En una disputa interminable entre Trump y los dem贸cratas, el voto pol铆tico es solo otro momento





La destituci贸n de un presidente es un momento raro en la historia de un pa铆s; as铆 que la votaci贸n de la C谩mara del mi茅rcoles incluy贸 al presidente Donald Trump en los anales de la naci贸n de la manera m谩s deshonrosa posible. Cualquiera sea la resoluci贸n final en el Senado, la mancha que la acci贸n tomada por la C谩mara dej贸 en la biograf铆a y el legado de Trump ahora es parte del registro permanente de ese presidente.





Pero las deliberaciones del mi茅rcoles en la C谩mara no fueron nada fuera de lo com煤n en los anales de la Presidencia de Trump. Inequ铆vocamente dividido por las l铆neas del partido, con solo un peque帽o desacuerdo entre los dem贸cratas y ninguno entre los republicanos, la C谩mara de Representantes del pueblo estadounidense se ha convertido en una miniatura del pa铆s en s铆, un pueblo dividido en torno a la conducta de un presidente que desafi贸 todas las expectativas y ha roto todas las normas pol铆ticas y se est谩 preparando para continuar en este camino.

La palabra "historia" se puede usar con demasiada frecuencia para abordar problemas actuales, de manera casual y a menudo injustificadamente. Pero esto no se puede decir cuando hablamos de destituci贸n, una disposici贸n incluida en la Constituci贸n de los Estados Unidos por los fundadores del pa铆s como el 煤ltimo recurso para ser utilizado por la legislatura para controlar el poder de un presidente.

Trump se convirti贸 en el cuarto presidente de los Estados Unidos en estar sujeto a art铆culos de destituci贸n y el tercero para el cual la C谩mara aprob贸 esos art铆culos. Es un club del que ning煤n presidente quiere ser parte.

Trump ha mantenido una actitud desafiante durante todo el proceso, y posiblemente por razones que trascienden su afirmaci贸n de que no cometi贸 ning煤n error cuando presion贸 a Ucrania para que investigara a un potencial rival pol铆tico suyo en 2020.

La enojada carta de Trump a la alcaldesa Nancy Pelosi, publicada el d铆a antes de la votaci贸n en la C谩mara, parece haber reflejado su comprensi贸n de lo que estaba por suceder. Como siempre es el caso con este presidente, las seis p谩ginas del discurso enojado subrayaron su determinaci贸n de que sus palabras y sentimientos se reflejen claramente en el registro hist贸rico.

Pero, como es el caso con muchas otras cosas que emanan del presidente en sus tuits, discursos y otras apariciones p煤blicas, este discurso escrito est谩 lleno de exageraciones, distorsiones y falsedades puras y simples. Y as铆 es como lo extraordinario se ha vuelto ordinario, aunque no es un problema menor de su Presidencia. Por mucho que Trump se haya desviado de la verdad, ha demostrado su capacidad para contar la historia de la forma en que quiere que la gente la escuche, especialmente las personas de su origen.





El mi茅rcoles nos trajo la pantalla dividida entre la historia y el espect谩culo. En la C谩mara, mientras se le铆an, debat铆an y votaban los art铆culos de juicio pol铆tico, se instruy贸 a los diputados dem贸cratas para que no expresen su deleite por la desgracia de Trump o por los signos de alegr铆a en el voto pol铆tico.

Al mismo tiempo, en un mitin de campa帽a de Trump en Michigan el mi茅rcoles por la noche, los partidarios del presidente expresaron abiertamente su apoyo a Trump y desprecio por lo que hicieron los dem贸cratas. No hab铆a remordimiento a la vista.

Hace casi exactamente 21 a帽os, una C谩mara bajo control republicano aprob贸 art铆culos de destituci贸n contra el presidente Bill Clinton por mentir sobre un asunto extramarital con un interno. Ese d铆a fue extraordinario a su manera debido a todo lo que estaba sucediendo en el Capitolio.

Clinton hab铆a lanzado ataques contra Irak d铆as antes y estaba siendo condenado por los republicanos, quienes lo acusaron de maniobrar para desviar la atenci贸n p煤blica. Pero Newt Gingrich, el difunto alcalde, defendi贸 a Clinton en el plenario.

En lo que posiblemente fue el m谩s dram谩tico del d铆a, el sucesor designado de Gingrich, Bob Livingston, anunci贸 que no se postular铆a para un cargo debido a sus propias indiscreciones matrimoniales. La turbulencia rein贸 mientras se escrib铆a la historia.

La cobertura de ese d铆a destac贸 todos estos hechos, pero fue el juicio pol铆tico y las fuerzas que llevaron al pa铆s a esa decisi贸n que se encontraba en el centro de las millas de p谩ginas de peri贸dicos ocupadas por los informes. Un tema constante en consideraci贸n fue la pol铆tica dividida del d铆a, el rencor y la fuerte polarizaci贸n que envolvi贸 a Washington, y la secuencia de eventos que hab铆an llevado al pa铆s a ese oscuro momento.

Despu茅s de la votaci贸n de ese d铆a, Clinton se reuni贸 con otros dem贸cratas en el jard铆n de la Casa Blanca, condenando la pol铆tica de destrucci贸n personal, mientras sus acusadores hablaron de c贸mo pisote贸 el honor y la dignidad de la Oficina Oval.

Las historias de ese d铆a hacen eco de lo que se dice y escribe sobre el momento presente, pero pocos hoy ven el per铆odo hace dos d茅cadas como equivalente al momento en que el pa铆s est谩 pasando hoy. Las condiciones existentes empeoraron. Muchos factores contribuyen a esto: la velocidad con la que se transmite la informaci贸n; los ciclos de noticias sin fin; medios fracturados y m谩s polarizados; La toxicidad de las redes sociales.

Una de las diferencias m谩s importantes entre entonces y ahora es la forma en que Trump dirige la presidencia, el grado en que todo se ha vuelto personal y ninguna queja pasa desapercibida o deja de ser atacada. Y est谩 la ruptura en la aceptaci贸n de los hechos y la verdad, amplificada por la estrategia del presidente de mantener su base leal y tambi茅n furiosa con sus detractores. Es, tanto como cualquier otro factor, lo que ha creado un ambiente contaminado en el cual debatir o gobernar.

Estados Unidos estaba polarizado hace dos d茅cadas, sin duda, pero hoy est谩 m谩s polarizado. El abismo entre los dos lados se ensanch贸 y las l铆neas de resistencia se endurecieron. Una medida peque帽a pero no insignificante de esto es la diferencia de enfoque entre los l铆deres del Senado en ese momento y hoy a medida que comienzan los preparativos para el juicio pol铆tico.

Hace dos d茅cadas, el entonces l铆der de la mayor铆a republicana, Trent Lott, de Mississippi, y el entonces l铆der de la minor铆a, Tom Daschle, de Dakota del Sur, definieron de manera cooperativa los t茅rminos en los que se llevar铆a a cabo el juicio en el Senado. Hoy, el l铆der de la mayor铆a republicana Mitch McConnell de Kentucky y el l铆der de la minor铆a dem贸crata Charles Schumer de Nueva York est谩n librando una guerra de palabras sin signos de tregua a la vista.

Otra medida de las diferencias entre entonces y hoy es la percepci贸n p煤blica de las acusaciones hechas a los presidentes. Bill Clinton incluso fue condenado por miembros de su propio partido por actos personales reprensibles, pero por un margen de 2 a 1, el p煤blico no consider贸 que la conducta privada del presidente fuera digna de juicio pol铆tico.

Los actos que llevaron a la destituci贸n de Trump implican su actuaci贸n como presidente de los Estados Unidos al pedir ayuda de otro pa铆s para sus propios objetivos pol铆ticos. El apoyo p煤blico a la destituci贸n, aunque dividido estrechamente, es mucho mayor que en el caso de Clinton. Un republicano tras otro fue al plenario el mi茅rcoles para afirmar que los cargos contra Trump carecen de m茅rito y tienen una motivaci贸n pol铆tica. Hablando en privado, algunos republicanos est谩n molestos por lo que Trump ha hecho, aunque sus l铆deres electos se han mostrado reacios a decirlo p煤blicamente.

A pesar de toda la seriedad del momento, reflejada en el tono general de gran parte de la discusi贸n plenaria de la C谩mara del mi茅rcoles (algunos diputados han optado por distorsiones y un tono rimbombante), es probable que el proceso de juicio pol铆tico se vuelva m谩s Un punto de parada en la pelea peleada hace cuatro a帽os por aquellos que se oponen a este presidente y temen que su conducta tenga efectos perjudiciales a largo plazo en el pa铆s y aquellos que lo apoyan y lo ven como una persona dispuesta a librar un combate diario contra las fuerzas. e instituciones que ven como destructivas para su estilo de vida.

Dado el resultado casi seguro del Senado, donde se espera que Trump sea absuelto por el voto del partido republicano, los asuntos que terminaron en la votaci贸n de destituci贸n el mi茅rcoles ser谩n parte del conflicto pol铆tico en curso a medida que el pa铆s se mude. para las elecciones presidenciales de 2020.

Aquellos para quienes la pol铆tica es su medio de vida difieren en cuanto a la impugnaci贸n ser谩 un factor cuando los votantes vayan a las urnas en noviembre. Pero a medida que la destituci贸n de este presidente pase a su pr贸xima fase, es probable que lo que ha causado este proceso est茅 al menos presente en la mente de muchos votantes.

El car谩cter de Trump es uno de los problemas, y ahora que su conducta ha atra铆do la reprimenda m谩s fuerte que permite la constituci贸n, excepto por su destituci贸n de la presidencia, la cuesti贸n del car谩cter del presidente puede ganar mayor contorno en la mente de algunos votantes. Otro problema es la fortaleza de las instituciones ahora sujetas a la deserci贸n de un presidente que ya ha atacado a varias agencias ejecutivas. El agotamiento que sienten muchos estadounidenses debido a la incesante agitaci贸n de la Presidencia de Trump es otro asunto.

Las consecuencias pol铆ticas del juicio pol铆tico son inciertas tanto para los dem贸cratas como para el presidente de Nancy Pelosi. Las respuestas no aparecer谩n hasta noviembre de 2020. Pero, como dijo el mi茅rcoles William Galston de la Brookings Institution, "no habr谩 calma despu茅s de la tormenta".


Conteo de votos

Eran necesarios 216 votos en contra Trump en cualquiera de los art铆culos para aprobar el juicio pol铆tico

Abuso de poder:

El presidente est谩 acusado de abusar de su poder al instar a Ucrania a investigar a Joe Biden, su principal oponente en las elecciones de 2020.

230

Los miembros votaron a favor

197

Los diputados votaron en contra, incluidos dos dem贸cratas

Obstrucci贸n del Congreso:

El presidente est谩 acusado de interferir con los poderes de investigaci贸n del Congreso mientras realiza la investigaci贸n sobre las denuncias de abuso de poder.

229

Los miembros votaron a favor

198

Los diputados votaron en contra, incluidos tres dem贸cratas

Tres diputados no votaron.
La candidata presidencial dem贸crata Tulsi Gabbard vot贸 "presente", ni a favor ni en contra.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac铆 en Cuba pero resido en Espa帽a desde muy peque帽ito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes茅 por el periodismo y la informaci贸n digital, campos a los que me he dedicado 铆ntegramente durante los 煤ltimos 7 a帽os. Encargado de informaci贸n pol铆tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:聽https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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