Espondilitis anquilosante: la importancia del diagnóstico precoz









A espondilitis anquilosante (EA) pertenece a un grupo de enfermedades llamadas espondiloartritis (EspA), que tienen características comunes, como la afectación inflamatoria de la columna. espondilo significa columna vertebral/vértebras y ite significa inflamación.

Además de la inflamación de la columna, la SpA puede ir acompañada de artritis (inflamación de las articulaciones) de las extremidades, dactilitis (inflamación de los dedos), enfermedad inflamatoria intestinal (enfermedad de Crohn y colitis ulcerosa), inflamación ocular (uveítis) y enfermedad autoinmune crónica de la piel (psoriasis).

Como vemos, se trata de un grupo de enfermedades que se manifiestan en diversos órganos del cuerpo.

La espondilitis anquilosante, una de las principales EsA, afecta más a hombres menores de 40 años. Sin embargo, el diagnóstico, debido a las dificultades clínicas, acaba realizándose muchas veces después de esta edad.

Es más prevalente en caucásicos y afecta entre 0,5 y 0,8/100.000 habitantes. En otras palabras, se considera una enfermedad rara.

Cómo se manifiesta la enfermedad

Uno de los principales síntomas de la espondilitis anquilosante es lumbalgia — dolor en la región lumbar y glúteos — por la mañana, al despertar. A diferencia de los dolores musculares y vertebrales por traumatismos y desgaste, que empeoran con el ejercicio, este dolor mejora con la actividad física.





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También hay que valorar los síntomas intestinales —cambios de ritmo, sensación de plenitud, dolor abdominal—, signos en la piel, cambios en los ojos, como enrojecimiento de los ojos, y molestias similares a tendinitis en talones, hombros y caderas.

El diagnóstico se basa en los antecedentes familiares del paciente, las quejas de los síntomas y las pruebas de imagen. Muchas veces, estos síntomas no son muy exuberantes y pueden pasar desapercibidos para el médico. Esto retrasa el diagnóstico, lo que lleva a un daño permanente.

Cuando hacemos imágenes de la columna vertebral o resonancia magnética de las articulaciones sacroilíacas, que se encuentran en la pelvis, encontraremos alteraciones inflamatorias.

El diagnóstico rápido evita complicaciones

La detección precoz de la EA ayuda a evitar las secuelas que pueden sobrevenir tras meses y años de tratamiento inadecuado.

Sin la debida asistencia se produce la calcificación de los ligamentos que forman parte de los tejidos blandos de la columna vertebral. Esto deja la columna sin movilidad, lo que dificulta que el paciente se acueste o suba a un automóvil, además de comprometer su calidad de vida.

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La etiología de AS aún no se comprende completamente. Hoy creemos que ella es una asociación entre factores genéticos, inmunológicos y ambientales.

Un factor genético asociado es la antígeno HLA-B27. En los análisis, este marcador está presente en la mayoría de los pacientes, en caucásicos alrededor del 90%, pero en estudios brasileños, este marcador está alrededor del 65%.

Como no está presente en el 100% de los pacientes, también se consideran otros factores causantes de la patología.

Tratamiento de la espondilitis anquilosante

El tratamiento de la EA debe realizarse de forma individualizada, según los síntomas de la enfermedad y las características del paciente, como la presencia de enfermedades asociadas y factores psicosociales.

El objetivo es mejorar el dolor, la rigidez, la fatiga, la movilidad y la flexibilidad, así como prevenir daños estructurales en la columna vertebral y preservar su función. A tal efecto, se prescribe combinación de medicación y actividad física.

Es una enfermedad crónica e incurable, por lo que es fundamental educar al paciente para que comprenda la enfermedad y se adhiera al tratamiento farmacológico, fisioterapia constante y actividad física diaria.

Los medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINE) son la primera línea de tratamiento. Entre el 70% y el 80% de los pacientes con AS muestran una mejoría en los síntomas con esta categoría, incluida una mejoría en el dolor y la rigidez en la columna.

Cuando el individuo no responde a los AINE, cambiamos de medicación. Entran en juego los denominados modificadores de la enfermedad, que tienen un inicio de acción más prolongado. En esta clase, podemos mencionar la metotrexato y el sulfasalazinapero sólo se prescriben cuando la espondilitis también es periférica o afecta a la piel.

Si estos compuestos tampoco aportan beneficios, o producen efectos adversos para el paciente, los volvemos a cambiar. En este caso, por la denominada medicación biológica. Existen varias clases de este tipo de fármaco, y la indicación depende de varios factores.

Buscan objetivos específicos en el cuerpo, generalmente moléculas involucradas en la inflamación relacionada con enfermedades, como ciertas interleucinas. Entre los nuevos fármacos también tenemos moléculas pequeñas, especialmente Inhibidores de la quinasa Janus o inhibidores de JAKque se están utilizando con buenos resultados.

Además, es común tener que atender quejas en otros lugares. Los ungüentos pueden estar indicados en presencia de psoriasis; pre/probióticos y ajustes dietéticos para la enfermedad inflamatoria intestinal; además de medicación tópica para la inflamación de los ojos.

El mensaje que queda es que el diagnóstico precoz y el tratamiento temprano previenen el deterioro general y el empeoramiento de la calidad de vida de los pacientes.

* Marco Antônio Araújo da Rocha Loures, reumatólogo Presidente de la Sociedad Brasileña de Reumatología (SBR)

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Ana Gomez

Ana Gómez. Nació en Asturias pero vive en Madrid desde hace ya varios años. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los especialmente los deportes, estando especializada en deporte femenino y polideportivo. También me considero una Geek, amante de la tecnología los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir competiciones deportivas de distinta naturaleza puesto que se trata de una editora con gran experiencia tanto en medios deportivos como en diarios generalistas online. Mi Perfil en Facebookhttps://www.facebook.com/ana.gomez.029   Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

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