Esperanza en la humanidad









Esta semana, un grupo de 83 multimillonarios vino a pedir a los gobiernos del mundo un nuevo impuesto sobre su riqueza, para ayudar a superar la crisis causada por la pandemia de Covid-19 y las desigualdades resultantes. Personas con miles de millones de fortunas, que tienen el buen sentido de darse cuenta de que la acumulación por acumulación conduce a un vacío ético y moral que el dinero no puede subsumir.

En esta lista encontramos a Sir Stephen Tindall, el segundo hombre m√°s rico de Nueva Zelanda, Abigail Disney, heredero del imperio del mismo nombre, Jerry Greenfield, de Ben & Jerry’s, John O’Farrell, inversor irland√©s que gan√≥ miles de millones con tecnolog√≠as de silicio. Valley, adem√°s de casi ocho docenas de multimillonarios con inquietudes sociales.

Es bueno recordar que todas estas personas hicieron una fortuna con el modelo capitalista. No encontr√© en la lista ning√ļn oligarca a favor del comunismo, ninguno favorecido por Beijing, el petr√≥leo de Caracas, los recursos de la Ucrania ocupada. Soros no est√° all√≠, ni hay aborto, agenda de g√©nero u otro tipo de destrucci√≥n social. Tambi√©n es cierto que los grandes y conocidos especuladores de hoy no est√°n all√≠, aquellos que, como Rotschild, vieron en la sangre de las calles una excelente oportunidad de enriquecimiento.

El razonamiento es de desarmar la simplicidad, no vale la pena ser rico en un mundo absolutamente devastado. No tiene sentido tener poder si no puedes ejercerlo. La propiedad del dinero tiene que tener sentido, debe ser √ļtil m√°s all√° de la acumulaci√≥n irracional y sin prop√≥sito.

Parolo y yuppie Portugal vivieron durante a√Īos fascinados con el poder de Salgado, la brillantez mal explicada de Medina, el salario y los premios de Bava, los movimientos de Berardo, las falsas ense√Īanzas de Rendeiro, la extravagancia de Manso Neto, los beneficios de BPN. Por aqu√≠, uno admira al chico inteligente y sospecha de cualquiera que tenga una visi√≥n m√°s all√° de su bolsillo. No faltan personas indignadas con estos 83 multimillonarios, porque al hacerlo, exponen a otros multimillonarios que pueden sentir cierta verg√ľenza en su codicia.

No faltan personas que condenan a estos multimillonarios, colocándolos en el estante del izquierdismo estatista, que solo quiere desviar la atención de las maravillas del ultraliberalismo multiplicador a la maravillosa fortuna especulativa. No pasará mucho tiempo antes de que todo el tejido productivo basado en las reglas clásicas de oferta y demanda sea una forma peligrosa de izquierda. El compromiso de parte de la base de la pirámide social y económica con la preservación y protección de sus depredadores es siempre un objeto de estudio fascinante.





Obviamente, este grupo no exige un aumento generalizado de impuestos. Obviamente, solo 500,000 personas en todo el mundo son parte de este exclusivo club ¬ęultra-rico¬Ľ. Obviamente, esto no es una apropiaci√≥n de las fortunas que han acumulado, sino una regulaci√≥n redistributiva que afectar√° muy poco su estado y puede contribuir decisivamente a la reducci√≥n de la pobreza en el mundo.

Este manifiesto se hizo p√ļblico antes de la reuni√≥n del G20 y el c√≥nclave de los gobernadores de los bancos centrales. La raz√≥n de esto se debe al hecho de que cualquier regulaci√≥n en esta √°rea debe generalizarse dentro del marco de las naciones y excluir cualquier tentaci√≥n a la ¬ęcompetitividad fiscal¬Ľ. Solo entonces podr√≠amos ver algunos frutos de esta notable iniciativa.

Los comunistas se acostumbraron a escuchar la demanda de que los ricos pagaran la crisis. Con los métodos comunistas, solo pagarían el primero. Después de ser expropiados, perseguidos, despojados y asfixiados, nunca más serán ricos para ayudar a pagar otra posible crisis, y los estados comunistas son lo que se ha visto y se ha visto en Cuba y Venezuela.

De una manera radicalmente diferente, estos mega ricos no están renunciando a su fortuna, condenando su futuro o en una misión suicida; solo están tratando de asegurarse de que haya menos personas pobres, que haya más equilibrio social, que su enorme cantidad de dinero tenga más sentido. Lo siento, pero para aquellos que siempre han creído en el capitalismo con rostro humano, la actitud de estas personas me consuela.

Sostenibilidad, equilibrio, son palabras clave para un futuro digno de ese nombre. Estas personas ricas entendieron que serán más ricos y menos pobres. Se dieron cuenta de que el dinero solo tiene sentido si no es absolutamente estéril.

Recuerdo haber le√≠do, hace muchos a√Īos, en la entrada de una hermosa Iglesia en Sevilla: ¬ęEl m√°s rico es el que da m√°s¬Ľ. Es simple, despu√©s de todo.

El autor escribe seg√ļn la antigua ortograf√≠a.

Ana Gomez

Ana G√≥mez. Naci√≥ en Asturias pero vive en Madrid desde hace ya varios a√Īos. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los especialmente los deportes, estando especializada en deporte femenino y polideportivo. Tambi√©n me considero una Geek, amante de la tecnolog√≠a los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir competiciones deportivas de distinta naturaleza puesto que se trata de una editora con gran experiencia tanto en medios deportivos como en diarios generalistas online. Mi Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/ana.gomez.029   Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *