‚ÄúEs en la cara que es mentira‚ÄĚ: ¬Ņnuestras reacciones realmente nos liberan?





El FBI, la polic√≠a federal de los Estados Unidos, llama a un psic√≥logo para interrogar a un cabeza rapada acusado de planear un ataque terrorista contra una iglesia en Oklahoma. Al entrar en la sala de interrogatorios, escucha que el abogado le indica a su cliente que no diga una palabra. ¬ęTodo bien. Realmente no creo en las palabras ‚ÄĚ, sonr√≠e el psic√≥logo, encogi√©ndose de hombros. ¬ęEstad√≠sticamente hablando, una persona com√ļn dice tres mentiras cada diez minutos de conversaci√≥n‚ÄĚ.





Unos minutos despu√©s, el psic√≥logo descubre que el terrorista ya hab√≠a escondido una bomba casera en una iglesia de Lawton. ¬ŅC√≥mo se enter√≥ de esto? Analizando las ‚Äúmicroexpresiones‚ÄĚ del sospechoso. ‚ÄúLa apariencia de las emociones es siempre la misma, ya seas un ama de casa o un terrorista suicida. La verdad est√° escrita en el rostro de todos ‚ÄĚ, dice el psic√≥logo que desvel√≥ el caso.

A lo largo del episodio, el primero de la serie. Mienteme (2009-2011), que dur√≥ tres temporadas, encontramos que llevarse las manos a la cara es un signo de verg√ľenza, las sibilancias pueden expresar ansiedad, las manos fr√≠as son indicativas de miedo, un ment√≥n contra√≠do es sin√≥nimo de verg√ľenza, las cejas inclinadas denotan tristeza , la picaz√≥n en la nariz es un ocultamiento seguro y – ¬°uf! – pupila dilatada indica excitaci√≥n sexual. No ser√≠a exagerado comparar al psic√≥logo Cal Lightman, interpretado por Tim Roth, con un ‚Äúdetector de mentiras ambulante‚ÄĚ.

El personaje fue creado por el productor y guionista Samuel Baum a partir de una figura de carne y hueso: Paul Ekman, ahora de 87 a√Īos. Considerado el mayor especialista en expresiones faciales del mundo, Ekman ya ha consultado con el gobierno, la polic√≠a e incluso con grupos antiterroristas.
Autor de más de diez libros sobre el tema, Ekman tiene al menos uno de ellos publicado en Brasil: El lenguaje de las emociones (Lua de Papel, 2011 Рhaga clic para comprar). Además de servir de inspiración para Lightman, Ekman fue el consultor científico de la serie.

‚ÄúEl p√ļblico debe comprender la diferencia entre ciencia y entretenimiento. La serie Lie to me fue creada con el prop√≥sito de entretener al espectador. Por tanto, no es un documental ‚ÄĚ, explica Ekman en su sitio web. ‚ÄúSin embargo, aprender a descifrar microexpresiones faciales puede ser √ļtil en algunas profesiones. En medicina, por ejemplo. Los m√©dicos podr√°n diagnosticar de forma m√°s r√°pida y segura si saben, durante una cita, cu√°ndo sus pacientes est√°n diciendo la verdad ‚ÄĚ.

Desciframe o te enga√Īo

Cal Lightman se inspir√≥ en Paul Ekman, pero podr√≠a haber sido Joe Navarro. Ex agente del FBI durante 25 a√Īos, Navarro se ha convertido en un referente en el an√°lisis de comportamiento. Acaba de lanzar el libro Lo que todo el mundo habla (Editora Sextante – click para comprar), donde dedica un cap√≠tulo entero, el octavo, al arte de detectar mentiras.

Pero, ¬Ņes tan f√°cil identificar a un mentiroso, como la serie Mienteme parece sugerir? ¬ŅCu√°les ser√≠an los principales indicadores de encubrimiento? Para empezar, es dif√≠cil, casi imposible, detectar una mentira. Y sabes por que?





Porque, en general, somos muy buenos en esto. Mientemos para deshacernos de explicaciones aburridas, para escapar del merecido castigo, para complacer a los que amamos …

Contin√ļa despu√©s de la publicidad

‚ÄúMentir es una herramienta de supervivencia social‚ÄĚ, define Navarro. ‚ÄúMentimos cuando decimos que un traje se ve bien, cuando, para ser honesto, se ve horrible, y cuando decimos que estamos bien, cuando pasamos uno de esos d√≠as. Siempre hemos mentido y, con el tiempo, hemos ido perfeccionando esta habilidad ‚ÄĚ.

Navarro advierte que no existe un m√©todo o prueba de detecci√≥n 100% eficaz. Incluso el famoso pol√≠grafo, dependiendo de qui√©n lo opere, tiende a ser preciso en el 80% de los casos. Seg√ļn las estimaciones de Ekman, la mayor√≠a de nosotros solo puede detectar el 50% de las mentiras que escuchamos a diario. ¬ęLa probabilidad de identificar una mentira es la misma que la de golpear la cabeza o la coronilla¬Ľ, dice.

Para empeorar las cosas, no existe lo que los expertos llaman el ¬ęEfecto Pinocho¬Ľ. En la obra maestra del escritor italiano Carlo Collodi (1826-1890 – haga clic para comprar), es f√°cil saber cu√°ndo la mu√Īeca de madera construida por el viejo Gepeto cuenta una historia: le crece la nariz. Pero en la vida real, no hay un solo comportamiento que, en s√≠ mismo, sea indicativo de deshonestidad. ¬ŅCu√°les son los signos de malestar?

Algunos de ellos: aceleraci√≥n card√≠aca, sibilancias, sudoraci√≥n intensa, boca seca, enrojecimiento o palidez facial‚Ķ ‚ÄúTendemos a inquietarnos, balancear los pies, cambiar de posici√≥n, ponernos las manos en las caderas o tamborilear con los dedos cuando estamos asustados, nerviosos o significativamente inc√≥modo ‚ÄĚ, enumera Navarro.

Pero cuidado: debes tener cuidado de no cometer ning√ļn tipo de injusticia. Como, qui√©n sabe, condenar a un hombre inocente por un crimen que no cometi√≥, al afirmar que est√° mintiendo cuando, en el peor de los casos, solo est√° estresado por la situaci√≥n.

Navarro llama la atención sobre otro tipo de mentiroso: la crónica. Crónico para algunos, compulsivo para otros. El mentiroso del tipo patológico incluso recibió un apodo: mitómano. Es el sujeto quien, para sostener una mentira, acaba contando a otra. Y otro. Y así sucesivamente.

Uno de los mitomantistas m√°s famosos de la literatura universal es el bar√≥n de Munchhausen (1720-1797). Karl Friedrich Hieronymus von Munchhausen, militar alem√°n, se convirti√≥ en agricultor cuando se jubil√≥ y comenz√≥ a recibir amigos en su granja. Durante estas visitas, sol√≠a contar escapadas incre√≠bles, logros fant√°sticos y viajes extraordinarios. Una vez, habr√≠a logrado escapar de un pantano tir√°ndose del cabello. En otro, transportando un palacio en un globo gigante. M√°s adelante, monta una bala de ca√Ī√≥n.

Quien convirti√≥ estos y otros ¬ęinventos¬Ľ en un libro fue el bibliotecario alem√°n Rudolf Erich Raspe (1736-1794): Las asombrosas aventuras del bar√≥n de Munchhausen (haga clic para comprar) se public√≥ originalmente en Inglaterra en 1785.

Contin√ļa despu√©s de la publicidad

Ana Gomez

Ana G√≥mez. Naci√≥ en Asturias pero vive en Madrid desde hace ya varios a√Īos. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los especialmente los deportes, estando especializada en deporte femenino y polideportivo. Tambi√©n me considero una Geek, amante de la tecnolog√≠a los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir competiciones deportivas de distinta naturaleza puesto que se trata de una editora con gran experiencia tanto en medios deportivos como en diarios generalistas online. Mi Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/ana.gomez.029   Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *