Estados Unidos: al este del paraíso









Las elecciones estadounidenses conmovieron a una población mundial desorientada, suspendida de las decisiones de millones, a la espera de las pautas de lo que se han acostumbrado a ver como potencia dominante y líder a escala internacional. A partir de ahí llegan los temas económicos y políticos que formarán parte de la agenda de discusión global, junto con nuevas referencias en temas tan diversos como el arte, la cultura, la ciencia y el pensamiento crítico en general.

Parad√≥jicamente, desde hace algunas d√©cadas estas referencias denuncian la decadencia de la sociedad estadounidense. El cine, la literatura y hasta la m√ļsica han sido veh√≠culos privilegiados de alerta de las transformaciones que se est√°n produciendo en el pa√≠s, guiadas por el surgimiento de la pobreza y la exclusi√≥n social, mezcladas con violencia e incluso indiferencia y que se expresan principalmente en fuertes divisiones internas.

A pesar de estos claros signos de declive, el resto del mundo persistió en aceptar y ver a Estados Unidos como punto de referencia, think tanks y la vanguardia del pensamiento.

Desde el punto de vista de la econom√≠a y la pol√≠tica econ√≥mica, siguiendo los lineamientos estadounidenses, las √ļltimas cuatro d√©cadas han visto el fin de las restricciones a los movimientos internacionales de capital, financiarizaci√≥n econom√≠as y afirmando el neoliberalismo, reduciendo la esfera de influencia del Estado y defendiendo la desregulaci√≥n de varios mercados, de los cuales el sector financiero habr√° sido el m√°s disruptivo, mientras que el mercado laboral, muy probablemente, el m√°s grave.

Y fue tambi√©n durante las √ļltimas cuatro d√©cadas cuando se hizo evidente la convergencia de los indicadores estadounidenses con los valores que suelen representar a los pa√≠ses en desarrollo. LOS America retrocedi√≥ con pasos largos.

La esperanza de vida estadounidense es baja en comparaci√≥n con otras econom√≠as desarrolladas, aunque tiene los niveles m√°s altos de gasto en salud per c√°pita. Las tasas de obesidad son altas en todo el mundo, denunciando problemas de nutrici√≥n. Los niveles de desigualdad estadounidense, medidos por el √≠ndice de Gini, se encuentran entre los m√°s altos a nivel internacional y representaron una de las mayores escaladas en las √ļltimas d√©cadas.





La riqueza se concentra entre el 1% m√°s rico que posee alrededor de 1/5 de los ingresos del pa√≠s. Una parte importante de la poblaci√≥n reside en parques de autocaravanas en ciudades arruinadas por la √ļltima crisis financiera, mientras que en ciudades como San Francisco o Nueva York el precio del metro cuadrado insiste en subir. Los informes sobre las c√°rceles estadounidenses denuncian el trato inhumano de los presos como ser√≠a de esperar en un pa√≠s donde no se reconocen los derechos humanos. Y la insatisfacci√≥n con la democracia sigue creciendo.

Y se podr√≠an enumerar tantos aspectos de un pa√≠s que se ha vuelto esencialmente dicot√≥mico, un atributo supuestamente en extinci√≥n en las llamadas econom√≠as avanzadas. El modelo capitalista liberal de las √ļltimas cuatro d√©cadas ha llevado al arquitecto del libre mercado a la disrupci√≥n econ√≥mica y sobre todo social, acentuando sus conflictos latentes.

En el resto del mundo, y en Europa en particular, a partir de los a√Īos ochenta, se siguieron pol√≠ticas acr√≠ticas, que no siempre tuvieron √©xito, que llevaron a la reducci√≥n del tama√Īo del Estado y su √°rea de influencia y al traspaso de responsabilidades a la esfera privada, a ra√≠z de las decisiones estadounidenses. Y hay, lamentablemente, un indicador europeo que sigue indeseablemente la agenda estadounidense: la desigualdad en la distribuci√≥n de la renta, que ha mostrado una tendencia de crecimiento, lo que indica una convergencia negativa.

Con las recientes elecciones, muchos estadounidenses esperan poder encontrar nuevamente un camino de desarrollo. Esto significará no solo garantizar el crecimiento del PIB per cápita, sino sobre todo garantizar su progreso socioeconómico, a través de una mejor distribución del ingreso y la riqueza que evite acentuar la marginación y el descontento de amplios sectores de la población.

Para Europa y el mundo, es necesario aprender lecciones de la historia. El desarrollo no es un proceso irreversible. Para evitar el riesgo de desencadenar una espiral destructiva, es necesario repensar la aceptaci√≥n ciega del mismo men√ļ de medidas econ√≥micas que sirvi√≥ sobre todo para arrasar lo que fue la econom√≠a dominante y el gran referente internacional.

Ana Gomez

Ana G√≥mez. Naci√≥ en Asturias pero vive en Madrid desde hace ya varios a√Īos. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los especialmente los deportes, estando especializada en deporte femenino y polideportivo. Tambi√©n me considero una Geek, amante de la tecnolog√≠a los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir competiciones deportivas de distinta naturaleza puesto que se trata de una editora con gran experiencia tanto en medios deportivos como en diarios generalistas online. Mi Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/ana.gomez.029   Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

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