejor el pensamiento e innovar. Inovar elaborando a partir de ellas. Y para innovar – yo y todos – necesito ideas. Por muchas que tenga, mías, necesito mucho de otros para conseguir o validar las mías o completarlas o construir nuevas. Y aquí salgo completamente fuera del conocimiento, sentido estricto. Es en esta parte que separo lo que fue la ganancia en conocimiento de lo que fue la ganancia en ideas. Y las ideas son para mí de un valor fundamental. A veces sin gran pedagogía asociada o por entre formas embotadas de pasar conocimiento se consiguen retirar ideas importantes y construir lo que solo sería difícil hacer.

¿Y si las ideas nacen y maduran lo que gano con eso? Todo.

3 – Formas de pensar: Además de las ideas hay claramente las diferentes formas de pensar. Los insondables caminos del pensamiento. Tal vez por ser ingeniero de formación de base siempre sentía apetencia por completar la forma medio cartesiana de pensar con modos alternativos, menos cimentados en verdades absolutas, en fórmulas o axiomas, y mucho más subjetivas. Dicho esto, siempre he buscado pensamientos menos lineales, menos ortodoxos, menos convencionales, que me permitan ver el mundo y los demás de forma diferente. Esto me ha permitido adaptarse, evolucionar, a veces retroceder, pero continuar un proceso de construcción que nunca estará acabado. Pensar más rico, percibir el pensamiento de otros, completar mi pensamiento con el de otros, incorporar pensamiento de otros. Muy importante construir y estructurar nuevas formas de pensar.

¿Y si el pensamiento es diverso lo que gano con eso? Todo.

4 – Enfoques: No son necesariamente formas de pensar. Pero me traduce muchas veces por secuencias. Secuencias diferentes de las que son usualmente mías. Enfoques a un mismo tópico basados ​​en componentes diferentes y también en ideas y formas de ver diferentes. Muy importante darse cuenta de que el enfoque es también forma. Y forma hace diferencias en la manera como encaramos aquello que se nos presenta. Llegar a una conclusión de formas diferentes y basadas en enfoques diferentes es francamente importante. Es decir, es una dimensión fundamental de la estrategia: hay varios caminos para llegar a un destino. Hay elección y la forma forma parte de esa elección. El enfoque forma parte de esta elección. Y hay enfoques más capaces que otros y más estructurantes que otros. Los enfoques diferentes son enfoques que enriquecen. Para los mismos puntos de vista hay enfoques diferentes. Como para diferentes puntos de vista hay también enfoques diferentes. Y esto puede ser francamente interesante. Ciertamente enriquecedor. Francamente constructivo.

¿Y si el enfoque es diferente al que gano con eso? Todo.

5 – Network: el mero compartir con otros participantes, por pocos que sean, sus formas de pensar, de crear ideas, de plantear cuestiones, de responder a desafíos, de absorber conocimiento es fundamental. Fundamental porque se ve y se interactúa con lo mejor del ser humano: su brillo en busca del aprendizaje.

Y si el network es aparentemente desinteresante lo que gano con eso? Esta respuesta merece una explicación más allá del "todo". Porque nunca hay una red desinteresada. Hay personas, formas de pensar, ideas, enfoques, riqueza inherente. Y una base de conocimiento y compartir el conocimiento.

No hay una red desinteresada. A veces, la mayoría de las veces, la red más interesante vino de quien no tenía tarjeta de visita como aquellos a quienes el mundo da importancia, vino de una conversación improbable, carente de intereses, en el reparto de un café, vino de una cerveza al final de la tarde o de una conversación posterior en la que se buscan caminos convergentes y sinergias.

Me pregunto de nuevo. Y si el network es aparentemente desinteresante lo que gano con eso? Todo. No hay una red desinteresada.

6 – Ambiente: la vivencia de una clase es una vivencia única. No hay sustitutos. Hay dinámicas propias. Donde todos hacen falta. Hay formas propias de estar e interactuar. Hay personas, diferentes o próximas, que crean un colectivo que respira y transpira una determinada cultura. Por más que pase, sea como docente o como alumno / participante, todas son diferentes. Las consideramos como más especiales. Otras como menos. Pero la verdad es que todas, así queramos, nos ayudan a pensar, a conocer, a formar ideas, a pensar diferente, a abordar de forma diversa de nuestra forma usual. A crear, obviamente, una red diferente por las dinámicas creadas por el ambiente.

¿Y si el ambiente es siendo, cada vez, diverso, lo que gano con eso? Todo.

Al final vuelvo a repetir el casi grito de guerra de mis alumnos: "Estas serán las dos últimas semanas de clases de nuestras vidas". ¿Vale la pena darles respuesta? Claro que no. El tiempo, y será corto, se encargará de mostrarles lo contrario. Y de convertirse en secuaces por las clases – ya sean en qué formato – para poder beneficiarse del conocimiento, ideas, formas de pensar, enfoques, redes y entornos diferentes, ricos, que los hagan crecer más y volar mejor. Esto para decir: no tarda están de vuelta otra vez!

Profesor Catedrático – ISCTE – IUL; Presidente – INDEG-ISCTE Executive Education

Nacho Vega

Nacho Vega. Nací en Cuba pero resido en España desde muy pequeñito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interesé por el periodismo y la información digital, campos a los que me he dedicado íntegramente durante los últimos 7 años. Encargado de información política y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebookhttps://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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