¬ŅEstar√° el proyecto europeo en declive absoluto?





Ya he escrito sobre las perspectivas algo negras de las elecciones europeas de mayo próximo.





Me pregunt√© si, en la campa√Īa electoral que hace mucho tiempo andaba sobre el terreno, los partidos competidores estar√≠an identificando, de forma consistente, en su √≥ptica, los problemas europeos estructurantes, si estaban presentando an√°lisis y propuestas claras para superarlos, sin que ello los ciudadanos ir√°n a elecciones desinformadas, no sabiendo distinguir las l√≠neas de diferenciaci√≥n de los diferentes actores.

Sobre Europa, he escuchado muy poco en calidad. Ni un an√°lisis m√≠nimo de la Europa de hoy, de las convulsiones que atravesa y son muchas, desde el Brexit que contin√ļa un hilo sin puntas, ni de los impactos de la deriva ultraderecha, ni de la crisis financiera que sigue latente, ni de soluciones a la crisis de los refugiados . Siempre me ense√Īaron: quien no sabe identificar los or√≠genes y el recorrido "de las cosas", dif√≠cilmente descortina por donde caminar con acierto.

La campa√Īa corre circunscrita a un debate de "tienda de comestibles" en el rect√°ngulo nacional, con un mero paso por las regiones aut√≥nomas para un fugaz intercambio de galardones sobre la integraci√≥n de √©sta o de aquella persona en lugar "prestigioso", como fue la "guerrinha" del PSD / Azores sobre la inclusi√≥n perdida de Mota Amaral en la lista.

Sin embargo, en este desierto de ideas, registro con aprecio una excepci√≥n. Con tonalidades, temas y perspectivas diferentes, le√≠ algunas entrevistas sobre la Uni√≥n Europea "en el P√ļblico", orientadas por la periodista Teresa de Sousa, que, por su contenido, me despertaron inter√©s. El trabajo merec√≠a registro en libro.

Es bueno, pero poco, pues no llega a la gran masa de los votantes. Por lo menos, la problem√°tica europea ha sido cuestionada y abordada en profundidad y, en ese sentido, reconozco algo diferente de anteriores campa√Īas.

No discuto los criterios de elecci√≥n de los encuestados portugueses, porque si algunos son indiscutibles como el Primer Ministro y el Presidente de la Rep√ļblica por los cargos que ocupan, otros, el momento en s√≠ puede ser cuestionable.





Li seis entrevistas con personalidades portuguesas, digamos, bueno "corte", y los √ļltimos tres encuestados, Jaime Gama, Marcelo Rebelo de Sousa y Antonio Costa. Los tres anteriores, de los que no recuerdo el orden de publicaci√≥n, fueron √Ālvaro Vasconcelos, Paulo Rangel y Carlos Monedas, este a√ļn Comisario Europeo, que acept√≥ ser mandatario de la lista a Europa del PSD. No ha hecho bien, "agujiendo" una cierta independencia que deber√≠a mantener en calidad de Comisario que a√ļn es. Pero los ojos en el "electoralismo" siempre est√°n en la casa del vecino.

Interesante notar que en uno u otro tema hubo formas aproximadas de abordaje.

Sobre la inversi√≥n china -una cuesti√≥n muy urgente en las discusiones actuales- "se respir√≥" acercamiento entre el Presidente de la Rep√ļblica y el primer ministro, donde las reglas de reciprocidad eran relevadas. Jaime Gama tampoco anda lejos en esta materia, aunque con matices m√°s refinados. √Ālvaro de Vasconcelos me suscit√≥ alguna sorpresa, al afirmar que la "derecha democr√°tica traicion√≥ los valores europeos". Pero, de todas estas entrevistas, decid√≠ traer aqu√≠ algunos comentarios sobre la de Ant√≥nio Costa, debido a su papel en los meandros de la negociaci√≥n europea.

António Costa presenta posiciones estructuradas sobre lo que pretende de la Unión Europea. Conviene o no, el primer ministro defiende y apunta un camino tendente a una Unión Europea de valores y una apuesta en su dimensión social.

La entrevista puede ser agarrada, grosso modo, a dos niveles. Uno, más de diagnóstico, en el que subraya "la crisis de valores en que se basa la integración europea", reconociendo António Costa que se ha venido en la Unión un enorme aumento de las desigualdades desde la década de 1980 hasta hoy, que ha golpeado violentamente las clases medias, que son el soporte sociológico de las democracias ".

Esta crisis coloc√≥ fuera del radar de la distribuci√≥n de la riqueza generada a estas clases sociales y trae muchas nubes sobre el futuro. As√≠, considera que estas clases medias se sienten "excluidas por el sistema" y, de alg√ļn modo, admite, este sentir explica las diferentes crisis pol√≠ticas, un poco transversales a casi todos los pa√≠ses de la Uni√≥n, en particular el surgimiento de nacionalismos y de las derivadas de ultra-derecha. Sobre estos movimientos alerta del error de mimetizaci√≥n que las fuerzas pol√≠ticas, con peso en Europa, han hecho al acoger propuestas de la extrema derecha, especialmente en el campo de la cuesti√≥n de los refugiados como supuesta respuesta a los problemas.

Por otra parte, llama la atenci√≥n sobre la crisis latente del euro, alerta de que las personas no se enga√Īan con un cierto resplandor de la situaci√≥n econ√≥mica porque la reforma del sistema bancario -dice- est√° muy lejos de acabada, situaci√≥n que debilitar, en mucho , se enfrenta a posibles nuevas crisis y no crea sostenibilidad para la prosecuci√≥n de otras reformas en la Uni√≥n.

Muchas otras cuestiones como la competitividad de la Unión Europea frente a otros bloques económicos y las desajustes de posición de los países miembros frente a las crisis de los refugiados todavía se abordan.

En un segundo nivel, el de las propuestas, Ant√≥nio Costa presenta algunas ideas / soluciones. Por ejemplo, sobre el sistema financiero, defiende que "su estabilizaci√≥n es una condici√≥n esencial" para el futuro de la Uni√≥n Europea. Dicho as√≠, poco a√Īade.

Pero Ant√≥nio Costa fue m√°s lejos. Defiende el concepto del fondo de resoluci√≥n como sistema de mutualizaci√≥n de la banca, asegurado por la propia banca a nivel europeo, lo que significa que si la Uni√≥n Bancaria ya estaba concluida (veremos si alguna vez) el pr√©stamo al fondo de resoluci√≥n nacional hecho por el Estado portugu√©s ser√≠a la responsabilidad del sistema bancario europeo. ¬°Y qu√© alivio ser√≠a no tener ese dinero all√≠ empatado a 30 a√Īos y poder usarlo para otros fines!

La reforma del euro es así para António Costa, la piedra angular de la construcción europea.

Sobre la competitividad, el primer ministro afirma que "los países de la Unión tienen que percibir que hoy, en la economía, la globalización hace que la zona euro no pueda ser un espacio de competencia interna entre países, pero tiene que ser, ella misma , un espacio de competición a escala global ". Pero mientras esta situación no se altere, entiende que la Unión estará en la competición con los otros bloques en situación de fragilidad y la aparición de "campeones europeos" puede ser contraproducente, si se desarrollan, distorsionando la competencia entre las empresas y los países.

Muchos otros temas se abordaron en la entrevista como la necesidad de una alianza progresista bien definida, los impuestos europeos, sobre todo sobre los gigantes tecnológicos estadounidenses, el presupuesto europeo, la decisión por la geometría variable, la prioridad de una estrategia de convergencia económica.

Para finalizar y regresar al t√≠tulo, la situaci√≥n a la que lleg√≥ la Uni√≥n Europea, si no es objeto de unas vacunas muy poderosas (presupuesto, r√©gimen bancario y dimensi√≥n social, etc.), tiende a un futuro poco risue√Īo, no muy lejano.

El autor escribe de acuerdo con la antigua ortografía.

Ana Gomez

Ana G√≥mez. Naci√≥ en Asturias pero vive en Madrid desde hace ya varios a√Īos. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los especialmente los deportes, estando especializada en deporte femenino y polideportivo. Tambi√©n me considero una Geek, amante de la tecnolog√≠a los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir competiciones deportivas de distinta naturaleza puesto que se trata de una editora con gran experiencia tanto en medios deportivos como en diarios generalistas online. Mi Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/ana.gomez.029   Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *