Era necesario "salir del armario" y traer la eutanasia hacia arriba de la mesa





Madr√≠lico ayud√≥ a la mujer, enferma terminal, a poner fin a una vida de esclerosis m√ļltiple. Fue arrestado, liberado y cont√≥ el sufrimiento que ambos vivieron en silencio durante casi 30 a√Īos.





√Āngel Hern√°ndez consigui√≥ el pentobarbital de sodio por Internet. La mujer, Mar√≠a Jos√© Carrasco, se cans√≥ de 30 a√Īos a degenerar con una esclerosis m√ļltiple que le fue trabando el placer, ella que pintaba y cuyos cuadros contin√ļan a ornamentar las paredes de la casa de ambos. La casa donde muri√≥ el mi√©rcoles despu√©s de tomar la medicaci√≥n que la dorm√≠a, que la libr√≥ del dolor. Angel, de 70 a√Īos, cont√≥ todo a los param√©dicos. Antes, hab√≠a filmado todo. Para que quedara registrado que el sufrimiento de Mar√≠a Jos√© es el de "mucha gente que sufre y que est√° en la clandestinidad". Para que la eutanasia saliera del armario. Sab√≠a que pod√≠a ser arrestado, porque ella fue funcionaria judicial y le advirti√≥. Fue preso. Y liberado. Esperar√° juicio en libertad, sin miedo. Porque cumpli√≥ la misi√≥n. Libert√≥ el amor de su vida.

Fue el primer detenido en Espa√Īa en nombre del art√≠culo 143 del C√≥digo Penal. Y logr√≥, con ello, el segundo de los objetivos: disparar a la cara de la clase pol√≠tica que arrastr√≥ hasta anularla, la discusi√≥n de la despenalizaci√≥n de la eutanasia. El viernes, libre, habl√≥ con periodistas antes de salir para tratar de las exequias de ella, que ten√≠a 61 a√Īos. Y lo que dijo es punzante. Aqu√≠ est√° en el discurso directo cedido en "El Pa√≠s" a una reflexi√≥n que se precipit√≥ en Espa√Īa y que tambi√©n est√° a√ļn por terminar en Portugal.

"Podía haberlo hecho clandestinamente. Discuta con mi esposa a causa de esto, ella era funcionaria judicial y sabía lo que podía sucederme, pero la convencí que era importante que esto trascienda, ya no por ella, sino por aquellos que son.

No quiero ser protagonista de nada, esto me altera, pero el tema tiene que ser hablado para que se apruebe la ley de la eutanasia, para que no sea un familiar a dar un f√°rmaco o que deba hacerlo un tercero mientras la familia se sale de casa para no meterse en problemas legales.

Con el v√≠deo quer√≠a mostrar el sufrimiento. No es igual verlo o o√≠rlo contado. Este problema existe. M√°s del 80% de los espa√Īoles quieren que se regule la eutanasia. Es algo transversal. No hay absolutamente ning√ļn partido, de entre todos los partidos, que no haya alguien inmerso en este problema. En todos hay que haber alguien como estaba mi mujer. ¬ŅC√≥mo pueden estar en contra? No se va a aplicar a todo el mundo, indiscriminadamente, pero ser√° regulada. Y se har√° a quien necesite y quiera, siempre que as√≠ lo manifieste. Si un m√©dico es objetor no tiene por qu√© hacerlo. Pero debe ser llevada a cabo por un profesional. Yo no sab√≠a c√≥mo iba a resultar, no ten√≠a ni idea de lo que iba a sujetar a mi mujer. Si iba a sufrir o no.





(No sufrió, confirmó)

No tengo miedo de lo que pueda sucederme. La √ļnica cosa que quer√≠a era acabar con el sufrimiento de ella. Me hab√≠a pedido mucho. Pero lo hizo frente a la c√°mara. Era importante que se reflejara. Eso y la satisfacci√≥n de que haya podido dejar de sufrir.

Puede que (el juez) considere que no tiene que aplicarme atenuantes, pero mi abogada va a reclamarlas. Si piden dos a√Īos, por ejemplo, por reconocer los hechos, no iba a la c√°rcel. Pero tampoco me preocupa. Lo que me preocupaba era que mi mujer sufr√≠a. Y eso acab√≥.

(Pel√≠cula) para que no piensen que lo que quiero es librarme de ti, despu√©s de 30 a√Īos a cuidar de ti.

Lo que quer√≠a era que la gente supiera que esto existe, que hay mucha gente que sufre y que est√° en la clandestinidad. Ni nosotros lo hab√≠amos mostrado p√ļblicamente, excepto en las entrevistas que dimos en octubre. Pero pasamos casi 30 a√Īos sin hablar. Nadie sab√≠a, adem√°s de los vecinos y la familia. Es muy interesante que esto venga a la luz del d√≠a.

(Liberado de la detención) tomé una ducha, porque es desagradable estar en un colchón fino sobre una piedra que te destruye la espalda. Además de que tengo una hernia discal. Todavía me llevaba la medicación para que no me doliera. No dormía. Levantaba y paseaba en un habitáculo de cuatro metros por cinco, como un animal enjaulado. Lo que más me enfascaba era no puede tratar de los trámites necesarios para atender a mi mujer. Debería haber ido al Instituto de Medicina Legal y haber hablado con quien le hizo la autopsia. Y preparar su cremación. No pude hacerlo porque estaba allí. Los policías se detuvieron muy bien. Me decía que 'es la ley', pero que habrían hecho lo mismo. Sí, es la ley, pero está equivocada, debía haber sido solucionada hace mucho tiempo.

Mi mujer ha fallecido y est√° libre del sufrimiento. Pero, ¬Ņy los que se quedan? Es necesario hacer lo posible para que esas personas tengan la satisfacci√≥n de poder morir con dignidad. Y sean libres de decidir que quieren morir con dignidad. Esto de las leyes y de la moral … ¬ŅQu√© sucede a quien, como mi mujer, no puede hacerlo? ¬ŅContinuar sufriendo? ¬ŅO tener los familiares sujetos a lo que me puede pasar a m√≠? No todos tienen la fuerza para decir: 'Yo no te voy a abandonar en tus √ļltimos momentos, de ninguna manera'.

Manuel Rivas

Fernando Rivas. Compagino mis estudios superiores en ingeniería informática con colaboraciones en distintos medios digitales. Me encanta la el periodismo de investigación y disfruto elaborando contenidos de actualidad enfocados en mantener la atención del lector. Colabora con Noticias RTV de manera regular desde hace varios meses. Profesional incansable encargado de cubrir la actualidad social y de noticias del mundo. Si quieres seguirme este es mi... Perfil en Facebook: https://www.facebook.com/manuel.rivasgonzalez.14 Email de contacto: fernando.rivas@noticiasrtv.com

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