Estados Unidos acusa a Rusia de envenenar a Navalni y anuncia la primera sanción del gobierno de Biden





El gobierno de Estados Unidos acusó al servicio secreto ruso de envenenar al líder de la oposición Alexei Navalni, anunciando las primeras sanciones contra Rusia desde que el nuevo presidente estadounidense, Joe Biden, asumió el cargo el 20 de enero.





Los objetivos de las sanciones, que incluyen la prohibición de viajar a Estados Unidos y la congelación de activos en el extranjero, son autoridades acusadas de conspirar en la prisión de Navalni, detenido tan pronto como regresó a Rusia después de ser tratado durante 150 días en Alemania.

El nombre afectado m√°s llamativo es Viktor Zolotov, ex guardaespaldas de Vladimir Putin y director de la Guardia Nacional, una unidad pretoriana creada en 2016 por el presidente que es vista por los analistas rusos como una especie de seguro contra posibles estafas.

Repite las medidas ya tomadas por la Unión Europea y el Reino Unido en octubre, luego de que los exámenes mostraran que Navalni, entonces internado en Berlín, había sido envenenado con el agente neurotóxico de origen soviético Novitchok (novato, en ruso).

Trabajó en agosto en expedientes contra políticos pro-Kremlin en la ciudad de Tomsk, Siberia. Posteriormente, en su propia investigación, Navalni dijo que descubrió que el veneno estaba colocado en su ropa interior en el hotel donde se hospedaba.

Los gobiernos europeos ya habían sugerido la culpa del FSB (Servicio Federal de Seguridad), el principal sucesor de la antigua KGB, pero la acusación de Estados Unidos establece directamente un nuevo estándar.

Ya lo habían visto la semana pasada, cuando Biden publicó un informe reservado de la CIA (Agencia Central de Inteligencia) en el que el príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohammed bin Salman, está acusado de autorizar el brutal asesinato del periodista disidente Jamal Khashoggi en 2018.





En enero, Navalni hab√≠a regresado a Mosc√ļ, solo para ser arrestado bajo cargos de violar su libertad condicional en un antiguo caso en el que fue acusado de fraude, que seg√ļn √©l es una persecuci√≥n.

Se reanud√≥ su condena de tres a√Īos y medio y fue trasladado a una colonia penal para cumplir los dos a√Īos y ocho meses restantes. El lugar es conocido por recordar las condiciones de las temidas cadenas sovi√©ticas.

Ha habido grandes protestas en toda Rusia, pero la dura represi√≥n, con m√°s de 10.000 activistas en prisi√≥n, ha quitado tracci√≥n al movimiento en las √ļltimas semanas. Putin niega la responsabilidad del FSB en el caso.

En el segundo (1 ¬į), la Uni√≥n Europea hab√≠a ampliado el alcance de sus propias sanciones contra Zolotov y otras tres autoridades: el administrador de las prisiones federales, Alexander Kalachnikov, el jefe del Comit√© de Investigaci√≥n, Alexander Bastrikin y el fiscal general, Igor. Krasnov.

Estados Unidos a√ļn no ha anunciado medidas contra otras tres personas. Como suele ser el caso en estos casos, es una salva de advertencia, la segunda que da Biden desde que asumi√≥ el cargo contra Rusia.

Resulta que Putin y las personas muy cercanas a él no se ven directamente afectados. En la práctica, tales sanciones tienen solo un impacto político, estableciendo lo que ya era notable en los primeros movimientos de Biden en relación con Rusia.

En la semana siguiente a su toma de posesi√≥n, el estadounidense renov√≥, seg√ļn lo que quer√≠a Putin, el √ļltimo y m√°s importante acuerdo estrat√©gico de control de armas nucleares vigente.

Al mismo tiempo, anunció que estudiaría el caso Navalni y el episodio en el que se acusa a los hackers rusos de haberse infiltrado en nueve agencias del gobierno de Estados Unidos y más de 100 empresas en 2020.

Los temas fueron discutidos por el demócrata en una conversación telefónica con Putin. Al pronunciar su primer discurso de política exterior el 4 de febrero, Biden se tomó el tiempo para decir que Rusia ya no actuaría con impunidad, sugiriendo que su predecesor, Donald Trump, había hecho la vista gorda.

Cabe recordar que el republicano siempre ha sido acusado de haber sido ayudado por el Kremlin, a través de una virtual interferencia en las elecciones de 2016, algo que él y Putin niegan.

Para Biden, la presi√≥n sobre Putin es conveniente, ya que asume el papel de tipo duro en la pol√≠tica exterior y complace a sus aliados europeos, que siempre temen las intenciones de Mosc√ļ. De esta forma, reafirma su voluntad de remendar los lazos que se rompieron en la relaci√≥n transatl√°ntica por parte de Trump.

Por otro lado, se diferencia de su predecesor y gana tiempo para abordar el tema central de su diplomacia, la relación con la potencia emergente China.

Hasta el momento, Biden solo ha enviado se√Īales de fuerza al colocar dos grupos de portaaviones a entrenar en el Mar de China Meridional, disputado por Pek√≠n, y ha creado un grupo en el Pent√°gono para informar sobre los riesgos reales que la dictadura comunista supone para EE. UU. .

Desde la anexión de Crimea de Ucrania en 2014, una respuesta geopolítica consistente con la opinión del Kremlin de que el país vecino debe ser un aliado o neutral, ya que separa su territorio de las fuerzas de la OTAN (alianza militar occidental), Putin se ha convertido en un villano en Europa.

El gasto de defensa en los pa√≠ses de la franja oriental de la OTAN ha aumentado, y la alianza ha fortalecido sus posiciones en ella, incluso creando una peque√Īa fuerza a√©rea multinacional para proteger a los Estados b√°lticos, los m√°s vulnerables a una eventual agresi√≥n rusa.

La crisis pol√≠tica que ha amenazado a la dictadura en Bielorrusia desde el fraude en las elecciones de agosto pasado ha resultado en un fortalecimiento del v√≠nculo militar entre Minsk y Mosc√ļ, y los analistas especulan que es probable que se profundice a√ļn m√°s en los pr√≥ximos meses.

Esto demuestra la voluntad de Putin hacia el destino que le presenta la geografía. Al igual que Ucrania, Bielorrusia es un amortiguador entre Rusia y Europa.

Como resultado de la absorción de Crimea, un territorio de mayoría étnica rusa, Occidente aplica sanciones económicas contra Rusia. A diferencia de las acciones contra las personas, que generalmente no hacen nada en la práctica, las medidas tuvieron un impacto en la economía rusa.

Existe un debate sobre la magnitud de este efecto. El FMI (Fondo Monetario Internacional) estim√≥ que cost√≥, de 2014 a 2018, alrededor de 0,2 puntos porcentuales por a√Īo de crecimiento del PIB (Producto Interno Bruto) ruso.

El banco franc√©s BNP Paribas, el a√Īo pasado, estim√≥ un mayor impacto global, de 8 puntos del PIB en seis a√Īos, algo en el rango de los US $ 100 mil millones (R $ 540 mil millones) en p√©rdidas para las empresas rusas.

Cierta es la consecuencia de la restricci√≥n crediticia para las empresas en el pa√≠s de Putin, as√≠ como para los grandes bancos que operan en el extranjero. Estos v√≠nculos, seg√ļn un informe de una de estas instituciones, Sberbank, han dificultado el aumento de la competitividad y la diversificaci√≥n de la econom√≠a.

Para complicar las cosas, los ingresos de exportaci√≥n de Mosc√ļ dependen del petr√≥leo y el gas natural, que se han visto muy afectados por los cambios de precios a lo largo de los a√Īos y la depreciaci√≥n resultante de la ca√≠da de la demanda en la pandemia de Covid-19.

Aquí hay instrumentos occidentales que conciernen al Kremlin, como las sanciones contra empresas europeas que son socias en el oleoducto Nord Stream 2, que está casi listo y aumentará la capacidad de enviar el producto a Alemania y otros países sin pasar por zonas conflictivas РUcrania y Bielorrusia.

A pesar de las quejas pol√≠ticas, por ahora la ¬ęrealpolitik¬Ľ ha dado las cartas y los alemanes han mantenido el trato.

Por ahora, el Kremlin se encoge de hombros. El canciller Serguei Lavrov dijo este martes, antes del anuncio estadounidense y al comentar sobre las sanciones europeas, que todo ser√° respondido en igual medida. Es otra obviedad, ya que esta es la pr√°ctica y los efectos son igualmente inocuos.

La crisis llega en un momento en el que Putin cosecha laureles ins√≥litos de una ofensiva de ¬ępoder blando¬Ľ de la oferta de la vacuna rusa contra el nuevo coronavirus Sputnik V, que ya ha sido aprobada en 38 pa√≠ses, incluidos los miembros de la Uni√≥n Europea Hungr√≠a y Eslovaquia. .

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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