Estados Unidos que terminaron la libertad condicional est√°n regresando





Despu√©s de ser condenado por tres asaltos en la d√©cada de 1990, Zenas Barnes acept√≥ un acuerdo propuesto por la fiscal√≠a que horroriz√≥ incluso a los abogados veteranos por su severidad: una sentencia de prisi√≥n de 150 a√Īos.





Barnes, que ten√≠a 21 a√Īos en ese momento, dijo que cuando acept√≥ el acuerdo, no sab√≠a que solo unos meses antes, la legislatura de Virginia hab√≠a abolido el tipo de libertad condicional m√°s com√ļn. Gracias a eso, hab√≠a muchas posibilidades de que muriera en prisi√≥n.

Veinticinco a√Īos despu√©s, la legislatura estatal, nuevamente dominada por los dem√≥cratas, se prepara para ampliar las posibilidades de libertad condicional por primera vez en una generaci√≥n.

La medida podría dar a Barnes y a miles de otros reclusos condenados por crímenes violentos la oportunidad de obtener la libertad condicional, con lo que pueden ser liberados antes de que finalicen sus sentencias.

Cuando están en libertad condicional, a los delincuentes generalmente se les permite cumplir el resto de su condena fuera de la prisión, con la condición de que se reporten regularmente a un oficial de libertad condicional, estén empleados, reciban asesoramiento psicológico y pasen pruebas de drogas y alcohol. Si no obedecen las reglas, en muchos casos regresan a prisión.

Hace décadas, en una era de crímenes violentos en aumento, cuando se imponían castigos progresivamente más duros, estos estados, como Virginia, prácticamente eliminaron la libertad condicional que fue evaluada caso por caso y otorgada por los consejos designados para ese propósito.

¬ęPensamos que est√°bamos luchando contra el crimen, pero no tuvo ning√ļn efecto¬Ľ, dijo David Marsden, un legislador estatal dem√≥crata de Virginia que previamente present√≥ proyectos de ley para restaurar la libertad condicional pero fue bloqueado por las mayor√≠as republicanas.





‚ÄúM√°s recientemente, sin embargo, dejamos de tratar de ense√Īar lecciones y comenzamos a tratar de resolver problemas. Hoy es m√°s probable que la gente crea que merece una segunda oportunidad ¬ę.

Después de ver el aumento de la población carcelaria del país en un 500% desde la década de 1980, los legisladores han estado buscando activamente reducirlo, como parte de un creciente consenso de que el sistema de justicia penal arresta a demasiados estadounidenses.

En los √ļltimos a√Īos, Louisiana, por ejemplo, el estado con la tasa nacional m√°s alta de detenidos, ha reducido su poblaci√≥n carcelaria a un nivel sin precedentes desde la d√©cada de 1990.

El a√Īo pasado, el estado de Nueva York aprob√≥ una ley que pone fin a la fianza en especie para la mayor√≠a de los acusados ‚Äč‚Äčde delitos o delitos no violentos. La iniciativa tiene como objetivo evitar que las personas sean detenidas por per√≠odos m√°s largos simplemente porque no tienen medios para pagar la fianza.

A nivel federal, el presidente Donald Trump promulgó una ley en diciembre de 2018 que acortó las penas de prisión de algunos reclusos condenados por delitos bajo la ley federal.

A√ļn as√≠, los analistas dicen que los intentos recientes de recuperar la libertad condicional en California, Pensilvania y otros estados han sido rechazados en medio de la presi√≥n pol√≠tica por temor a que las personas liberadas bajo libertad condicional puedan cometer delitos violentos graves.

Incluso despu√©s de que los legisladores de Virginia abolieron muchas formas de libertad condicional en la d√©cada de 1990, algunos tipos continuaron existiendo, incluida la posibilidad de libertad condicional para los reclusos mayores de 61 a√Īos o que fueron detenidos antes del 1 de enero de 1995.

Pero para los reclusos recién encarcelados, el tipo de libertad condicional aplicada a la mayoría de los detenidos que fueron liberados en el pasado ha dejado de existir.

Además de la libertad condicional, Virginia mantuvo un sistema de suspensión de sentencias para los delincuentes condenados por delitos menores y que son monitoreados regularmente por las autoridades. El estado también permite que los prisioneros sean liberados por buen comportamiento antes de que finalicen sus sentencias, pero deben haber cumplido al menos el 85% de la sentencia a la que fueron sentenciados.

En el estado, donde los demócratas obtuvieron la mayoría en ambas cámaras de la legislatura en noviembre y cuyo gobernador, Ralph Northam, también es demócrata, el tema de extender la libertad condicional sigue siendo políticamente arriesgado.

Este mes, los demócratas presentaron un proyecto de ley que habría restaurado la posibilidad de libertad condicional para casi 17,000 reclusos, más de la mitad de la población carcelaria del estado. En cambio, se han centrado en esfuerzos más modestos para devolver la libertad condicional a los reclusos mayores.

¬ęLa opini√≥n predominante entre los pol√≠ticos es que ya hemos alcanzado el l√≠mite, porque no quieren liberar a los violadores violentos¬Ľ, dice Marc Mauer, director ejecutivo de la organizaci√≥n sin fines de lucro Sentencing Project, que defiende sentencias m√°s cortas y otras modificaciones. en las pol√≠ticas del sistema de justicia penal.

Seg√ļn datos federales, no hay una diferencia significativa en las tasas de delitos violentos entre los estados que permiten la libertad condicional y los que no.

Pero Mauer dice que muchas personas asocian a los delincuentes en libertad condicional con reincidencia y violencia, y sus delitos a menudo atraen una considerable atenci√≥n p√ļblica.

Los legisladores republicanos advierten que restaurar la libertad condicional har√° que Virginia sea m√°s peligrosa. El estado tiene la cuarta tasa nacional m√°s baja de delitos violentos.

Las dos c√°maras legislativas de Virginia ya aprobaron una ley que aumentar√° las posibilidades de que cientos de reclusos obtengan libertad condicional porque fueron condenados por jurados a quienes los tribunales no les dijeron que los acusados ‚Äč‚Äčya no ten√≠an derecho a libertad condicional despu√©s de que se aboli√≥ la pr√°ctica en 1995 .

El gobernador Northam dice que apoyar√° la ley.

Otras leyes que se espera sean aprobadas incluyen una medida que tiene como objetivo restaurar la posibilidad de libertad condicional para miles de detenidos que ya han cumplido 20 a√Īos o m√°s de sus condenas. Otra legislaci√≥n dar√≠a esa posibilidad a los detenidos mayores de 50 a√Īos, un grupo que puede llegar a miles. El gobernador a√ļn no ha dicho si est√° a favor de estas reglas.

Durante más de un cuarto de siglo en prisión, Zenas Barnes dijo que vio a detenidos condenados por asesinato llegando y saliendo, cumpliendo sentencias más cortas de lo que eran comunes en la década de 1990, en el apogeo de la era de la intolerancia al crimen.

Dentro de la prisi√≥n estatal Sussex II, a una hora al sur de Richmond, Virginia, Barnes, de 46 a√Īos, vest√≠a el uniforme azul de la prisi√≥n. Los guardias no se quitaron las esposas. Su barba gris estaba bien recortada y su cabeza hab√≠a sido afeitada recientemente.

¬ęReconoc√≠ mi culpa desde el principio¬Ľ, dijo, hablando de los robos que cometi√≥ en el √ļltimo, la polic√≠a le dispar√≥ ocho veces. Pas√≥ casi un mes en el hospital recuper√°ndose. ‚ÄúSolo estoy pidiendo un poco de piedad. No merezco una sentencia de 150 a√Īos, pero eso ha quedado atr√°s. Estoy rehabilitado Hice una revisi√≥n total de mi pensamiento ¬ę.

En 1995, cuando Barnes ten√≠a 20 a√Īos, √©l y un amigo pretendieron haber escondido armas y robaron tres restaurantes de comida r√°pida en Norfolk, Virginia, en el transcurso de unas pocas semanas.

Barnes dijo que el defensor p√ļblico le dijo que enfrentaba 600 a√Īos de prisi√≥n, pero que si llegaba a un acuerdo con la fiscal√≠a que aceptaba 150 a√Īos, podr√≠a ser puesto en libertad condicional en solo cinco.

¬ęYo era demasiado inexperto¬Ľ, dijo Barnes. Su compa√Īero en los robos ya hab√≠a sido condenado y sentenciado a m√°s de 40 a√Īos de prisi√≥n.

David Hargett, un abogado que luego representar√≠a a Barnes en una apelaci√≥n contra la sentencia, dijo que aceptar una sentencia de 150 a√Īos en un caso que no implicaba la posibilidad de la pena de muerte era ¬ędesaconsejable, sin sentido y contrario a cualquier l√≥gica¬Ľ. concebible ¬ę.

El abogado original de Barnes, que era su defensor p√ļblico, Duncan St. Clair, no respondi√≥ a una carta o varios mensajes telef√≥nicos que se dejaron en su oficina.

En 2001, durante una audiencia para discutir la posibilidad de que se revocara la sentencia, St. Clair neg√≥ haber enga√Īado a Barnes. ¬ęFue el mejor trato que obtuve¬Ľ, le dijo al juez. ‚ÄúNo fue un buen trato. No fue un d√≠a feliz, pero fue lo mejor que pude hacer ¬ę.

Los registros muestran que la licencia de St. Clair para actuar como abogado fue revocada en 2015 por el Colegio de Abogados de Virginia por errores de conducta que incluían mentir a sus clientes.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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