Es hora de priorizar las políticas de felicidad.





Las investigaciones cient√≠ficas sobre la felicidad humana, que comenzaron en el √ļltimo cuarto de siglo. XX, ahora son lo suficientemente maduros para ser utilizados como gu√≠as de pol√≠tica. No es sorprendente que la ONU, la OCDE y varios pa√≠ses hayan estado produciendo informes, creando indicadores o contratando expertos para resolver qu√© hace a las personas m√°s felices y qu√© tipo de pol√≠ticas est√°n a favor de la felicidad nacional.





Los descubrimientos en la economía de la felicidad son inequívocos: el crecimiento económico no es la estrategia mágica para la felicidad, como piensan los economistas conservadores y anquilosantes.

Si bien es cierto que los países muy pobres son menos felices que los más ricos, los datos muestran que aquellos con riqueza media son tan felices como los más ricos. Esto significa que el crecimiento económico solo es efectivo para producir felicidad cuando estamos en un nivel nacional de pobreza, donde todo este crecimiento se aplicará al desarrollo de infraestructura básica de bienestar (como hospitales, escuelas, carreteras, viviendas adecuadas, saneamiento). o suministro de energía).

Una vez que se satisfacen estas necesidades básicas, el crecimiento económico comienza a ser superfluo, lo que lleva a un exceso de congestión, competencia, inseguridad y degradación de la calidad de las relaciones interpersonales y el medio ambiente.

Portugal ya ha alcanzado el nivel de ingresos, medido por el PIB per c√°pita, del cual, seg√ļn los resultados cient√≠ficos, el crecimiento econ√≥mico es poco o nada productivo en felicidad.

Por el contrario, lo que Portugal necesita es una mejor conciliación de la vida laboral y familiar (somos de los pueblos europeos que trabajan más tiempo), políticas para combatir la desigualdad, y así combatir la pobreza (somos de los países más desiguales de Europa), políticas anticorrupción efectivas (la economía sumergida tiene una dimensión desalentadora), una mejor calidad institucional (que puede garantizarse mediante reformas organizativas rentables) y un enfoque en la educación de las personas y las energías renovables .

Portugal ya debe ser uno de los países más pacíficos del mundo (no necesitamos gastar mucho en defensa y seguridad) y tener una tradición de relaciones familiares y amistad de calidad que sean contribuyentes netos a la felicidad.





Por todo esto, Portugal no necesita crecer mucho. Simplemente redistribuir mejor los ingresos y la riqueza (con impuestos progresivos y subsidios a los pobres), apostando por políticas de bienestar en el trabajo, capturando los miles de millones de impuestos que escapan de la Autoridad Tributaria y deshaciendo la corrupción.

Portugal incluso debería seguir las mejores prácticas internacionales (como Nueva Zelanda) e institucionalizar la felicidad (ya existe un grupo similar al G7, pero de los países más felices del mundo, que se unen para discutir políticas para la felicidad).

Ya sea a trav√©s de la creaci√≥n de un ministerio, una secretar√≠a de estado o una contabilidad nacional espec√≠fica, la felicidad debe ser una prioridad expl√≠cita (no t√°cita) del gobierno. Deber√≠amos estar tan obsesionados con elevar el indicador de felicidad como lo estamos con el crecimiento econ√≥mico, el d√©ficit presupuestario o la deuda p√ļblica. Es solo que, al final del d√≠a, estamos aqu√≠ para ser felices, no para ser m√°quinas productivas.

Nota final: Siendo mi especialidad la econom√≠a de la felicidad, y siendo el √ļnico economista portugu√©s con un doctorado y especializaci√≥n en esta √°rea, estoy listo ahora para colaborar con el Gobierno, o la fuerza parlamentaria, para implementar las medidas mencionadas anteriormente.

El autor escribe seg√ļn la antigua ortograf√≠a.

Ana Gomez

Ana G√≥mez. Naci√≥ en Asturias pero vive en Madrid desde hace ya varios a√Īos. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los especialmente los deportes, estando especializada en deporte femenino y polideportivo. Tambi√©n me considero una Geek, amante de la tecnolog√≠a los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir competiciones deportivas de distinta naturaleza puesto que se trata de una editora con gran experiencia tanto en medios deportivos como en diarios generalistas online. Mi Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/ana.gomez.029   Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *